Me despierto por la melodiosa voz de Daniel cantando en el baño, solo al él se le olvida de que no está solo en la casa y que yo estoy durmiendo. Me levanto de la cama y le toco la puerta.
―Condenado megáfono dañado, cállate la boca, no estás solo en la casa y deja de cantar me va a dar cáncer en mis pobres oídos. Además, amaneció lindo el día como para que lo dañes con tu voz―le dije.
―Déjame ser feliz. Yo quiero cantar porque el eco del baño me da más melodía, me afina la voz, la pone bonita para mis oídos y espectadores. Y el ambiente, pues que se dañe, no por eso dejaré de cantar. Yo estoy orgulloso de mí vibrato y tengo que exponerlo al mundo para que me escuche. ¡Merezco ser escuchado!
―Si cantaras bonito y el eco te ayudara más, pues está bien, pero no lo hace. En realidad, parece que hay un rancho de gallinas porque le has superado el record al gallo. Ya te puedo decir que deberías de estar en el rancho, en vez de que estés en mi ducha bañándote. Ya eres parte de las gallinas, ellas ponen huevos y tú me dañas las mañanas.
―Déjame bañarme en paz y tranquilidad. Este es mi espacio personal y espiritual.
―Como sea, pero no cantes, por favor.
Me acuesto otra vez y me cubro con la manta y cierro los ojos a esperar a lo que Daniel sale. Estoy peleando con el sueño, los ojos se me están cerrando solos. Tengo sueno aún. Un sonido hueco dentro del baño me hace sentarme en la cama con rapidez del mismo susto. Me levanto de la cama y camino hacia mi baño, me paro frente a la puerta y toco.
― ¿Está todo bien?―dije preocupada.
―Sí, sólo fue que me di cuenta de que la bañera se estaba tragando el agua, fui a rescatarla como todo un súper héroe y me tire para hacerlo, pero todo está muy bien. Gracias por tu preocupación.
―Tú y tú sarcasmo y tú estúpida ironía, yo preocupándome por ti y tú mira como me contestas. Idiota.
―Esa pregunta sabes que estuvo demás, sabias que algo me había pasado.
―Solo quería saber, estúpido―dije ya cansada―. Avanza allá dentro que necesito usar el baño.
―Usa el de tu madre o el de visitas.
―Yo quiero mi baño, porque tengo mis cosas allá dentro y además llevas más de cuarenta minutos o más y tú no pagas agua en esta casa, así que mueve el culo y sal rápido.
―Ya salgo gruñona, te pareces a mi abuela sin tomar los medicamentos.
―Me vale.
Bajo a la cocina para preparar el desayuno a lo que Daniel sale del bendito baño. Saco todos los ingredientes y lo dejo sobre la barra. El desayuno que prepare consiste: de huevo revuelto con tostadas, bacon y panqueques. Guarde mi desayuno y subí con el de Daniel, ya él se encontraba cambiado y acomodando sus cosas en el cesto de la ropa sucia.
―Al fin saliste, por poco te acabas el agua.
―Ja, que chistosa.
―Toma tu desayuno, bobo.
―Gracias, muy amable, yo sabía que también eras buena.
―Que idiota te hicieron. Yo siempre he sido así, solo que no soy muy expresiva.
―Eso lo sé yo, burra.
Me meto al baño, me ducho, lavo mis dientes, me visto y me peino. Salgo del baño y bajo a comenzar a comer de mi desayuno.
―No es para halagarme ni nada, pero me quedo bueno el desayuno. Voy a hacer un restaurante y seré millonaria.
―Sí, claro ya mismo iré al baño ya que cocinas malo y obvio me cayó mal.
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Mi Mejor Amigo
FanfictionGaliana, la que ama a su mejor amigo con locura. Daniel, el que ama a su mejor amiga pero de otra forma, se lo confiesa y apesar de eso su amistad no se rompe. Él le dira una mala notica a Galiana que su manera de querer a Daniel cambia. ¿Que pasar...