Relato de Ciencia Ficción

743 18 9
                                    


Los sueños pueden llegar a ser una puerta hacia otro mundo. Yo lo veía así,  siempre tuve la firme convicción que eran portales desconocidos que la humanidad no sabía manejar. Nunca supe si lo que soñaba era cierto hasta que un buen día el FBI se presentó en mi casa y me encerró en una planta aislada del mundo. No entendía que pasaba conmigo. Me habían encerrado sin ningún tipo de explicación.  Lloré en la soledad de esas cuatro paredes. No podía parar hasta que un extraño crujido a mi alrededor me hizo levantar la mirada. Una bruma roja y azul comenzó a formarse a mi alrededor.  Lo vi, estaba tan cerca que tuve que alzar mi mano, quería tocarle, su mirada reflejaba una profunda melancolía. 
- Kashia -me llamó con voz profunda. Creo me enamoré de él desde el mismo instante que lo vi por primera vez, su cuerpo fibroso y masculino estaba surcado por numerosas líneas verdes y rojas, eran como tatuajes llenos de símbolos.  Sus ojos rojos me miraban con dulzura.  No podía apartar su mirada de él, me tenía hipnotizada. No era humano, lo sé pero aun así no le temía.
- Rápido, ahora ¡disparad! -gritó el comandante del ejército. Las balas surcaron el aire y atravesaron aquella burbuja que se había formado entre nosotros.
- Noooo -grité entre sollozos-, no le hagáis daño, por favor.
Pero ellos desoyeron mis súplicas.  La bruma desapareció y con ella se llevó a ese ser que de alguna manera formaba parte de mí.
Soy Kashia y ésta es mi historia.

Relato ganador de Historias y Entrevistas de Wattpad en Facebook.

Relatos CortosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora