-Negan quiero salir del Santuario. Extraño el aire libre, correr, hasta ya extraño a los caminantes.- él miró a otro lado. -Oye, se que no te gusta que salga pero... estar aquí encerrada me hará débil. Es más... hoy saldré con o sin tu permiso.- dije ya harta de que me ignore. Acelere mi paso hasta llegar a la armería donde agarre mis armas y las llaves de un auto. Salí al patio y estaba Negan con unos veinte hombres en fila mirándome. -¿Crees que me detendré?- pregunte enojada.
-No.- fruncí mi ceño. -Iremos juntos.- dijo y se montó en una camioneta dejándome con la palabra en la boca.
-Está esperando a que te subas.- dijo uno de sus hombres.
Sin decir nada me subí y él sonrió. Rodé los ojos y me acomode en mi lugar.
-¿Por que un bate con púas?- preguntó curioso
-Cuando cumplí doce, mis padres me echaron de la casa. El bate lo hice cuando tenía trece años. Me defendía de los que intentarán hacerme algo o simplemente mataba al que me quisiera llevarme a un orfanato.- dije mirando por la ventana cuando sentí su tacto sobre mi mano. -No quiero tu lástima.- quite mi mano brusca.
-No te tengo lastima nena, simplemente te comprendo.- Lo mire y sonrió, me acerque a él recostándome en su pecho.
-¿A donde vamos?- pregunte suave
-A un pueblo pequeño que hay a unos cincuenta kilómetros.- informó besando mi cabeza y luego mi mejilla.
-Necesito ropa, no sé qué hicieron con la mía.- dije algo confusa.
-No creo que haya desaparecido por arte de magia, alguien la tuvo que haber cogido.- asentí
-Señor ya llegamos.- informó el conductor mientras apagaba el motor. Negan se bajó, me abrió la puerta y me baje observando el lugar.
-Ustedes busquen lo que necesiten, yo iré por ropa y si encuentro algo interesante por el camino tal vez los traiga.- dije y comencé a caminar.
Al menos ésta vez Negan no protestó. Camino buscando alguna tienda de ropa no no encuentro ninguna. Unos cuantos bastardos se acercaban y decido acabar con ellos.
Se siente tan bien volver a sentir como entra tu cuchillo en su cabeza o como la saco de lugar con mi bate.
Al terminar, camino un poco más y veo una tienda de ropa. Corro a ella y pateo la puerta apuntando con mi cuchillo. Entro y agarro un carrito, echo en éste toda la ropa que encuentro para mi y otra que creo que pueda servir para los del santuario incluyendo a Negan.
Al final termine con dos carritos, uno para mi y el otro para los que necesiten ropa. Camino de vuelta algo acelerada ya que tengo una horda de unos quince bastardos atrás de mi. A lo lejos veo las camionetas y todos alrededor de ésta. En cuanto estoy como a dos metros, empujó los carritos con fuerza y me volteo para acabar con ellos.
Ignorando los llamados de Negan, empiezo. Primero con mis cuchillos, lanzó tres dándole a... obviamente tres de ellos en la cabeza. Saco mi machete y logro cortar cuatro cabezas, me volteo y la entierro en la cabeza de un bastardo pero cuando intento sacarlo, no puedo. Agarro mi bate con fuerza y golpeó varias cabezas, empujó a uno que esta cerca y bateo su asquerosa cabeza. Solo queda uno así que saco mi pequeña arma de mi sostén y le disparó entre ceja y ceja.
Agarro mis armas limpiandolas en su ropa y las coloco en sus respectivos lugares. Me volteo y están todos mirandome asombrados menos Negan, éste me mira enojado y se acerca.
-Eso fue arriesgado!- medio gritó y rodé los ojos.
-No seas exagerado.- dije pasando de largo y subiendo los carritos a la camioneta.
-Pudiste haber muerto idiota.- reí -¿De que te ríes?-
-El idiota eres tú Negan. Aprendí a sobrevivir por mi cuenta a los doce. No necesito que me protejan.- dije ladeando la cabeza.
-No hablaré contigo aquí.- frustrado, entró en la camioneta dando un portazo.
Volví a rodar los ojos y entre también. Lo mire y tenia un semblante serio, además de que estaba tenso. Toque su brazo y lo quitó.
-No me toques.- dijo sin mirarme
-¿Por?- pregunte
-Porque si me tocas de nuevo te voy a perdonar y no quiero ser débil.- reí y lo abrace.
-Osito no te pongas así.- hable con voz de niña y solto una risita.
-No cambiaré de opinión.- dijo firme
-Yo sé cómo hacerte cambiar de opinión.- dije con voz seductora y comencé a besar su cuello. Él soltaba jadeos y mordía su puño para no hacer tanto ruido.
-Nena... harás que te folle aquí.- dijo agitado. Subí mis besos a su mejilla y luego a su boca donde lo correspondió salvajemente recostándome en el asiento.
-Aquí no Negan, es muy incomodo.- Me separe y me acomode en mi lado.
-¿Nos piensas dejarme así verdad?- señaló su entrepierna.
-No.- le guiñe el ojo y mire por la ventana el paisaje.
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"Me encantas" (TWD) (Negan)
FanfictionElla no esperaba enamorarse del enemigo pero el amor no se escoge, se da.
