Capítulo 22

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N/A: MIL gracias por comentar y por seguirme...
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Cuando Gates llamó a su marido y le dijo que estaba bien y que tenía que trabajo que hacer durante el resto del día, él sacudió la cabeza pensando que su mujer no iba a cambiar nunca. Se sintió aliviado al oír su voz, y pensó que al fin y al cabo, le vendría bien. Él también aprovecharía el día en la preparación de un caso.

Gates obligó a Sarah y Espósito a desaparecer de allí llevándose a Grady, pero sin llevarle a su casa. No podían saber si alguien más conocía la existencia de ese resguardo. En ese momento, Sarah, recordó el bolsillo donde aquel tipo se guardó el recibo y se acercó hasta el cadáver, agachándose. No era capaz de abrirle la chaqueta y revisar si aún estaba allí. Había visto cadáveres, pero nunca antes alguno le había desafiado minutos antes de morir. El problema eran sus ojos. Ese tipo parecía aún mirarla "vas a dispararme entre los ojos..". Espósito se acercó a ella notando su confusión y se agachó al otro lado del cadáver.

- ¿Qué ocurre? – le dijo suavemente

- Tengo que… Debería recuperar…

- ¿Dónde? – adivinó

- En el bolsillo interior de la chaqueta…

Espósito recuperó el recibo y se lo tendió a Sarah. Le enseñó la bala que había recuperado de la pared, y la miró girándola entre su pulgar y su índice

- Guárdatela, que te recuerde que eres capaz y lo hiciste, pero… deberías haberme hecho caso y apuntar a matar.

Pensó que le quedaba mucho por ver si quería seguir haciendo ese trabajo, si estuviese en la 12 él se encargaría de ayudarle en eso. Su frágil aspecto…

- Gracias Javier- dijo tendiendo la mano para recibir la bala y la miró, viendo los rastros de sangre seca y polvo

Antes de salir por la puerta, Gates les advirtió a los tres.

- Nadie debe saber que han estado aquí. ¿Algún problema Grady?

- No. Nadie me esperaba, no necesito justificarme.

Espósito recordó a Lanie al oír a Grady. Buscó su móvil y la llamó para decirle que estaban bien. Cuando acabase todo, tendría que hablar con aquella impetuosa morena. No estaba dispuesto a dejarlo pasar. Era como una tormenta, pero era su tormenta y estaba aprendiendo a esquivar los rayos.

Ryan y Gates se quedarían allí, coordinando sus versiones, aquello no tardaría en llenarse de policía.

- Y ahora ¿donde vamos? – preguntó Grady

- Pues no lo sé, a vuestras casas no … y la mía casi es mejor no pisarla o me denunciareis ante sanidad.

- Bueno, podemos ir a mi estudio – dijo Grady – nadie sabe donde esta, es amplio, cómodo y es mi lugar creativo…

- En marcha – afirmó Espósito.

En Londres, la tempestad estaba a punto llegar. Eso es lo que pensó Richard cuando los focos que les apuntaban, se apagaron y dejaron que viese tras ellos a Kate y Jimmy mirándoles con cara de pocos amigos. Y ahora además, tenía que despedirse una a una de aquellas chicas antes de "supuestamente" irse con Harry a "conocerla mejor". Por la cara que estaba viendo, cuando llegasen a la casa de Harry se iba a tener que quitar el esmoquin el sólito… y gracias a que no era traje con corbata porque sería darle ideas para estrangularle y eso que él era inoceeeente había sido Harry quien le había besado y ahora se sujetaba de su brazo para marcar el territorio.

- Creo que nos van a matar – le dijo a Harry entre dientes apuntando con la cabeza hacía Kate y Jimmy

- Y lo tendrías merecido, eres tu quien juega a darle celos

Y ahora ¿Que?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora