Iker no quiso que viera el momento que se encargaban de limpiar todo por lo que fuimos a la playa para estar a solas.
- Me alegra que te arreglaras con Álvaro.
- Es la única familia que me queda. –dijo con nostalgia.
- Eso mismo pensé.
Los vi tan bien cuando terminó todo que algo dentro de mí de arregló para dejar de sentirme culpable de sus problemas como primos. Álvaro ya había aceptado el hecho que Iker y yo estábamos juntos y se había prometido a sí mismo y a la memoria de su hermana que su prioridad iba a ser su madre de ahora en adelante, lo cual me parecía de maravilla; que mejor motivación podría tener que encargarse de la única persona que siempre lo apoyó.
Caminamos por unos minutos en silencio hasta que me giró para mirarme de frente y me dio un beso en cada mejilla de una forma tierna, nunca me cansaría de esos detalles dulces que tenía conmigo en momentos espontáneos.
- Quiero olvidar todo esto, como si nos hubiéramos conocido en circunstancias diferentes.
Me lo pensé un momento, si bien lo que me estaba diciendo me gustaba porque nuestra historia no era la típica romántica de la que uno se enorgullece de contar a los hijos y nietos; lo nuestro estuvo marcado por el odio y el deseo de venganza, no es algo que me gustaría recordar para el resto de mi vida a su lado.
- No. –dije enfáticamente ante su expresión de desconcierto.
- Pero pensé...
Lo silencio poniendo mi dedo índice en medio de su boca para que no tome las cosas por lo equivocado.
- Todo lo que hemos vivido nos ha llevado a estar juntos ahora y no quiero olvidar lo que nos costó llegar a esto. Así lo apreciaremos más.
Sonrió aferrándose a este pequeño especio del que estábamos seguros que siempre contaríamos.
Así pasaron dos días entre no querer despegarnos de la cama y aceptar que como personas normales teníamos necesidades que cubrir aunque no quisiéramos, era como si todo lo demás de pronto restó de importancia aunque por dentro tenía en claro que tengo cosas que resolver.
- ¿Cuándo vas a llamar a tu madre? –me preguntó Iker durante el desayuno.
- No sé.
Aun me parecía complicado hablar con ella, le había escrito a Garrett para contarle los últimos acontecimientos y pacientemente me escuchó, no me aconsejó como pensé que lo haría pero tampoco recriminó nada; me había contado que mi madre tuvo unos problemas respiratorios pero que estaba estable ahora y no había nada de qué preocuparme.
- Tienes que arreglar las cosas con ella.
- Te odia. –el que le dijera una y mil veces que Iker no es como el resto de su familia jamás la haría cambiar de opinión sobre él y menos aceptarlo como mi pareja.
- Ya lo sé, pero es peor que no lo converses, además estaba pensando en ir contigo.
- ¿Estás loco? ¿Cómo puedes contemplar siquiera esa posibilidad?
- De alguna manera tiene que aceptar lo nuestro y si estamos así escondidos será peor. Y...
Se lo pensó por un momento como indeciso de hablar.
- ¿Qué pasa?
- Nada ¿ya terminaste?
Al ponerse de pie lo noté algo nervioso incluso recogió la mesa como nunca ya que siempre era yo quien insistía en hacerlo. Me pareció extraño su comportamiento pero lo dejé estar, también los hombres necesitan de su espacio. La ducha de agua fría me ayudó ya que estaba empezando a subir la temperatura de los días; el ambiente era perfecto para estar cerca a la playa en esta época del año.
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Tormenta del Pasado - #FBA2017
Любовные романыCatalina, una mujer de 25 años llega a Perú para saldar una deuda pendiente con la mujer que destruyó la vida de sus padres. Con esa idea en la cabeza se adentra en la vida de una adinerada, poderosa y corrupta familia sin saber las consecuencias qu...
