Tras regresar al Centro Pokemon y conseguir sus cosas, Ash, May, Pikachu y Torchic ponen rumbo a Ciudad Petalburg, la ciudad natal de May y donde Ash planea ganar su quinta medalla. Ya en el camino, May se encontraba admirando su estuche con los dos listones que había conseguido hasta ahora.
May: (emocionada) ¡Mis preciosos listones! ¡Los amo tanto! No tanto como a ti Ash pero aún así ¡los quiero mucho!
Ash: (ríe) Te los has ganado May. Tus padres estarán muy orgullosos.
May: ¡Si! ¡No puedo esperar a llegar! Además, me muero por mostrarles todos los pokemon que he capturado. Especialmente a Spheal.
Ash: ¿Por qué?
May: (sonríe) Porque me lo diste tú.
Ash: (sonríe) Seguro que les gustan.
May: Si. Por cierto ¿cómo van tus heridas?
Ash: Ya han cerrado del todo aunque no me libraré de las cicatrices.
May: Pero... ¿no son una molestia para ti?
Ash: Para nada. Todo lo contrario. Cada una de ellas es testimonio de que tan grande es mi amor por ti. No solo la de mi espalda. Mi cuerpo entero esta marcado por esas veces en que he luchado por ti. En que te he protegido. Y, ¿sabes que? No me arrepiento. Por mucho que haya dolido en un principio más me dolería a mí ver estas heridas en tu hermoso cuerpo. Y lo volvería a hacer. Todas las veces que sean necesarias.
May: Ash...
May agacha ligeramente la cabeza.
Ash: ¿Qué sucede May?
May tarda un segundo en responder.
May: Ash... en Ciudad Lavaridge tú me preguntaste como es que me enamoré de ti. Ahora yo quiero hacerte esa misma pregunta. ¿Cómo es que alguien tan valiente y humilde como tu se enamoro de... una inútil como yo?
Ash se detiene súbitamente.
Ash: Aclaremos algo antes. Tú no eres una inútil. Jamás se me cruzaría por la cabeza pensar eso de ti y no voy a permitir que tú también lo pienses. Yo jamás hubiera soñado con llegar a donde estoy si no hubieses estado a mi lado en todo momento. Me ayudaste y me brindaste tu apoyo y todo tu cariño. Eso es mucho más de lo que cualquier otra persona me ha dado jamás. Exceptuando mi madre claro pero ese es otro tema. Lo que quiero decir es que nadie me brindó tanto como tú. Me ayudaste a crecer y convertirme en una persona mejor de lo que era. Tú no eres inútil May. Nunca vuelvas a decir eso.
May: De acuerdo. Lo siento.
Ash: (sonríe) No pasa nada. Y en cuanto a tu pregunta... del como me enamoré de ti. Bueno, tú sabes como era cuando llegue aquí. Un tonto iluso que jugaba con sus pokemon. Y bastante inmaduro. Pero al llegar aquí... al conocerte... empecé a dudar de lo que antes creía. No se que fue lo que me hiciste. Quizás la culpable fue la sonrisa que me diste. O aquel brillo destacado en tu pelo color castaño. Simplemente me enamoré de tu alegría, de tu sencillez, de tu inocencia. Quería sentir más de esa felicidad que emanabas. Quería verte feliz para serlo yo también. No entendía del todo ese lazo y, sinceramente, tampoco me importaba comprenderlo. Tú dices que soy valiente pero eso no es cierto. Todo lo contrario, yo era alguien que siempre intentaba evitar el peligro. Pero... el viajar contigo fue como fortalecí este corazón cobarde que solo se fijo en ti. Me hiciste sacar valor para enfrentar hasta a la muerte y protegerte fue el motivo por el que pude vivir. Antes de que me diera cuenta ya vivía exclusivamente por y para ti. Para hacerte feliz. Para protegerte. Para cuidarte. Para verte sonreír. Cambié tanto en tan poco tiempo que, cuando lo descubrí, entendí que todo eso se debía a ti. A tu influencia, a tu forma de ser. Me enamoré de ti... porque tú me enamoraste primero. Quizás suene un poco redundante pero es así. Queriendo o sin querer hiciste que me enamorara de ti. No hay algo en particular, algo en especial por lo que terminé amándote. Simplemente eras tu, toda tu. Me enamoré de cada parte de ti, de cada una de tus facetas. Se podría decir que... esa es la razón por la que te amo. Porque eres tú. Solo por eso.
A May empezaron a caerle algunas lágrimas de alegría. No sabía que responder antes las palabras de Ash. Así que contestó de la mejor forma que se le ocurrió. Agarro su cara entre sus manos y lo beso con pasión, intentando quedar lo más pegada a él como fuera posible. Lo abrazó por el cuello, atrayéndolo aún más, mientras sentía como Ash le devolvía el abrazo al tomarla por la cintura. Estuvieron mucho tiempo así, tanto que perdieron la noción del tiempo. Cuando finalmente se separaron empezaron a respirar con dificultad.
Ash: Ahora que recuerdo... hay otra cosa que amo de ti.
May: Dime.
Ash: Tus labios son deliciosos.
May sonrió y lo beso de nuevo, esta vez por menos tiempo.
May: Mejor continuemos o no llegaremos a Petalburg nunca.
Ash: Tienes razón. Vamos.
Sin embargo no pudieron avanzar demasiado. Un gran barranco se extendía frente a ellos. Ash miro hacia abajo. No era capaz de ver el fondo.
Ash: Es una larga caída.
May: ¿Ahora que hacemos?
Ash empieza a mirar alrededor. Entonces, ve algo que lo puede ayudar.
Ash: ¡Mira! ¡Un puente de roca!
Un puente natural hecho de roca unía ambos lados del barranco.
May: Eso es un golpe de suerte pero... ¿como llegamos hasta allí?
Entre donde se encontraban ellos y donde estaba el puente había un largo trecho donde el camino era muy estrecho, apenas el suficiente para el que pasara una persona y estaba al borde del acantilado.
Ash: Si tenemos cuidado deberíamos poder pasar.
May: ¿Te tengo que recordar que me dan miedo las alturas?
Ash: Tranquila May. Haremos como en el Monte Cenizo. Yo pasaré primero y después vas tú.
May: ¿Estas seguro?
Ash: Que no te preocupes. Ya veras como todo sale bien.
Ash sonríe y empieza a cruzar. Mantenía su cuerpo lo más pegado posible a la pared de piedra que estaba justo detrás de él. Intentaba no mirar hacia abajo, solo hacia delante. No tuvo ningún problema y logró llegar al otro lado.
Ash: ¡Esta bien May! ¡Es seguro! ¡Ven hacia mí!
May miraba con mucha preocupación el estrecho paso. Mira a Pikachu y a Torchic.
May: ¿Quieren pasar ustedes primero?
Torchic no parecía muy convencido pero Pikachu le colocó una mano en su espalda y se libró de toda preocupación. Cruzaron juntos sin detenerse hasta llegar al otro lado.
Ash: Bien, ya han llegado. ¡Esta vez no te salvas May! ¡Vamos! ¡Cruza! ¡No es tan malo como parece!
May decidió confiar en Ash y, muy lentamente, comienza a cruzar el precipicio.
May: (pensando) Recuerda el Monte Cenizo. Mantén tus ojos en los de Ash. Solo avanza hacia él.
Ash: ¡Lo estas haciendo muy bien May! ¡Sigue así!
May: (pensando) Espérame solo un poco más Ash. Pronto estaré allí.
May lo estaba logrando. Manteniendo su mirada fija en Ash, era capaz de cruzar por el estrecho paso. Por cada segundo que pasaba, menor era la distancia que los separaba.
Ash: ¡Ya casi llegas May! ¡Falta muy poco!
May era conciente de lo cerca que estaba de Ash. No podía esperar a llegar hasta él para abrazarlo. Ese pensamiento la puso impaciente. Quería estar ya entre los brazos de Ash. Y eso, le hizo fallar. Dio un paso en falso, su pie se resbaló y cayó por el precipicio.
Ash: (alarmado) ¡MAY!
May fue capaz de agarrarse de una rama que sobresalía de la roca.
