Hipotéticamente "Te amo"

1.2K 88 0
                                        

No tenía idea de lo que había sucedido, solo parecía que había dormido demasiado tiempo y así fue, o eso le había escuchado a una de las enfermeras cuando conversaba con algún doctor.

En efecto, habían pasado casi una semana, una semana en la que su cuerpo apenas había sido desintoxicado, pero lo suficiente como para sentirse débil y simplemente fingir seguir inconsciente.
Aquel molesto sonido se repetía constante, era el mismo sonido del de aquella máquina a la que estuvo conectado en la cabaña.

Había "despertado" hace varios minutos pero sólo guardó silencio para poder escuchar lo que murmuraban los doctores en su habitación.
Había metido en problemas a Isaäk y eso era lo que menos deseaba. Sus ojos se llenaron de lágrimas y sólo esperó a que todos salieran de su habitación dónde aún "dormía"

Se levantó con cuidado, quitando aquellos molestos cables mientras deambulaba por la habitación buscando su ropa, poniéndosela cómo fuese y salió de la habitación, rompiendo en llanto.

— I-Isaäk...— repetía el nombre del chico una y otra vez mientras secaba sus lágrimas.

Deambulaba por los pasillos, buscando la sala de espera, gritando con más fuerza el nombre del chico a lo que algunos doctores y enfermeras habían puesto su atención en Anielka hasta el punto de intentar acercarse, hasta que volvió a alejarse y logró ver a la persona que tanto buscaba.

Isaäk escuchó una voz, le pareció que decía su nombre pero también vio la posibilidad de que todo era producto del cansancio mental, eso creía hasta que el grito aumentó y reconoció aquella voz. Se levantó del sillón y corrió siguiendo el sonido.

— ¡Anielka! —exclamó cuando logró ver al chico de espaldas. Se acercó a él y lo rodeó por la espalda— ¿Qué haces fuera de la habitación? Si continúas gritando así, los pacientes van a molestarse —dijo sonriendo, aunque su rostro delataba preocupación a pesar de esa sonrisa.

Al escuchar aquella voz que tanto anhelaba y sentir el calor que el contrario le brindaba en ese abrazo, se volteó y lo abrazó con fuerza, casi colgándose de él.

—D-debes ir lejos...— susurró entre sollozos antes de aferrarse más a él—. Te metí en muchos problemas... Pero voy a protegerte — dijo con determinación al separarse de Isaäk y tomar su mano.

Una gran sonrisa se dibujó en su rostro, un poco rojizo por las lágrimas y entrelazó sus dedos con los del contrario.

—Vamos muy lejos... Nadie va a lastimarte— dijo antes de halarlo con fuerza hacia el salida de aquel hospital.

— ¿Qué dic... —no alcanzó a terminar la pregunta cuando el chico ya estaba jalando de él. Intentaba detenerlo pero su mente no lograba salir del asombro que le habían causado sus palabras.

Para cuando se dio cuenta ya habían pasado la puerta del hospital ignorando los gritos de la secretaria que atendía la entrada. Isaäk paró en seco deteniendo a Anielka con él y lo tomó por los hombros.

— ¿Estás pensando en las consecuencias de tus actos?

Guardó silencio por varios segundos antes de sonreírle con suavidad y poner sus manos sobre las mejillas del mayor, acariciándolas con suavidad.

—Lo sé pero, no me importa...— lo haló del cuello de la camisa y se acercó a su rostro, dejando un suave beso cerca de los labios contrarios—. Quiero llevarte a un lugar donde estarás seguro... ¿sí? Eso es todo lo que me importa en éste momento.

Volvió a separarse y tomar su mano con fuerza, volviéndolo a halar mientras miraba levemente hacia atrás.

Dio una señal afirmativa a su pregunta y siguió sus pasos acelerando los suyos. Ya se habían alejado lo suficiente del hospital, aunque parecía que el personal era demasiado lento y no notaron en seguida su huída.

Miraba al frente, a los cabellos rojizos del menor, observando como todos ellos subían y bajaban por el movimiento causado al correr y el viento que estaba contra ambos.

— ¿A dónde iremos? —preguntó alzando un poco la voz.

AnielkaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora