Capitulo 20

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Al salir, ya los esperaban los dioses. La noche ya caía y las luces empezaban a iluminar el campamento. Los campistas se empezaron a arremolinar en torno a los dioses los cuales bajaban de sus carruajes.

-Postrense ante mi.- exigió Zeus.

Hera le dio un codazo en las costillas y Zeus gimió.

-Lo siento. ¿Donde están los recién casados?- pregunto el rey de los cielos.

Nico y Will se acercaron lentamente y Zeus los rodeo con sus grandes e hinchados brazos. Después se acerco Hera con la cara larga y pregunto:

-¿Quién va a ser la mamá?

-¿Qué?- preguntaron Nico y Will al unisono. 

-Apolo nos contó todo. ¡Sabemos que tendrán un bebe!- exclamó Zeus con una risotada.

-Necesito saber quien será nuestro embarazado.- dijo Hera con una sonrisa macabra. 

Nico y Will dieron paso a una lucha de miradas hasta que Will lanzó un suspiro. Dio un paso al frente y Hera puso manos en la acción. Las bellas y lisas manos de la diosa dieron un brillo amarillento y las puso en el estomago de Will el cual parecía retorcerse de dolor. Al final el trasero de Will soltó un gas. 

-Ese es nuestro obsequio de bodas.- explicó Zeus.- Esos bebes tendrán la bendición de Hera.  

Zeus tomo a Hera por la cintura y se alejó marchando hacía el nuevo comedor del campamento. Apolo se acerco por detras y le susurro algo a Will.

-¡Muy bien, hijo! Dicen que el uke lo disfruta más.- le lanzo un guiño y se fue detrás de Zeus y Hera.

En la fila de dioses ya los esperaban Poseidón y una chica a la cual no reconocieron. 

-¡Yo les obsequio esto!- dijo emocionado entregándole a Nico una concha marina con ciertas piedras preciosas incrustadas.- Usen este artefacto cuando necesiten la ayuda del mar. 

Detrás de Poseidón aparecieron Percy y Annabeth. El hijo del mar le dio una palmada a su padre y se fueron de ahí hacía donde empezaba a escucharse la música. Hefesto llegó junto con Leo los cuales sonreían de una forma traviesa.         

-Esto es para ustedes- dijeron Leo y Hefesto al mismo tiempo. Extendieron las manos y una pequeña caja musical apareció de la nada. Era completamente negra y tenia incrustado un mini cráneo.- Esto les será de mucha ayuda cuando... bueno, no quiero asustarlos- Leo se fue junto con Hefesto hacía el comedor.

Después dieron paso a dos personas; Ares, el cual había vestido de traje elegante y toda la cosa y Afrodita, con su rubio cabello y sus lindos ojos multicolores. La bella diosa dió un paso adelante y sonrió desmesuradamente a Will.

-¿Puedo?- pregunto apuntando hacía su estomago.

Will tragó saliva y asintió con el miedo de que otro gas escapara de su trasero. Afrodita cerró los ojos y murmuró unas palabras. Cuando abrió los ojos sonreía de una forma psicópata.

-Esos bebes serán los más lindos de todo el mundo- Afrodita revolvió el cabello de Will y Ares lanzó un bufido. Los dos dioses se fueron dando paso a Hermes.

Bebes... ya iban varias veces que mencionaban eso en plural. El miedo empezó a invadir a Nico.
Y si son gemelos... o aún peor...trillizos. Pensó el hijo de Hades provocándole un mareo.
El chico sabía que no había nada de malo en tener más de un hijo... pero dos o tres hijos en un solo embarazo, eso si sería un problema. Nico no se sentía preparado para cuidar a más de un bebe.

-¿Te ocurre algo?- pregunto Will notando los gestos de Nico.

-No, es solo que...

Nico dejó la oración en el aire ya que Hermes esperaba. Llevaba consigo a George y Martha.

-Esos bebes serán tan traviesos que mejor los tiraría al río- dijo George.

-Cierra la boca, idiota- dijo Martha.- Mira la cara del pobre chico, esta horrorizado.

-¡Los dos, ya basta!- gritó Hermes.- Hummmm... no traemos regalo por hoy, pero si alguna vez necesitan algo se los mando por Hermes Express.

-Si, talvez necesiten una jaula para los pequeños, o una soga para atarlos, o talvez una niñera...- empezó a decir George.

-No entiendo como es que llegue aqui...- se quejó Martha.

-Bueno... disfruten de su velada- Hermes sonrío y se fue discutiendo junto con con George y Martha.

Detras todavía estaba una larga fila de dioses por esperar. Nico no creía haber recordado invitar a los dioses menores pero aún así, ahí estaban. Después de una larga hora de felicitaciones y regalos, por fin fueron a fiesta. El nuevo comedor del campamento era inmenso, tanto que sobraba mucho espacio aun estando el campamento mestizo, el campamento Júpiter y los dioses presentes. Fue una muy larga noche, con nectar, ambrosía y mucho pastel. Zeus, Poseidón y Apolo bailaban ridículamente en la pista de baile, parecían un par de hombres sobrios bailando la macarena a las dos y media de la noche.

-Dale a cuerpo...hip... alegría macarena...hip...- Zeus vómito en frente de todos y aún peor, no pareció afectarle. El siguió bailando la macarena junto con su hermano que decía incoherencias.

-¡Sally, yo aún te amo!- lloraba Poseidón.

Las diosas platicaban junto con los campistas y hacían caras raras. Hera se puso en frente de Zeus y grito:

-¡Se acabo la fiesta!- la musica cesó. Las gente calló y Zeus siguio bailando. Incluso Poseidón y Apolo habían parado de hacer el ridículo.

-..dale a tu cuerpo... hip... alegría...hip.... macarena...- después empezó a tararear una canción y cayó al suelo inconciente.

Hera lanzó un bufido y la gente se empezó a dispersar. Los campistas bostezaban cansados y parpadeaban luchando de no dormirse. Nico pensaba que solo los dioses habían hecho el ridiculo, pues estaba equivocado. Percy, Jason y Leo iban caminando de un lado a otro haciendo estupideces. Los tres no tenian playeras y tenian la cara llena de lápiz labial. Eso incomodó un poco a Nico ya que podía ver los perfectos abdominales de Percy, sin contar los de Jason que era el que tenia mejor cuerpo. Leo...bueno, Leo sigue siendo flacucho.

-No te preocupes, yo tengo mejores abdominales- Will se levantó su saco y su camisa y Nico presenció los perfectos abdominales de su esposo. Y tenia razón, Will tenia mejor abdomen que todos ahí. Nico deseó bajarle aquel pantalon y...

-Esta bien. Mañana limpiaremos este desastre- dijo Quirón en un bostezo.- Todos a sus cabañas.

Will violó a Nico con la mirada y se mordió el labio.

-Ya es hora de hacerte mio- dijo Will arrastrando a Nico hacía la cabaña de Hades.


Lamento la demora, bla, bla, bla. Lo siento.

Nos leemos luego. (¤.¤)/

Futuro Inexplicable [Solangelo]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora