Habian pasado dos semanas desde que Ludwig despertó del coma, y ese dia recien iba a poder asistir a una reunion otra vez. Habia tenido que ocupar todos sus recursos de "El menor de la familia" para poder convencer a sus primos y a su hermano, pero al final de todo habia logrado que estos le diesen el permiso, aun que sea yendo con todos ellos como acompañantes.
-¿Como han estado todos este tiempo?-. Preguntó el rubio caminando seguido de Austria, Hungría, Suiza, Liechtenstein y Prusia, los cuales formaban un anormal escudo, destinado a mantenerlo protegido de italianos saltarines y miedosos, italianos con fuerza descomunal, americanos hiperactivos, franceses que te suben la presion y cualquier otro tipo de pais.
-Realmente no sabria decírtelo. Todos nos la pasamos cuidando de ti, viendo que el hospital no divulgue nada de información, cuidando encargarnos de nuestros paises y en parte del tuyo tambien, asi que nisiquiera pudimos ir a las reuniones-. Dijo Austria suavemente.
-Espera, ¿Por que el hospital divulgaria información?-. Preguntó Alemania, al cual le parecia extraño.-Ni que la prensa andara detras de mi-. Rió levemente.
-De hecho-. Dijo Suiza-. Parece que una enfermera ahí notó que el gobierno estaba ocultandote, y se le pasó la lengua con la información, y el chisme llegó a la prensa luego de un tiempo, y en un segundo habia gente de los periodicos andando de curiosa por donde no tenia que andar-. En ese momento Hungría asintió alegando un "Yo saqué a uno del ala de cuidados intensivos".-Y en momentos habia oficiales armados haciendo guardia por todos lados. Luego te sacaron de ese hospital en secreto y te pusieron en otro mas grande.
-¡Includo destinaron todo un piso de ese lugar solo para que nadie se acerque a ti!-. Chilló Prusia, y la cara del alemán bajó tres tonos de blanco. Ya decia él que era demasiado solitario el lugar en el que estaba.-Por eso nunca viste a otra persona aparte de nosotros, y algun que otro enfermero seleccionado a pinza y bisturí el cual seguramente haya firmado algun contrato de confidencialidad o algo así-. Si, definitivamente su hermano habia visto demasiadas peliculas gringas.
-Osea que, mientras estaba en coma mi existencia se convirtió es un tipo de secreto gubernamental descubierto del que todos sabían-. Resumió en rubio, y todos, de una forma u otra, asintieron.-Adorable posición para un pais, cuya existencia se supone que es un secreto altamente confidencial solamente conocido por el gobernador y pocos mas-. Dijo el rubio, ironicamente.-Me pregunto yo, ¿No le hubiera costado menos a mi jefe solamente dejar que las cosas sigan su curso y confiar en que los doctores seguirían el voto de confidencialidad* que hicieron cuando se recibieron?-. A todos se les escurrió una gotita por la sien. Se habia despertado delicadito el rubio.
-Solo vamos-. Resumió Hungría mientras la gotita se deslizaba por su sien. Y abrieron la puerta de la sala de conferencias.
-¡ALEMANIA!-. Chilló un pequeño italiano dispuesto a arrojarse sobre el rubio. Este fue detenido por el suizo, y, luego de eso solo siguió una serie de atrapadas dignas de un profesional. Y luego un silbido qu atrajo la atencion de todos.
-A ver, dejemos algo claro-. Comenzó el rubio.- Segun el doctor, aun no estoy en condiciones de entrenar, y muchisimo menos de que se me tiren todos encima como si no me hubieran visto en una eternidad, y si, se que estuve grave, y les agradezco por preocuparse, pero si se me tiran asi de aquí volvere a salir en camilla directo al hospital con una costilla fracturada otra vez. Asi que, um Gottes willen*, tenganme paciencia y compotense como personas maduras, ¡Mein Gott!-. Pegó el grito el rubio. Todos parecieron caer en ello, y se acomodaron en sus lugares en la mesa.- Danke-. Sonrió el rubio, tomando su lugar en la mesa, con cierto cuidado.
Luego de toda la reunion, y de que sus compañeros se acercaran a saludarlo y a desearle una buena recuperación, recien Alemania cayó en cuenta de que cierto italiano no habia aparecido en todo el dia.
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Aquí Lo Dejo
FanfictionLa paciencia de Lovino se acabó. Eso sumado a una conversación ajena que escuchó provocan eso que tanto se temía. «Aquí lo dejo. Renuncio a mi puesto como Italia Romano» [Soy perezosa, tengo una vida, por lo que esto se actualiza lento pero constan...
