—¿que es lo que piensas con frecuencia Nicholas?
— en ella.
—¿sabes por qué?
« porque la amo »
— la extraño, supongo.
—¿supones?
Asiento y veo como escribe en su maldita libreta. Una hora de interrogo y su maldita libreta anotando sabrá dios qué.
Muevo mi rodilla y mis dedos de forma ansiosa, ya quiero que termine la jodida sesión.
—¿me puede decir que tipo de relación tenia con la señorita Caroline Rose?— su tono de voz es tan fúnebre, desinteresado, como si no le importara en absoluto ella, la chica inocente de ojos grices como las tormentas, a nadie le importa, nadie la conoció como yo, ni siquiera estoy seguro de que ella se conociera a si misma. Pudo haber terminado mejor, sin duda alguna, ¿pero a quien le importa? Tal vez ella tenía razón, vivimos en un mundo de mierda donde la gente solo finge interés por las personas solitarias, vivimos en un patrón que nadie se atreve a romper por miedo de perderse sin saber que ya están mas perdidos e inclmpletos en ese miserable patrón que pone la sociedad, tal vez, solo tal vez ella quiso romper el patrón y yo solo estoy perdido buscándola en el lugar equivocado.
—¡señor Miller!— grita Marco y doy un salto en el sillón del susto.
—necesita un descanso, Miller. Nos vemos en la próxima cita.— me entrega una hoja para que se la entregue a la oficial Sophie como siempre.
Camino por el pasillo y doy leves palmadas en mis mejillas; «despierta Nick, despierta »
«¿¡diablos Nicholas Miller dónde estás!? »
«Caroline, ¿te importaría devolverme mi cerebro o mi vida?» pienso viendo al techo.
...—¿estás bien?— pregunto al verla demasiado seria. Ella levanta la mirada y me sonríe, pero su sonrisa no muestra felicidad alguna.
—¿sabes que me quedaré contigo siempre cierto? — extiendo mi mano y ella entrelaza la suya y besa nuestros nudillos.
—lo se, y eso me asusta.
—¿por qué?
—porque aveces estoy en lugares que no quiero que estés.
—¿como cuáles?, ¿el baño de mujeres?, en realidad no me molestaría...
— ¡no tonto!— se ríe y me da un pequeño empujón.
—el infierno por ejemplo...
—¿de que hablas Carlota?, tu jamás estarás en el infierno — la abrazo fuerte y ella medio ríe.
—¿Carlota? — levanto su rostro y sonríe con los ojos cristalizados.
—por favor no me acompañes con mis demonios.
—pero...
— solo intento salvarte...
Respiro profundo ignorando el recuerdo y entro de inmediato al comedor pero ésta se encuentra sola; supongo que es hora del trabajo manual, así que me dirijo ahí.
Inmediatamente localizo al pelirojo intentando hacer un manualidad con ojas de palma.
—¡hey Nick!
—hola. — digo y hace una mueca.
— no te fue tan bien con el psicoloco — dice moviendo la rama en el aire. Suelto un suspiro y niego ignorando el nombramiento de Psicoloco en vez de psicólogo.
— bueno hay mucho trabajo que hacer, ten una ramita, y termina el trabajo por mi — sonríe cruzando sus brazos en su nuca subiendo los pies a la mesa. Ruedo los ojos e intento mantener la mente ocupada con la estúpidas ramitas de palma mientras Patrick habla y habla sobre todo lo que le pasa por su naranja cabeza.
...— ¿ya me dirás que es lo que pasa en tu casa? —pregunto por tercera vez en el día y ella no hace mas que intentar asesinarme con la mirada.
—vivo en una casa con problema familiares.
—por dios, Line, no soy un desconocido, sabes que puedes decirme
—ya lo se.
—¿entonces...?
—simplemente no quiero decírtelo cabeza de chorlito — dice frotando mi cabello simulando reírse. se muy bien lo que intenta y no voy a dejar que se salga con la suya.
—a mi no me engañas Carlota
—Lo sé... y te odio por eso.— se voltea a otro lado dejando caer su rubio cabello en una cortina bloqueando la vista de la mitad de su cara.
Un sollozo sale de parte de ella e instintivamente la abrazo y ella me pega con sus puños en mi pecho en un intento de que la aparte —lástima, eso es lo último que quiero — cuando se rinde esconde su cara mojando mi camiseta y probablemente de mocos también...
—Nick, mi papá...— se detiene .
—estoy aquí Carlota
— m-mi pap-papá lepegaamimamá — suelta y un escalofrío me recorre y la abrazo más fuerte provocando que ella llore más aún. Depósito un beso en la punta de su nariz y ella se intenta calmar.
—es un hijo de puta.— digo apretando los dientes.
—es mi padre Nick...
— eso no es un padre. — me levanto de la banca del parque hacia la casa de Caroline.
—Nick, espera — dice y me detengo sin mirarla.
—¿te ha golpeado? — digo y no contesta; volteo a verla y ella se dedica a ver sus zapatos y a jugar con sus dedos .
—Caroline,¿te ha tocado? — mis nudillos se tornan blancos y las venas de mis brazos parecen estar a punto de reventar y tengo unas malditas ganas de partirle su madre a ese cabrón.
—sí... —susurra y sin esperar mas salgo corriendo hacia la casa de Caroline. Los gritos de ella para que me detenga me persiguen pero me niego darle la mas mínima oportunidad a ese hijo de puta...
—¡Nick detente! — grita Patrick e instintivamente abro los ojos sin recordar en que momento los cerré.
Hay un desastre en la mesa, de hecho la mesa esta patas arriba y hay pedazos de hojas por todos lados e incluso rasguños en mis manos. Mis manos comienzan a temblar y suelto los pedazos de hojas que tengo en las manos y tiro de mi cabello con frustración, siento el peso de las miradas de todas las personas en la habitación, Patrick tiene los ojos bien abiertos y un rasguño en la mejilla. Inmediatemente ya tengo unas esposas en mis muñecas y posiblemente mas años en presión.
----------------------------------------------
Hola holaaa! Lamento la tardanza, espero y les guste mucho este capítulo, gracias por leer, comenten y/o voten 😉
No solo pasen su dedo por la pantalla por favor.
Nos leemos pronto! 😘💜
ESTÁS LEYENDO
Recuerdos
Misteri / Thriller«-¿me prometes quedarte conmigo?-» me pregunta con lágrimas en los ojos. "-siempre estaré aquí Carlota-" Mas nunca dijo que ella planeaba irse a un lugar donde yo no puedo seguirla. "el cielo es muy grande" dicen. Pero ella dice merecer el infie...