Ash: ¡MAY! ¿¡ESTAS BIEN!?
May: ¡ASH! ¡AYUDAME POR FAVOR! ¡NO PODRÉ AGUANTAR MUCHO TIEMPO!
Ash: (pensando) Piensa Ash. Piensa. (idea) ¡Ya se!
Ash saca a todos sus pokemon. Corpish, Treecko, Tailow y Torkoal salen de sus pokebolas. (N.A. Ash atrapó un Torkoal en el episodio 18 de la séptima temporada) Inmediatamente agarra su mochila y se pone a buscar una cuerda. La encuentra. Era la misma que habían usado para llegar al Monte Cenizo. Ash ata la cuerda a Torkoal.
Ash: ¡Escuchen! ¡Voy a rescatar a May! ¡Ustedes quédense y asegúrense de que no caiga! ¡Una vez tenga a May deberán tirar con todas sus fuerzas para traernos hacia arriba ¿entendieron?!
Todos responden afirmativamente. Ash se ata el otro extremo de la cuerda a su cuerpo.
Ash: ¡Muy bien, voy a bajar! ¡Corpish ten cuidado con tus pinzas! ¡Intenta no cortar la cuerda!
Ash salta al barranco y se apoya en la pared. Sus pokemon (y Torchic) estaban arriba sosteniendo la cuerda para evitar que se cayera. Ash fue bajando poco a poco hasta donde se encontraba May.
Ash: ¡Resiste May! ¡Ya llego!
May: ¡Date prisa Ash! ¡Las manos se me resbalan!
Ash aumenta su ya de por sí gran esfuerzo para llegar hasta donde se encontraba May. Mientras tanto, arriba, los pokemon estaban poniendo todo de sí para que la cuerda resistiera todo lo posible. Ash ya se encontraba muy cerca de May. Casi era capaz de tocarla.
Ash: Solo... un poco... más...
Entonces, el peor pensamiento de Ash se hizo realidad. May se soltó de la rama y empezó a caer, esta vez, hasta el fundo. Ash pego un salto de la piedra y se dejó caer, rezando para que la cuerda fuera lo suficientemente larga como para llegar. Y lo logra. Agarra a May de su brazo derecho y para su caída.
Ash: ¡Te tengo!
May: ¡Ash!
Ash tira de la cuerda, indicando a los pokemon de que empezaran a elevarlos. Poco a poco empiezan a subir.
Ash: No sueltes mi mano.
May: Jamás.
Unos segundos después están arriba. Los pokemon estaban agotados, se habían esforzado mucho. Ash ayuda a May a subir. Apenas esta arriba, lo primero que hace May es arrojarse sobre Ash mientras empezaba a sollozar. Ash la abraza tiernamente.
Ash: May...
May: (sollozando) Parece que me salvaste otra vez. Gracias Ash. ¡Muchas gracias!
Ash: No soy el único a quien tienes que agradecer. Ellos también se han esforzado mucho.
May se gira hacia el grupo de pokemon.
May: Estoy muy agradecida por todo el esfuerzo que han hecho para rescatarme. ¡Muchas gracias a todos!
Torchic corre hacia May y salta para dejarse abrazar por ella.
May: Mi querida Torchic...
Torchic: ¡Tor! ¡Tor! ¡Torchic Torchic Tor Torchic Tor! (¡May! ¡May! ¡Cuánto me alegro de que estés bien!)
May: También me alegra verte Torchic.
Ash: Todos han hecho un excelente trabajo. Se merecen un gran descanso.
Ash regresa a todos sus pokemon a sus pokebolas.
Ash: Continuemos. No creo que tengamos problemas a partir de ahora.
May: (apenada) Ash... la verdad es que... todo esto fue mi culpa.
Ash: (confundido) ¿A que te refieres May?
May: (triste) Yo quería llegar cuanto antes donde estas tú. Quería estar allí contigo y que me abrazaras. Fui impaciente y me descuidé. Y por culpa de eso tuviste que arriesgarte para salvarme. Otra vez. ¡Lo siento mucho! ¡Perdón por ser así de tonta!
Ash: (sonríe) May, no tienes nada de que disculparte. Y no eres tonta. Simplemente es tu forma de ser. No podemos hacer nada para cambiarla. Y, aún si pudiera, no lo haría porque te amo de esa forma. Incluso con tu lado impaciente y un poco torpe. Además, sabes que siempre que estés en peligro yo te rescataré sin importar lo que me pase a mí. Es lo que tu padre me pidió y es lo que voy a hacer. No tienes nada que temer mientras permanezcas conmigo.
May: Lo se Ash. Siempre estas dándolo todo por mí. Quisiera poder hacer lo mismo por ti.
Ash: Ya lo haces. Mientras me sigas inundando con la alegría y el amor que siempre me das cada herida que tenga habrá valido la pena. Así que no te preocupes y sigamos adelante.
Ash extiende su brazo y May se lo toma.
May: Si. Vamos. Petalburg esta cada vez más cerca.
Ash: Ya quiero estar allí.
Los dos cruzan el puente de piedra y continúan su camino. Un poco más adelante llegan a la orilla de una pequeña laguna donde podían ver a varios pokemon relajándose. Se detienen.
Ash: Este parece un buen lugar para descansar.
May: Si. Creo que lo necesitamos.
Ash: (asiente) Preparemos el campamento.
Unos minutos después estaba todo listo.
May: Me pondré a cocinar algo.
Ash: Perfecto. Mientras tanto, tengo una idea.
Ash saca de nuevo a todos sus pokemon.
Ash: Escúchenme todos. Hoy se han esforzado muchísimo. Creo que no podría haber deseado mejores amigos que ustedes. Se han ganado un buen descanso. Disfruten de este lugar. En un rato comeremos todos juntos. ¡Vamos!
Sus pokemon asienten y se dispersan. Corpish va a jugar al agua junto a los otros pokemon de agua. Treecko se sube a un árbol y se recuesta en la cima mientras observa el paisaje desde allí. Torkoal encontró un sitio de tierra caliente y se acostó a descansar. Tailow se fue a volar por la zona. Por último, Pikachu y Torchic aprovechaban la ocasión para pasar un momento juntos. Ash, al ver esto, sonríe y regresa donde esta May.
May: (sonríe) Eres demasiado amable Ash. No me sorprende que tus pokemon te quieran tanto.
Ash: Ellos son mis amigos. Y los trato como tales.
May: (burlona) ¿Y yo que soy?
Ash: Tú eres mi novia. (la abraza por atrás) Y te trato como tal.
May: (sonríe) Es bueno saberlo.
Ash: Por cierto, ¿qué estas cocinando? Huele muy bien.
May: Es una sorpresa. Ya lo verás. Cuando lo pruebes te quedarás sin aliento.
Ash: Casi me da un infarto hoy cuando caíste por el precipicio. No creo que una comida, por buena que sea, pueda superar eso.
May agacha la cabeza.
May: (apenada) Perdón. Debería haber estado más atenta.
Ash: Deja de disculparte May. No fue tu culpa. Y recuerda que no permitiré que nada malo te pase.
May: (empieza a lagrimear) Es que... siempre es lo mismo...
Ash: ¿Qué quieres decir?
May: (sollozando) Siempre soy yo... la que se mete en problemas. Y tú eres... el que tiene que sufrir las consecuencias. Has sido herido en muchas ocasiones y siempre es por mi culpa.
Ash lanza un suspiro y hace que May de media vuelta. Ella se sorprende por este repentino movimiento. Quedan cara a cara.
Ash: May... ¿cuántas veces tengo que decirlo para que lo entiendas? Te amo más que a mi vida. No me importa lo que me pase. Las heridas se curan. De eso no tienes que preocuparte. No importa en cuantas situaciones peligrosas nos encontremos, siempre te protegeré. Con mi vida si es necesario. Cada vez que... imagino que sales herida porque dude por una fracción de segundo, cuando pienso que... pueden alejarte de mi lado para siempre. Yo... (sollozando) no puedo. El dolor que sentiría sería tal que perdería totalmente las ganas de vivir. No quiero que te separes de mí. Nunca. Y si para lograr eso sacrificaré lo que haga falta. (sonríe) Así que deja de lamentarte por eso. Yo te protegeré May. Hasta el último día de mi vida.
May: (roja) Ash...
May recuesta su cabeza en el pecho de Ash mientras el le acaricia el pelo.
May: Perdón por dudar.
Ash: Ya estas disculpándote de nuevo. No lo hagas.
May: (sonríe) De acuerdo. Pero me gustaría rescatarte a ti, para variar.
Ash: (sonríe) Seguro no te faltarán ocasiones. De hecho, ahora me vendría bien que salves mi estomago de vaciarse.
May: (ríe) Yo me encargo.
May besa a Ash un momento y enseguida se da vuelta para seguir preparando la comida. Ash se queda a su lado viendo como se divertían sus pokemon. Unos minutos después estaba todo preparado y comienzan a comer. Cunado terminan de guardar todo deciden irse a acostar. Ash y May se meten en la bolsa de dormir que compartían pero May no era capaz de conciliar el sueño. Sale de la bolsa procurando no despertar a Ash y se sienta mirando a la laguna.
May: (pensando) Ash... ya no se como agradecerte todo lo que haces por mí. Me has salvado en incontables ocasiones, muchas veces poniendo en riesgo tu vida para salvar la mía. ¿¡Qué puedo hacer!? Ya le he dado todo lo que soy capaz de darle. Incluso... mis primeras veces. Todas y cada una de ellas. Creí que no sería capaz de quererlo más de lo que ya lo hago y, sin embargo, cada día lo amo más. Pero yo no puedo hacer nada para corresponder sus acciones. Nada. Me siento una inútil. Ya se que Ash me dijo que no debía decir eso pero... no puedo evitar sentir que soy... una carga para él.
Ella seguía pensando profundamente hasta que escucha una voz detrás de ella.
?: ¿No puedes dormir?
May se da vuelta y se encuentra con Ash, quien le sonreía.
May: No. ¿Y tú?
Ash: Tampoco. ¿A que se debe esta velada nocturna?
May: (nerviosa) Nada... en particular.
Ash: (sonríe) Mentirosa.
May: (sorprendida) ¿Qué?
Ash: Me estas mintiendo. Siempre te pones así cuando me mientes. Vamos, cuéntame. ¿Qué pasa May?
May: (nerviosa) Es que... Ash ya se que me dijiste que no debía pensar en eso pero...
Ash: No puedes evitarlo. Lo entiendo.
Ash se sienta a su lado y coloca su hombro junto al de ella.
May: Ash... dime una cosa.
Ash: ¿Si?
May: ¿Cómo puedo compensarte por todo lo que has hecho por mí? Ya te he entregado...todo lo que una mujer es capaz de ofrecer al hombre que ama. Y, aún así, pienso que no es suficiente. Dímelo, por favor. Necesito saber.
Ash sonríe. Entonces, de improvisto agarra a May por la cintura y la besa. May se sorprende pero no tarda en relajarse y devolver el beso. Permaneces así mucho tiempo hasta casi quedarse sin aire. Entonces se separan.
May: Ash...
Ash: May... esto es todo lo que necesito. Ámame. Es lo único que te pido a cambio. Te protegeré y cuidaré de ti. Pero necesito que permanezcas aquí conmigo. Necesito verte sonreír. Con eso, cada esfuerzo, cada herida, cada gota de sudor derramada, vale la pena.
May: ¿En verdad lo valgo?
Ash: (sonríe) Por supuesto. Cada una.
May: Gracias Ash.
Ash: No me lo agradezcas. Ahora vamos a dormir. Nos queda un largo camino por delante.
May: Si. Tienes razón.
Los dos se van a acostar. Pero antes de dormirse.
May: Ash...
Ash: ¿Si May?
May: Te amo.
Ash: (sonríe) Y yo a ti.
Se dan un pequeño beso y se duermen.
Continuará...
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Dos corazones por Hoenn (ADVANCESHIPPING)
FanfictionSegunda parte o temporada de la novela, "Un amor que evoluciona", donde se contarán las aventuras de May y Ash por la región de Hoenn
