Capítulo 11

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N/E: Se que prometí que esta historia sería 100% Caskett pero según mi propia opinión no puedo cumplirlo, para mi este capítulo supera con creces ese porcentaje. 😍😍😍😍😍😍😘💙😎
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Salieron del portal de Kate, ella iba agarrada de su brazo. Él iba vestido completamente de negro, a excepción de su corbata, de tonos grises plateados, que curiosamente y sin acordarlo, hacía juego con el vestido de ella, un vestido largo y sencillo, que dejaba al descubierto sus hombros que iban ahora cubiertos con un chal negro semi trasparente. Se había recogido el pelo en una especie de moño alto, dejando caer varios mechones de pelo que se habían rizado formando bucles.

- Fiuuu – silbó Jimmy mirando a través de los prismáticos ganándose un codazo de Harry – salen los dos, venga paquidermos, poneros en marcha y tener cuidado con lo que hacéis hasta que lleguemos.

- Si teniente.

Richard le abrió la puerta del Lexus sonriéndola, y cuando ella entró y se hubo acomodado, la cerró suavemente y fue hasta la puerta del conductor entrando al coche.

- ¿Dónde iremos?

- Al Daniel, en la 60 este con la calle 65

- ¿Al Daniel? – se sorprendió Kate, sabiendo que era el mejor restaurante de Nueva York, era al que el sábado pasado Alexis no quiso ir -¿tiene que ser ese?

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- ¿Al Daniel? – se sorprendió Kate, sabiendo que era el mejor restaurante de Nueva York, era al que el sábado pasado Alexis no quiso ir -¿tiene que ser ese?

- Tengo una reserva, y créeme, no es sencillo reservar. Alexis te dijo que no le gusta, porque se siente observada, pero creo que debes probarlo. Pero si no quieres…

- Está bien. No importa – no le gustaría sentirse observada, pero no quería defraudarle.

Cuando llegaron al restaurante, Richard salió veloz del coche, adelantándose al aparcacoches y abriendo la puerta para que Kate saliese, le tendió la mano y cuando esta se la dio, él depositó un suave beso sobre ella, la acomodó en su brazo y dándole las gracias al aparcacoches, se dirigió a la entrada del restaurante, donde el portero le dio la bienvenida saludándole por su nombre.

Tras acceder al local, el Metre les recibió, saludando a Castle amigablemente. Kate miró el local, y se sorprendió. Estaba completamente vacío. Le llamó la atención la decoración, en tonos blancos que hacían al local muy luminoso. Unas grandes lámparas cilíndricas de color blanco repartían la luz. El Metre les dirigió hasta el centro del local, a la única mesa que tenía las velas decorativas encendidas. Tomaron asiento y el Metre les ofreció la carta de vinos, dejándoles para que pudiesen decidirse. Richard ni siquiera la miró.

Y ahora ¿Que?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora