Capítulo 10

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N/E: Llevo un par de días sin escuchar quejas ni lamentos y muy poquitos pero que muy poquitos elogios y aún así hoy me siento tranquilo, descansado y generoso así que aquí tenéis un capítulo extra de regalo solo por que . 😘💙😎
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Ella abrió levemente los ojos reconociendo perfectamente el sitio donde estaba. Esbozó una sonrisa, que desapareció rápido de su boca cuando se sorprendió y vio que él no la abrazaba. Se giró descubriendo que no era que él se hubiese dado la vuelta, si no que inesperadamente, no estaba en la cama. Pensó que estaría en el baño. Y cerró los ojos, aún le molestaba la luz. Se quedó un momento así, boca arriba y con los ojos cerrados. Notó su olor, y sintió una pequeña oleada de calidez junto a su nariz. Abrió los ojos y le pescó inclinado sobre su cara, casi rozando sus labios, sonrió al ver como ella le miraba y la beso.

- Tengo que irme ya. He quedado en la editorial.
- ¿Qué hora es?
- Las ocho y media

Ella le miro, estaba ya vestido, con un pantalón negro, una camisa celeste que resaltaba de sobremanera sus profundos ojos azules y una corbata en tonos rosas y lilas. Se acababa de duchar y olía a una combinación de gel, champú, colonia y aftershave. Todo el conjunto le atraía, y mucho más cuando su sonrisa volvió a contagiar a sus ojos. Castle sonreía con los ojos.

- Últimamente creo que duermo demasiado.
- Yo creo que eso es porque lo haces en muy buena compañía – le dijo dándole un beso en el cuello.
- Puede… - le respondió ella ocultando su labio inferior
- ¿Qué vas a hacer hoy?
- Voy a llamar a mi padre y pasaré el día con él. Quiero contarle todo.
- ¿Todo? –preguntó él algo sorprendido.
- Sí. Todo. Y me da la impresión que no le va a pillar de sorpresa – le dijo acariciándole una mejilla con las yemas de los dedos.
- Puedes coger mi coche, te he dejado las llaves en mi escritorio.
- ¿Me dejas tu Ferrari? – le dijo sorprendida
- Kate, no creo que quieras coger el Ferrari, pero sabes que te lo dejaría. Te he dejado las llaves del Lexus, está en la plaza 18, no te dejo el coche de Alexis por si no eres capaz de sacarlo de esa plaza tan pequeña de parking – le dijo sonriente
- Gracias Richard, pero no sé …
- Bueno, haz lo que quieras. Yo estaré en la editorial hasta medio día y después iré a buscar a la gran Martha Rodgers a Los Hamptons antes que haga una fiesta y me destroce la casa.
- Que exagerado eres!
- Ah, no! No la conoces… Comeremos en su restaurante preferido y hablaré con ella. Volveremos por la tarde.
- ¿Le pedirás que me dé su bendición? – le preguntó divertida ella
- No hace falta. Créeme, la tienes desde hace mucho tiempo… lo que no sé si accederá y me dará su bendición a mi…

Volvieron a besarse, y ella empezó a aflojarle el nudo de la corbata mientras intensificaba sus besos.

- Kate, tengo que irme – le dijo él sujetando sus manos – tengo que estar allí a las nueve – la besó sobre la nariz – deberías haber entrado hace un rato en mi ducha…

Y ahora ¿Que?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora