— ¡E-espera~!—soltó un pequeño grito al sentir la humedad en su entrada— ¡A-ahí~!
Llevó sus manos a sus glúteos, separándolos cada vez más, dándole más acceso al mayor, moviendo levemente sus caderas, contrayendo su interior, tratando de atrapar aquella lengua que era la culpable de hacerlo retorcerse de placer.
Movía levemente sus pies levantaba más sus piernas, separando más sus glúteos.
Luego de un rato lamiendo y embistiendo su entrada con su lengua, se detuvo. Bajó las piernas del menor de sus hombros y las colocó a sus costados. Terminó de desvestirse y, inclinándose hacia el contrario abrazándolo, lo penetró con cuidado.
Una vez hubo entrado por completo, tomó ambas piernas del chico y las puso sobre su espalda para que abrazaran su cintura.
—Anielka, te amo demasiado —susurró en su oído. Repartió besos por sus mejillas y soltó una risa antes de besarlo con pasión.
Con sus piernas abrazó con fuerza a la cintura del mayor casi evitando que pudiera moverse para luego saltar levemente empujando el cuerpo del contrario para sentir aquella calidez que sólo el mayor era capaz de proporcionarle.
—T-también te am...— sus palabras fueron interrumpidas por aquel beso que correspondió sin dudar.
Introdujo su lengua en la cavidad bucal contraria moviendo la lentamente, a la vez que movía sus caderas, consiguiéndose entrada una y otra vez tratando de darle placer al contrario.
Jadeó dentro del beso al sentir el movimiento del menor. Se separó de sus labios un poco soltando un suspiro, pero después de tomar aire volvió a besarlo profundizándolo y jugando tranquilamente con la lengua contraria.
Comenzó a moverse él también, embistiéndolo lento. Tomó con una mano uno de los pezones del menor y lo acarició halando de él un poco.
—N—ngh~...—Gimoteaba dentro del beso mientras jugaba levemente con la lengua contraria.
Sus brazos rodeaban con suavidad el cuello del mayor acariciando lentamente la nuca de este y bajando por su espina dorsal, empezando a soñar levemente su espalda.
Al sentir como jalaba sus pezones, arqueaba levemente a la espalda, llevó su mano sobre la del mayor incitándolo a jalar un poco más fuerte.
Sentir su trasero golpear suavemente contra su cadera le producía un placer enorme, así que, en un momento, comenzó a embestirlo más fuerte y rápido. Tratando de dar con el punto dentro de él.
Entendió el tacto del menor y jugó con su pezón más fuerte. Lo besó con más pasión que antes, completamente cegado por su cuerpo, recorrió toda la cavidad bucal del contrario bailando con su lengua.
Con su otra mano, repartió caricias por su cuello y mejilla.
— ¡Isaäk~! S-se siente... ¡Ahhh~!
Sus gemidos iban en aumento cada vez más mientras se removía en los brazos del mayor.
Arqueaba cada vez más su espalda, gimiendo y jadeando cada más repetitivamente.
Llevó su mano hasta su miembro y empezó a masturbarse rápidamente, para poco después eyacular estrepitosamente y manchar su propio torso a la vez que contraía su interior.
Entraba y salía un poco de él repetidas veces con rapidez. Pasó sus labios por sus mejillas hasta bajar por su cuello y marcarlo en un costado. Cuando el menor terminó, éste se apresuró a hacerlo también bajando notablemente la velocidad de sus embestidas hasta lograr eyacular.
Salió del interior del contrario y bajó entre sus piernas para evitar que el asiento de manchara. Lamió la entrada de Anielka y luego su torso. Una vez que terminó, se aferró en un abrazo al contrario.
—Juntos, Anielka Von Stauffenberg, vamos a seguir viviendo —soltó una corta risa seguida de un pesado suspiro.
Su cuerpo estaba muy pesado y correspondió aquel abrazo con todas sus fuerzas, escondió su rostro en el pecho del mayor. Se aferró al mayor.
—Juntos... Siempre—susurró levemente antes de buscarlo los labios del mayor, besándolo con suavidad—. Juntos siempre, te amo tanto y no te dejaré ir... No quiero que te vayas.
Sus ojos se llenaron de lágrimas y bajó levemente la mirada, apoyando su frente en el pecho del mayor.
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Anielka
Novela JuvenilLa guerra es el diario vivir en un futuro no muy lejano. Existen quienes huyen de todas las maneras posibles, y también hay quienes trabajan a escondidas para buscar la forma de hacer más poderoso a un imperio, Inglaterra. En los suburbios de la ci...
