Quizás ese no era el mejor día para hacer una caminata por el campo. Llovía a cantaros y soplaba un viento tan fuerte que sería capaz de arrancar un árbol de raíz. Y, sin embargo, una chica pelirroja caminaba sin importarle nada de esto. Iba por un camino de tierra que se notaba que no se cuidaba desde hace años. Con su mano derecha sostenía un paraguas morado mientras con la otra apretaba con fuerza un ramo de flores. Sus botas de lluvia y su pantalón se ensuciaron rápidamente por culpa del barro. Pero a ella no le importaba. Lo único que hizo fue seguir caminando hacia delante, sabiendo que pronto llegaría a su destino. Finalmente se detiene frente a una gran verja de hierro oxidado. Junto a esta entrada había dos carteles. Uno de ellos, en mármol blanco que a pesar de los años no perdía el brillo tenía escrito, sencillamente, "Residencia Fairchild". La última miembro de esa familia soltó un suspiro.
Felicia: Al fin estoy en casa.
Ella mira el cartel de abajo, hecho de acero inoxidable, y lo lee en voz alta.
Felicia: Esta placa ha sido colocada como monumento en recordatorio del trágico accidente en la que toda la ancestral familia Fairchild encontró su final. (resoplido) Accidente. Si como no.
Mira del otro lado de la verja, directamente al lugar que había sido su hogar hasta los cinco años. Aunque en ruinas, la casa se mantenía bastante bien. En parte porque había sido construida de una forma que ni un simple incendio ni los años podrían deteriorar fácilmente y en parte porque la vegetación se había abierto paso haciendo las veces de soportes naturales de la edificación. Justo en ese momento cayó un relámpago detrás de la casa que la iluminó por completo, dándole una apariencia un tanto siniestra. Pero ni siquiera eso detendría a la pelirroja. Había vivido tantas cosas a lo largo de su joven vida que ya nada la asustaba. La verja estaba cerrada con un candado pero esto no detendría a Felicia. Lo rompió de una sola patada y abre la puerta. Empieza a caminar por el jardín delantero, que no era pequeño precisamente. En un momento se detiene mirando a una fuente que antes debería haber sido hermosa pero que ahora era poco más que un montón de piedra. Una catarata de recuerdo inundó a la pelirroja.
-Flashback-
11 años atrás.
Primo: ¡Apresúrate Feli! ¡No podrás ganarme así!
Felicia: ¡No es justo Aiden! ¡Yo no puedo correr tan rápido!
Es Aiden quien llega primero a la fuente e inmediatamente se sube, mirando con una mirada triunfal a Felicia quien llegaba con dificultad, no porque estuviera cansada, sino porque el vestido que llevaba puesto limitaba mucho sus capacidades.
Aiden: He ganado. De nuevo.
Felicia: Sabes muy bien que si no tuviera puesto este vestido te habría ganado.
Felicia usa toda la fuerza de la que disponía y arranca del vestido gran parte de la zona de abajo hasta dejarlo a la altura de sus rodillas y también se lleva por delante sus mangas.
Felicia: ¡Eso esta mucho mejor!
Aiden: Sabes que los abuelos te matarán cuando vean lo que has hecho con ese vestido ¿verdad?
Felicia: Pueden comprar 30 de estos. No creo que les importe. ¿Pero sabes que los enfadaría de verdad?
Aiden: Dime.
Felicia: ¡La ropa mojada!
Felicia empuja a Aiden, quien cae en la fuente. Inmediatamente se levanta.
Aiden: (enojado) ¡Pero serás traviesa!
Felicia: (ríe) ¡Mírate! ¡Estas todo mojado!
Aiden sale del agua.
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Dos corazones por Hoenn (ADVANCESHIPPING)
FanfictionSegunda parte o temporada de la novela, "Un amor que evoluciona", donde se contarán las aventuras de May y Ash por la región de Hoenn
