Capítulo 3

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Despertó de lo que pensaba había sido un largo sueño. Ella, a su lado, respiraba con cadencia, la abrazó más fuerte. Miró el reloj de la mesilla por encima de la cabeza de ella, las 12:15. Pues no era tan tarde, les daba tiempo a ir a comer a una hora normal. Decidió despertarla. Quizá ella quisiera volver a su casa a cambiarse de ropa antes de ir a comer.

Estaban casi en la misma postura que cuando despertaron por la mañana. Empezó a besar suavemente su nuca, atrayéndola más aún si podía con sus brazos hacía el. Ella murmuró una palabra ininteligible y él se acercó a su oído:

- Venga dormilona – le susurro – tenemos que movernos, recuerda que comeremos con Alexis.

- Mmmmemmm – dijo ella, rodando sobre su espalda y poniéndose frente a él – hora es?

- Son las doce y cuarto – dijo él en su boca besándola

- Quiero ir a casa, darme una ducha y ponerme ropa distinta- le dijo ella soltándose de sus labios

- Puedes ducharte aquí si quieres – y viendo como ella levantaba levemente sus cejas y entrecerraba los ojos le aclaró- No. Noooo voy a intentar meterme contigo en la duchaaaa, de verdad, hoy no. Otro día y ¿sabes? creo que serás tú quien no puedas evitarlo y te cueles mientras me ducho yo – le dijo con un tono más bajo y ella sonrió

- ¿Cómo puedes estar tan seguro? – le contestó rozando sus labios

- Porque soy irresistible –contestó rápidamente.

- Vaya… - dijo ella volviendo a rozar sus labios – entonces cuando llegue ese día, acuérdate de mi y no pongas el agua muy caliente

- ¿Te encargarás tú de calentarla inspectora? – le dijo susurrando y entrecerrando los ojos…

- Creo que no escritor – le dijo tirando de la sábana, dejándole desnudo sobre la cama y enrollándose con ella mientras se levantaba de la cama – lo digo por tu piel, con la larga espera y el agua caliente te arrugarás como una pasita y tus fans no querrán que un viejo verde les firme sobre el pecho, sigue soñando Castle!

- Y eso te encantaría ¿eh? – dijo saltando de la cama, abrazándola por la cintura y besándola en la boca

- Confieso que si, pero solo por ver tu ego arrastrado y suplicando por el suelo. – se deshizo de su abrazo – Tengo que ir a casa

- ¿Te llevo? Espera que me duche, te acerco y luego volvemos por Alexis.

- No. Cogeré un taxi, será más rápido. Tú arréglate, espera a Alexis y luego me vais a buscar. Y ahora date la vuelta que tengo que vestirme

De nuevo esa vergüenza… debía superarla, pero no lo lograba, sus mejillas volvían a arder.

- No. No pienso darme la vuelta.

- Castle!

- Vamos Kate, tengo memorizado tu cuerpo.

- Pues entonces, no necesitas mirar más. Recurre a tu memoria.

- No puedo contigo! – se dio media vuelta y se encaminó al baño – me voy a duchar.

Ella le miró alejarse, no pudo evitar fijarse en su trasero, que no estaba nada, pero que nada mal, y de nuevo volvió a notar el calor en su cara.

Cuando él cerró la puerta tras de si, ella cogió su ropa y comenzó a vestirse, los bajos del vaquero y los hombros y las mangas de la camiseta aún estaban húmedos, el vaquero era pasable, pero no podía ponerse la camiseta.

Abrió la puerta del baño y oyó como el agua corría en la ducha:

- Vaya inspectora, si que has tardado mucho en querer colarte en mi ducha – le dijo el asomando la cabeza tras la puerta acristalada de la ducha.

Y ahora ¿Que?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora