"Así que... ¿vas a decir que si?"
Tomé un sorbo de mi batido y miré a la persona que tenía enfrente: mi primo Andy. Hacía mucho tiempo que no sabía (ni yo ni nadie de la familia) sobre él, pero de repente empezó a enviarme mensajes preocupándose por mí. Él cumplía bastante el prototipo de chico rebelde: prepotente, malhumorado y egoísta. El típico capullo.
No era mi persona favorita en el mundo, pero seguía siendo de la familia. Por eso cuando me dijo de quedar para ponernos al día dije que sí, de muy mala gana.
"Supongo." Me hundí de hombros. Esa era una decisión que iba aplazando.
"Y si aceptas... ¿qué vas a hacer con la chica esa embarazada?"
Lo miré mal, no sabía a que venía este interrogatorio pero no era nada de su incumbencia.
"Supongo que te refieres a mi novia Melanie... tampoco lo sé."
Él bufó. "Joder primo, en vaya marrones te metes ¿es tuyo al menos?"
Aparté la mirada y apreté la mandíbula, aguantando las ganas de gritarle un par de cosas. Simplemente eran temas que a mi me costaba asimilar o entender, como andar a contarlos a la primera persona que encontraba.
"No importa, porque yo lo voy a criar."
"Vaya calzonazos, chico."
"¿Y tú qué? ¿Qué es de tu vida?" Intenté cambiar de tema, por la cuenta que me tenía.
"La verdad..." dijo mientras miraba su vaso, con una sonrisa. "Estoy en mi mejor momento: trabajo de tatuador, tengo una novia genial..."
"Me alegro." Sólo le faltaba su familia, pero supongo que esa le da igual.
Quedamos unos segundos en silencio, cada uno a un lado de la mesa mirándonos fijamente. Su gris luchando contra mi verde. Parecía una batalla, y ni siquiera sabía por qué.
"Es una gran oportunidad, Ashton." Dijo de repente, y su tono fanfarrón cambió por uno mucho más serio.
"Lo sé." Sabía a que se refería.
"No todos los días te ofrecen un puesto en el mejor club de hockey del país."
"Que ya lo sé." Aumenté sin querer el volumen de mi voz.
"¿Es que no estás listo para dejar todo atrás? ¿de empezar de cero?" No era capaz de mirarle a la cara. "Ashton, sé que estos meses han sido una mierda, sé que la muerte de Aimee te jodió, que antes ya no estabas muy bien... pero esta es tu oportunidad. Deja a todos atrás y por una vez céntrate en tu sueño ¿o no te acuerdas cuando de pequeño siempre me apalizabas al hockey y me decías que algún día serías un jugador conocido? Esta es tu oportunidad."
"¿Por qué te importa tanto?"
Andy se quedó unos segundos en silencio, pensando, hasta que volvió a hablar. "Creo que es mi obligación, intentar abrirte los ojos."
Y aunque me jodiera, tenía razón. Tenía que aceptar, porque a pesar de no merecerlo (por todas las oportunidades que malgasté por las drogas) acaban de poner una gran confianza en mí. Y era lo que siempre había deseado.
Me levanté dejando un billete en la mesa y salí sin siquiera decir adiós, cogiendo el teléfono a toda velocidad y llamando a mi representante.
"Hola, si, si acepto."
Me iba a mudar a la capital, lo que significaba que en un par de meses estaría a miles de kilómetros de mis padres, de Michael, de Andy... de Melanie.
ESTÁS LEYENDO
chaising butterflies
Romance«No pienses que estoy huyendo de mis sentimientos o mi futuro. O incluso de ti. Yo solo estoy persiguiendo mariposas.» portada perfecta hecha por daniela, @beoncheshire
