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Habían llegado a tiempo al vuelo, Jong Woon de nuevo había alquilado un helicóptero con el fin de llegar más seguros, estaban por fin tranquilos de dejar atrás las preocupaciones, los celos y los malos entendidos. Eran solo ellos dos recuperando algo del tiempo en pareja que habían perdido y estaban felices porque a pesar que no fue la boda de sus sueños habían dado el sí y ahora estaban casados, después de tantos obstáculos por fin podían decir que estaban libres, por un momento ellos querían renunciar y aunque aún habían muchas cosas por resolver, esconderse o alejarse por un tiempo no era un acto de cobardía, no en el caso de ellos. Sin embargo ¿Cómo poder estar felices completamente con sus vidas corriendo peligro?, Ryeowook había salido de varios sustos, había superado sus pesadillas, había solucionado los problemas de confianza con Jong Woon y estaba intentando ser un hombre digno de él. Jong Woon siempre lo amo como era, nunca juzgo su aspecto ni sus imperfecciones y tal vez por eso vio que era diferente.

Era increíble vivir tantas cosas con una persona y hacer de esta tu confidente, Ryeowook nunca pensó que el amor lo llevaría a ser dependiente de Jong Woon pero era cierto, Jong Woon siempre estuvo con él en todo, apoyándolo con su dolor, mostrándole que si era posible ser querido.

Amar a una persona era maravilloso, amar a Jong Woon le había regresado la vida que perdió cuando era un niño de siete años víctima de los traumas de su padre, marcado con cicatrices, señalado por el hombre que le dio la vida como un "Monstruo", abandonado en un orfanato porque era un estorbo para sus padres. Todo eso lo vivió y creció queriendo demostrarle al mundo que él podía seguir, él podía ser valiente y demostrar que era capaz de muchas cosas, entonces de apoco el destino trajo a su vida personas valiosas que lo animaron a continuar, que así se cayera no permitirían que renunciara y ahora estaba allí, al lado de una persona que fue su refugio en todo momento, que a pesar del dolor y las mentiras demostró que los sentimientos eran importantes.

No debía cuestionarse nada porque Jong Woon era como su ángel guardián, él lo salvó de caer en la miseria y aunque no lo planeaba le había regalado dos vidas que estaban en su vientre, que los convertirían en una familia en poco tiempo y entonces sería el nuevo comienzo de un ciclo. Ryeowook solo pidió a dios ser feliz, que su padre y aquel hombre que estaba obsesionado con causarle daño al mayor murieran o fracasaran, aunque era peligroso ambos debían afrontar la existencia de aquellos personajes y buscar una solución para que desaparecieran de sus vidas.

Ryeowook se preguntaba cuando dejaría de sufrir, cuando sería feliz sin preocuparse por ese hombre.

- ¿Qué pasa bebe?

- No es nada-recibió el beso de Jong Woon-estoy algo mareado

- Faltan unas pocas horas, puedes dormir si quieres

- Gracias

- Wook

- ¿Uh?

- Te quiero-sonrió y se acomodó en el hombro de Jong Woon para poder dormir

- Yo también de quiero Woonie

Sintió el beso cálido en su frente y cerró los ojos para dejar de pensar, solo un momento necesitaba con el fin de dejarlo ir, estaba en su luna de miel, Jong Woon ahora era su esposo y tendrían dos hijos.

Eso era suficiente para que los pensamientos malos se fueran.

Por ahora

***

Sungmin por fin se había recuperado de su cesárea, aunque le sorprendió cuando el doctor le dijo que podría irse a casa, aún quedaba una semana según lo dicho para que pudiese ser libre, el doctor le indico que se había recuperado completamente pero que eso no significaba que podía hacer las cosas como antes, debía guardar reposo en cama y comer adecuadamente para terminar el riesgo de que la herida pueda abrirse.

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