¿Os habéis parado a pensar alguna vez cuánto tiempo estamos esperando? Bien sea dentro de un coche, en una plaza o a la puerta del cuarto de baño.
¿Qué sucede con las ideas que pasan por nuestra cabeza? ¿Qué pasa con todos esos pensamientos y proyectos?
Pues bien, esos planes se convierten en energía, son energía.
Y la energía flota.
Cuando esa energía se libera, va hacia arriba, hacia las nubes. Pero las nubes son como guardias de seguridad, y no dejan a la energía pasar más arriba de ellas. ¿Y qué hacen para empujarlas a la tierra?
Soplan hacia la energía.
El soplido de las nubes es muy frío, y las ideas cogen frío y descienden hacia el suelo. Van buscando calor por la tierra.
Entonces, algunos pensamientos se alojan en las personas, pero son una minoría. La mayoría aún tienen frío y se dirigen al núcleo de nuestro planeta. Giran con una fuerza tremenda hasta llegar y fundirse.
¿Nunca os han dicho que las ideas mueven el mundo?
Bien, ahora sabéis que eso es verdad.
