En cuanto Gates les dijo que podían irse a descansar a casa, Sarah llamó a Anthony. Aún no le había visto desde el día que le ayudó a localizar el móvil de Gates.
Una hora después, cuando se encontraron en la puerta de la cervecería donde días antes Sarah le había dejado con la palabra en la boca, ella no pudo reprimirse y se lanzó a darle un abrazo. Anthony aún seguía impactado por el beso que ella le había dado dos días antes y aquel abrazo le supo a poco, pero era necesario esperar a que ella se aclarase un poco más con sus ideas.
Pidieron dos cervezas y ella le soltó sin esperar más que la habían trasladado y que ya no trabajaría en la 68, si no en la 12. A él la noticia no le hizo ninguna ilusión, si ella no iba a estar en la 68 ya no la iba a volver a ver a diario. En vez de felicitarla, pues la veía feliz, solo pudo preguntar:
- ¿Por qué? – esperando secretamente que no dijese que era para perderle de vista.
Y ella se deshizo en explicaciones sobre Gates y su vieja amistad con su familia. Gates la quería en su comisaria y ella estaba encantada con los nuevos compañeros, y eso que aún no conocía a la inspectora que estaba a cargo del equipo. Le contó que además incluso tenían un asesor en el equipo, un famoso escritor que acudía casi a diario para documentarse y les echaba una mano. A ella todo le parecía nuevo y excitante. Él se limitaba a mirarla sin ganas.
- Te voy a echar de menos Anthony, podías tu también pedir que te trasladasen – le dijo apenas sin pensar.
Al menos esa frase le alegró. Ella parecía muy ilusionada, y se sintió egoísta pues en vez de compartir su felicidad, se sentía fatal.
- Bueno dejemos de hablar sobre mí. Quiero darte las gracias por lo del viernes. Fue muy importante para poder resolver el caso… sin tu ayuda quizá…
- Oh! No fue nada Sarah, de veras – ella le miró y le sonrió
- Siento mucho haberte dejado aquí el otro día… uní cabos y me di cuenta de algo importante, lo siento, debí parecerte idiota.
- Bueno, yo… simplemente pensé que me había pasado y era tu forma de pararme.
- ¿Por qué? – preguntó ella extrañada.
- ¿No recuerdas que…?
Ella buscó en su memoria, había obviado aquel momento, sólo prestó atención al recibo de correos. Ahora en su mente aparecía nítidamente la imagen de Anthony acercándose a su cara y sintió un cosquilleo palpitar en su estómago.
- Ahora recuerdo – dijo sonriéndole – Lo siento, aquella noche estaba trabajando sin darme cuenta.
El asintió y bebió un largo trago de su cerveza, para cambiar rápidamente de tema. Quizás luego…
- ¿Me vas a hacer ya esa pregunta? – dijo Richard mientras pegaba su pecho a la espalda de ella abrazándola con fuerza.
- La verdad es que no se me ocurre nada…
- Te quiero – le dijo mientras besaba su hombro
Ella giró su cabeza todo lo que pudo para intentar mirarle
- Y yo a ti – y Richard la apretó aún más contra él.
- Al final conseguirás romperme algún hueso como sigas así.
- No quiero que huyas, quiero que te quedes así, aquí, siempre.
- ¿Pretendes inmovilizarme a base de romperme algo o asfixiarme?
- Que exagerada eres. No tengo tanta fuerza y lo sabes.
Ella sonrió. Eso era.
- Creo que si tengo una pregunta que hacerte…
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Y ahora ¿Que?
FanfikceRelato escrito a partir del capitulo 4x23. Una historia de como tuvieron que dejar New York y el apasionante viaje que realizaron
