Capítulo 30

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N/E: En este capítulo tendremos otro de esos momentos cruciales en su relación. 😘💙😎
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Amanecía en Londres, y él se removía intranquilo en sueños, susurrando palabras ininteligibles y aferrándose más a su cuerpo, apretándola contra sí, hasta conseguir que ella despertase asustada. Se giró como pudo entre sus brazos hasta poder quedar frente a él y comprobó que efectivamente, tenía una pesadilla. Acarició su cara y su cuello, mojados por el sudor frío que ese mal sueño le estaba causando, paso los dedos entre su pelo, intentando tranquilizarle pero sin despertarle, no quería asustarle. Él se estremecía y con cada sacudida apretaba más aún su cuerpo contra él. Veía como se movían sus ojos bajo sus pupilas, rápidos, soñando.

- No Kate, Kate, no, no por favor – decía él entre sueños

- Shiss, estoy aquí, shisss, tranquilo cariño, shisss, estoy aquí – susurraba ella sorprendida de sus propias palabras

- Kate, aguanta, no, no – él se empezó a agitar con más fuerza, tenía que despertarle- ¡KATE!

- Rick, Rick, despierta, tienes una pesadilla cariño, vamos despierta Rick – le dijo agitando suavemente su cabeza y besándole la cara

Él abrió tanto los ojos y tan rápido, que ella se sobresaltó.

- Tenias una pesadilla – le dijo notando como él la apretaba contra si.

- Lo siento… te he despertado

- Rick por favor, suéltame un poco…. No me voy a marchar

- Perdona… - dijo aflojando su abrazo

- ¿Qué ocurría?

Él la miró. Dudaba si contarle su sueño. Había pasado tanto miedo. En su pesadilla ella se hundía, en un remolino de agua, y él desde fuera no podía alcanzar su mano, sus dedos se rozaban, su contacto se perdía, ella se hundía y desaparecía…

- Nada, no era nada – le dijo besándola

- ¿Nada? Me estabas llamando… ¿Me lo vas a contar?

¿Cómo iba a decirle que se sentía culpable de todo lo que le había pasado? Desde su llanto en la comisaría cuando mató al asesino a sueldo de su madre, pasando por la bala de su pecho, por los moratones de su cuerpo y por los momentos de angustia que debió vivir colgada de aquella azotea… y todo por su culpa. Como en su sueño, él tenía la culpa, él era quien resbalaba y la empujaba sin querer, dejándola caer sobre el remolino de agua. En la realidad, fue él quien reabrió sus ganas de saber quien y porqué habían matado a su madre, fue él quien la puso en peligro.

- ¿Te estaba llamando? Nooo… ¿de verdad?

Ella le miró inquisitivamente… la estaba mintiendo. Lo notaba.

- ¿Por qué mientes? ¿Qué ocurre? Es sólo un sueño, puedes contármelo.

Él intentó hacerla callar besándola, pero ella estaba demasiado intrigada por su silencio como para corresponder a aquel beso. Echó hacía atrás su cabeza, separándose de él y mirándole seriamente. Le acarició la mandíbula, tratando de que él se tranquilizase e intentando que confiase en ella. Lo que soñaba no podía ser tan malo como para no querer contárselo. Se acercó a su cara, rozándose con la nariz y depositando un suave beso en sus labios.

Y ahora ¿Que?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora