Extrañas reacciones

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—Sí... Sí hay duchas— susurró con suavidad antes de acariciar la mejilla del contrario—, también... Me gustaría quedarme contigo así.

Llevó su dedo al pecho del mayor, acariciando su pecho con suavidad antes de dejar suaves besos en el pecho del contrario.

—Se siente muy bien estar entre tus brazos...—soltó una suave risita, escondiendo su rostro en el pecho del contrario, sintiendo vergüenza por estar así con Isaäk.

No pudo evitar sonreír ante la reacción del menor.

— ¿De qué te avergüenzas? —Preguntó abrazándolo un poco más fuerte—. Ya he visto todo tu cuerpo desnudo. Además, ¿Qué clase de artista sería si no hago sentir cómodo a mi musa? —dijo con un ápice de sarcasmo.

Movió su cuerpo, ahora Anielka estaba debajo mientras mantenía sus brazos a los costados para no aprisionarlo demasiado.

— ¿Entrarás tú primero o tomaremos la ducha juntos? —el tono de su voz en esa última pregunta era pícaro y seductor, tan solo disfrutaba de todas aquellas reacciones que el chico le mostraba.

—Y-yo... Aún no puedo creer que esté contigo, así—
susurró con suavidad antes de tomarlo de la nuca y atraerlo hacia él—. Me gusta vivir este sueño contigo...

Susurró con suavidad antes de dar suaves besos por todo el rostro de Isaäk antes de desviar levemente la mirada, cubriendo levemente su cuerpo con la sábana.

—Eso... Depende de ti— sonrió con lascivia mientras su mano recorría el cuerpo del menor y dejaba nuevamente su cuerpo descubierto—. Sí entramos a la ducha... ¿Solo nos bañaremos?

–Yo siento "este sueño" bastante real —después de aquellas palabras, y de la pregunta que le hizo el contrario, mantuvo su mirada fija en los ojos del chico—, ¿Te gustaría tener una segunda ronda en el baño?

Se acercó a los labios contrarios y los besó suavemente, en ese beso su cometido era saborear aquellos labios pero terminó por dar un par de pequeños mordiscos.

Sintió sus mejillas arder ante la pregunta del contrario y no pudo evitar sonrojarse ante la mordida en su labio.

—E-es...—volvió a cubrir su cuerpo con la sábana—. Sí tenemos otra ronda... Definitivamente me volveré adicto a ti y haré cosas como estás todo el día.

Dijo con una amplia sonrisa antes de llevar su mano al miembro del contrario, masajeando con suavidad el glande de éste. Se acercó al hombro del mayor, mordiendo con algo de fuerza, marcándolo.

El repentino contacto hizo que su sangre comenzara a bombear más deprisa. Pronunció un leve quejido, causa de la mordida.

—Anielka, la ducha —susurró en el cuello del menor. Claro que quería volver a hacerle el amor al chico, pero también quería tomar un baño, tenían que partir a Norwich antes de que el último tren saliera, aunque de eso faltaban algunas horas.

Clavó sus labios en el cuello del contrario y comenzó a repartir besos por el sitio, haciendo un camino hacia sus pezones y lamiéndolos cuando los había encontrado.

Soltó un suave gemido al sentir la humedad en sus pezones, arqueando levemente su espalda. Su respiración se volvió levemente jadeante y masturbaba levemente el miembro del mayor.

—E-está bien— soltó en un suspiro antes de tomar el rostro del mayor y le dio un suave beso en los labios—. L-la ducha.

Logró escabullirse de los brazos del mayor y corrió con premura hasta el baño, soltó una suave risita antes de entrar, dejando la puerta semi-abierta.

Sonrío viendo como corría al baño e imitó el acto cerrando la puerta tras de sí. Lo miró como un depredador a su víctima y se acercó a él soltando una corta risa.
Cargó al menor tomándolo por la parte trasera de sus muslos y recargando su espalda contra una pared.

—Te tengo —dijo formando media sonrisa y besando desenfrenadamente al contrario explorando su boca mientras con sus manos ascendían hasta su trasero y lo masajeaba con suavidad.

AnielkaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora