CAPÍTULO 18: CINCO MESES
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POV PEETA
Katniss cursa el quinto mes de embarazo. Durante este tiempo hemos estado trabajando, ella sigue en El Quemador y yo empecé a trabajar junto al Alcalde. Sin embargo, ambos estamos yendo a cursos de capacitación donde nos dan material, nos toman exámenes y aprendemos sobre diversos tipos de tareas a las que debemos habituarnos de ahora en adelante. Aprendemos de forma práctica y teórica. Los cursos son dictados por Los Agentes de Paz y el Alcalde en ocasiones participa. Katniss me dijo que no quiere empezar a trabajar hasta estar bien entrenada, además los síntomas de embarazo la dejan agotada psicológica y físicamente. Katniss y yo hacemos las tareas juntos, recordándonos las épocas de escuela donde a pesar de mantenernos ocultos de los demás, cuando nos juntábamos en el bosque, la pradera, su casa en el Doce o la cabaña del lago, estudiábamos.
Katniss está cada vez mejor, se ve más feliz y animada. En parte los trabajos que nos ofreció el padre de Madge, resultaron ser un bálsamo de paz para nosotros. Nuestros hijos nunca pedirán teselas, porque tendremos dinero suficiente como para arriesgar sus vidas más.
Al despertar veo a Katniss durmiendo a mi lado. Sonrío al recordar la noche anterior. El segundo, tercero y cuarto mes de embarazo fue terrible, Katniss se pasaba las noches en el baño prácticamente y yo no podía dormir de lo preocupado que estaba por ella. Me he pasado noches enteras abrazándola, sosteniéndole el cabello y acariciándole la espalda, después llevándola en brazos a la habitación, arropándola en la cama y velando sus sueños. Cocinando para ella y llevándole comida a la habitación. Siento pena lo Katniss, pero por más injusto que parezca, es ella quien tiene que padecer las consecuencias del embarazo por completo, sumado a sus miedos. Mientras yo sólo puedo hacerle compañía, consolarla y demostrarle que ella seguirá siendo hermosa con una panza enorme y que nunca la dejaré de amar.
Porque sí, tal como durante nuestro noviazgo en sus días más sensibles ella cree que no me merece y ahora mismo le agrega algo más, el miedo a perderme porque ella cree que no está siendo una buena esposa y no me está dando todo lo que necesito, ya que la mayoría de las cosas las estuve haciendo yo. Lo que Katniss no entiende es que está embarazada y es natural que toda su rutina antigua se alterara por completo desde que empezaron los síntomas de embarazo.
Sé lo que le pasa, no quiere perderme ni a mí, ni a nuestro bebé, esos fueron los miedos que albergaron su alma desde la muerte de su padre. De cierta forma, sé que su padre sigue siendo ese fantasma que no le permite vivir sin miedo. Katniss nunca superó esa pérdida del todo, tampoco su madre. Cada día que pasamos juntos desde los once, yo intenté borrar ese sufrimiento, saqué a mi esposa de ese pozo con mi amor, pero el dolor nunca se irá de su corazón al parecer.
Espero a que ella despierte. Cuando lo hace, la abrazo por detrás y acaricio su cuerpo lentamente y beso sus hombros, su cuello y espalda.
Katniss suspira y se remueve entre mis brazos.
-Peeta.
-Hola, mi amor.
-Hola.
Ella se da vuelta y me rodea con sus brazos el cuello, mirándome sonriente y anhelante.
-No fue suficiente con lo que hicimos anoche ¿Verdad? -Pregunta.
-Nunca nada será suficiente contigo.
Su mirada gira al reloj electrónico, y yo la imito.
-Tenemos dos horas antes de ir a trabajar. Si tanto lo deseas...
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MI FUERZA ERES TÚ
Fan-FictionAU Alterno del universo de Panem. Peeta se acercó a Katniss ese día de lluvia cuando ella casi se rindió, le dio los panes y le pidió que se fuera. No sin antes quedar de acuerdo con ella en reunirse al día siguiente para verse y hablar. Desde enton...
