Capítulo 6: Tengo miedo mamá

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Mark.


Me miró un momento completamente confundido cuando ella se separó un poco. No dijo nada, solo se acercó y cuando se inclinó me interpuse. Mi cuerpo se movió solo, no sabía porque y en cuanto me di cuenta me sentí muy incómodo y avergonzado.

¿Por que había hecho eso?

Confundido me giré y ayudé a Elizabeth a ponerse en pie. Flynn no dejaba de mirarme como si fuera la cosa más extraña que había visto en su vida. Analizándome en silencio, esa clase de silencio prejuicioso. Nos hizo una vaga señal para que le siguiéramos. Al principio no me moví hasta que ella se enredó en mi brazo sin soltarme la mano. Miré hacia abajo y cuando levantó la vista asintió con un poco más de seguridad.


–Es-ta bien– intentó hablar pero su voz salió cortada.

–No sonrías si no quieres– con el puño de mi manga limpia le sequé con cuidado las lágrimas, no quería herirla más de lo que lo había hecho.


Le dediqué una sonrisa piadosa de boca cerrada. Asintió y bajó la mirada antes de poner un pie hacia Flynn. Nos guió y pasamos por varios vagones antes de llegar a una especie de oficina improvisada. Nos sentamos enfrente de él cuando le vimos sentarse sobre la mesa de aquella "oficina". Parecía muy interesado por saber porque seguíamos cogidos de las manos pero no preguntó por eso.


–¿Qué ha pasado?– preguntó después de un largo silencio, después incluso de ofrecerle un pañuelo a Elizabeth y dejar que se calmara del todo.

–Lo que pasa siempre– temblaba y se mordía el labio inferior intentando no volver a llorar.

–Entiendo– asintió mirando hacia otra parte.


Era incómodo, quería preguntar muchas cosas pero sentía que no estaba en posición de hacer o decir nada. Así que solo me quedaba el incómodo silencio.


–¿Y tú quién eres?– me miró fijamente.

–¿Yo?– me puse nervioso –M-Mark, Mark Miller– me quité el sudor de la mano secándomela en mi propio pantalón y la extendí hacia él.


La miró y después me miró a la cara sin moverse. Miró un instante a Elizabeth como si así comprobara algo.

¿Por qué todo era tan incómodo conmigo?


–Flynn Romero– se inclino hacia delante y me estrechó la mano.


Cuando se separó pude respirar aliviado. Gran parte de la tensión se había ido. Hasta que vi cómo volvía a su posición anterior con esa mirada de desconfianza, entonces miré a otro lado como si no me diera cuenta.


–Mark es un buen amigo, no tienes que preocuparte– con una mano se secó los mocos.


Volví a mirarle de reojo.

Levantó una ceja con un cara escéptica mientras se cruzaba de brazos. Conocía esa mirada de desaprobación y no iba a desaparecer.


–Solo un amigo– recalcó no muy convencido.


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