Bostezo. Cerró los ojos, esquivando la flecha. Le pasó rozando un sólo pelo.
Los flecos que se escapaban a su flequillo le molestaban a la vista, así que se los apartó. En esos 5 años tenía el pelo mas largo, así que se le pasó la idea de cortárselo.
Todo en el había cambiado. Era mucho mas alto, mucho mas maduro, su voz tenía un tono un poquito mas grave, era otra persona.
Pero sobre todo, tenia mucho más poder. Era mucho mas ágil, mucho más rápido, mucho mas certero. Sonrió. El mismo le recordaba a ese amigo de su hermano menor.
No lo recordaba muy bien, no recordaba a muchos de sus "compañeros". Solo recordaba que no le caía bien, pese a no saber por que.
Antes de llegar a percatarse de ello, arquero mecánico frente a el se detuvo. Miró hacia todos lados notando que él contador que normalmente llevaba la cuenta de las flechas que faltaban ser tiradas, estaba en cero. Los dos científicos con los cuales había trabajado tanto tiempo salieron a su encuentro. Al igual que con el, ambos habían cambiando en demasía.
-Perfecto Lovino, como siempre-. Sonrió el mas joven de ambos, una especie de "mejor amigo" que se había hecho. -¿Estas emocionado?-. Preguntó siguiendolo por los innumerables pasillos. El italiano paró un segundo, como si estuviera pensando.
-No lo sé-. Dijo luego de unos minutos de silencio. Después de 5 años de permanecer encerrado en ese lugar entrenando como poseso, sin salir a que le de la luz, sin saber nada de sus antiguos compañeros, ese día al fin saldría. Como si no fuera lo suficientemente malo, también tenia que ir a la reunión anual, osea, encontrarse con todos. (Aparentemente, su "renuncia" habían sido solamente "palabras vacías sin ningún tipo de autoridad", Según su jefe.)
El científico sonrió.
-Yo también estaría nervioso si tengo que ver de vuelta a algún compañero al que no veo desde hace mucho-. Dijo dándole unas palmadas amistosas en la espalda-. Te aseguro que el nerviosismo no durará nada. Antes de lo que te des cuenta ya estarás compartiendo con ellos de vuelta. Al principio será algo incómodo pero luego se te pasará-. Dijo sonriente el joven. El italiano lo miró amablemente.
-Gracias Andrew-. El de ojos olivos sonrió suspirando. El científico sonrió arrojándose sobre Lovino, sonriendo cariñosamente.
-Incluso pedí autorización para acompañarte a la reunión, ¡Así que no tengas miedo, que yo te apoyare mañana!-. El castaño miró a su joven compañero impresionado. Realmente, era muy obvio que en esos cinco años su amigo había llegado a sentir por el algo mas que amistad, por lo cual obviamente ya se había acostumbrado a que el joven intentara pasar mas tiempo a su lado, pero realmente no se esperaba que lo siguiera al terreno tan enloquecido que ean las reuniones. (Lo que nunca había podido olvidar, era él descontrol que había en esa reunión)
-¿Estas seguro Andy?-. Si, el mas joven le había pedido que lo llame así.- Ese lugar parecía campo de guerra la ultima vez que yo fui. Y realmente, con toda seguridad, se que sigue siendo así-. El joven sonrió feliz por tener la preocupación de Lovino.
-¡Tranquilo! Estaré bien. Además, así podré demostrarte todos mis conocimientos de ¡Kung Fu!-. Romano rio al verlo tirar patadas al aire como loco.
-Los cuales tomaste de Kung Fu Panda-.
-...-
La cara del científico primero se puso blanca, pero luego tomó un color rojo muy fuerte.
-Te vi ese día en el que alquilaste la película-. El científico se puso tono rojo semáforo y salió corriendo, chillando que lo vería en la reunión.
•••
El cuello de la camisa le picaba, le picaba todo el maldito traje, como para resumir.
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Aquí Lo Dejo
Fiksi PenggemarLa paciencia de Lovino se acabó. Eso sumado a una conversación ajena que escuchó provocan eso que tanto se temía. «Aquí lo dejo. Renuncio a mi puesto como Italia Romano» [Soy perezosa, tengo una vida, por lo que esto se actualiza lento pero constan...
