No le gustaba en lo que se había convertido. No le gustaba ese ser ignorante que era ahora, la cual parecía no importarle nadie por encerrarse en su mundo solo para escapar, para no pensar, y era un poco egoísta porque se encerraba en sí misma y solo pocas personas podían llegar a conocer y entrar ahí donde se escondían sus pensamientos y sentimientos más profundos. Aunque, si lo analizabas, no era tan egoísta porque tal vez lo hacía para que no pudieran dañarla, pero de todos modos al hacerlo se olvidaba de todo, hasta de las cosas o personas que se supone que deberían preocuparla y eso no la hacía sentir muy bien que digamos ni hacía que se enorgulleciera en lo más mínimo al hacerlo. Eso sin mencionar que al hacerlo podía dejar solas a personas que le importaban y que podían necesitar de ella.
Eso la convertía en una ignorante que quizás solo pensaba en sí misma, pero sabía en el fondo que si no hacía esas cosas, su armadura caería y se derrumbaría y no quería hacerlo.
Nadie sabía que, en el fondo, todas esas cosas que hacía no las hacía solo porque le gustaran, sino también porque así mantenía su mente ocupada y entraba en su mundo y se encerraba en sí misma y así lograba alejar todos esos pensamientos sobre su realidad que lograban afligirla y hacer que se sintiera mal. Eran la manera perfecta de escapar de todo aquello que la atormentaba sin ir en realidad a ninguna parte; solo se quedaba ahí y hacía lo que le gustaba y lo que siempre hacía, pero algunas veces se iba lejos dentro de ella, sin moverse a ningún lugar diferente a los que frecuentaba.
Solo un par de personas parecían entender que ella leía porque era una de sus actividades favoritas, pero que además de eso, lo hacía porque era más probable que le gustaran las aventuras y las vivencias de esos personajes que su realidad. Ninguna persona adulta parecía poder darse cuenta porque todas y cada una de ellas al verla con un libro le preguntaba si era de cualquier tema que pudiera ser productivo como aprender algo o superarse a sí mismo y temas u objetivos de ese tipo y todos ignoraban el hecho de que ella leía para escapar... bueno tampoco tenían muchas formas de darse cuenta porque no la conocían de verdad y no se daban cuenta de cuándo estaba mal, así que tampoco se percataban ni notaban que leía para escapar.
Y quien menos lo sabía era su madre, para la cual un libro de ella era un peso extra que cargar, algo innecesario que llevar y la cual le dijo que no compraría más libros. El problema es que ella ignora la razón por la que su hija lee y quizás no la sepa pronto, pero aunque no le diga esa razón, ella seguirá leyendo y si no le deja comprar libros, se decía a sí misma, entonces cuando fuera mayor y tuviera su propio dinero se compraría todos los libros que quisiera y nadie podría decirle que no porque era su dinero y en lo que ella deseaba invertirlo y mientras sus amigas le prestarían libros o sino los leería en su celular, eso era lo de menos.
A veces no quería hablar con casi nadie excepto a las personas que sentía que si les contaba lo que le pasaba, la ayudarían y la apoyarían y harían que se sintiera mejor. Sin embargo, habían otras ocasiones en las que simplemente quería estar consigo misma e ignorar el resto del mundo, y eso era algo que parecía hacer mejor de lo que creía: ignoraba todo lo demás y al estar así sin hablar con nadie, se daba cuenta de quién le importaba de verdad, de a quién quisiera que estuviera con ella en esos momentos en los que se sentía muy mal, ya fuera física o psicológicamente, y lo cierto era que el número de personas era muy muy reducido y no sabía si eso era bueno o malo. También se daba cuenta de las personas que se preocupaban por ella y a quienes le importaba en serio porque eran esas las que de alguna manera intentaban saber qué le sucedía y eran las mismas que la acompañaban en esos malos momentos y también las que estaban con ella en los mejores... se lo merecían.
Y todas esas personas que probablemente ni se enteraban de esos momentos malos, se lo perdían porque cuando estaba bien y de lo mejor, podía ser alguien extraordinaria.
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Agonías de una mente loca
RandomQuizás suene estúpido o como que es algo de aventura, pero solo son los textos que salen de mi mente, de una chica común y corriente sin nada de extraordinario y cuya forma de escapar del mundo y de sus problemas es escribir... algunas veces.