Capitulo 23: Una pluma que queme

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Narra Sheik

Salimos del palacio a caballo, adentrándonos en los arboles muertos,  pudimos llegar a una zona que no estaba habitada por humanos. Las casas eran similares a cuevas.

- Noah ¿ qué es esto? - dije señalando todo a mi alrededor. Todo en esta Isla era extraño, las casas eran cuevas, la tierra era cenizas, osea como esta gente cultivaban lo que comían. - ¿ qué comen ustedes? - pregunté algo indeciso, porque quería saber.

- Carbón - estaba mirando a otro lado cuando me lo dijo pero cuando pronunció esa palabra me le quede mirando con una ceja levantada, Cómo rayos es que comían carbón. - ustedes tienen un estómago de hierro - este me sonrío cuando lo dije, al decirlo como una broma al parecer era verdad.

- Mira estamos en los pueblos bajos - dijo el recobrando el hecho - al a ver guerras, las ciudades quedaron devastadas, no había un ser que sobre viviera.

- Y quien realizo estas guerras - le pregunte.

- Nauru - dijo el sin ánimos - con su ejercito de esqueletos devastaron todo - dijo este con el animo por el suelo.

Íbamos recorriendo la cuidad cuando el collar que tenia en la mano comenzó a brillar como loco, los caballos al ver su resplandor se pusieron inquietos, tuvimos que bajarnos de ellos si no queríamos salir lastimados.

- Por que brilla así - le pregunto un poco exaltado por la acción que estaba realizando el collar, me asustaba.

- La persona que pose el collar esta - no pudo terminar estaba mirando a un punto fijo no se podía mover estaba paralizado - esta.

- Por Dios termina la oración - dije enfurecido, el señalo a alguien que estaba detrás de mi y cuando volteo todo un ejercito de esqueletos estaba levitando en el aire. - Eso lo hice yo - mire a Noah en forma de asombro y este afirmo con la cabeza y para acabar de una buena vez hice que las ramas se apretaran y esto terminarían feos para la foto. 

El collar aun seguía brillando, ese parpadeo constante me estaba volviendo loco.

- De donde crees que hayan venido tantos esqueletos - me pregunto Noah confuso y yo estaba igual que el.

- No quiero sonar cruel, pero la hija de Nauru tiene a tu novia, amante  o lo que sea - le dije de forma breve para que entendiera, este me miraba con preocupación y  yo lo entendía.

. Entonces los esqueletos vinieron con la hija de su vida esa - dijo este, mientras nos adentrábamos en un bosque muerto y al entrar en el collar comenzó a brillar mas intenso.

- Estamos cerca - dijo Noah como si nada estuviera pasando.

Estaba preocupado por el collar que tenia en la mano, parpadeaba tanto que creí que era una bomba y que iba a estallar en cualquier momento. Nos de tuvimos enfrente de una cueva la cual estaba de un color negro que me encantaba la entrada  estaba limitada por una pared de liana que colgaban de la parte posterior de la cueva. 

Cuando estábamos ya a un metro de entrar ala cueva el collar comenzó a flotar delante mio, tanto Noah como yo nos quedamos boquiabiertos por lo que estaba pasando enfrente de nosotros, y sin nadie que le mandase a entrar este se introdujo en la fría y oscura cueva. 

- Sabes como hacer una bola de fuego con tus manos - me pregunto Noah antes de entrar en la cueva - por que creo que va a ser necesario que lo hagas.

- No se como hacer eso - dije sin entender nada, de que me iba a servir una estúpida bola de fuego, para jugar a los malabares.

- Mira te enseño - dijo este poniéndose en una posición para estar delante de mi y se sentó en el suelo con las piernas cruzadas - siéntate - dijo este en tono de jefe.

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