CAPITULO 18. "No va a venir si es lo que te preocupa".

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CAPITULO 18.

El sábado no había sido mucho mejor que el viernes, me pasé toda la mañana en casa, estudiando y haciendo cosas para clase, entre ellas un horrible trabajo de lengua que debía ocupar mas de diez folios. Amanda por su parte había ido a pasar la mañana con sus padres, su hermano y el mío a un museo, el plan no le hacia mucha gracia, pero tenia que ir.

Llevaba toda la mañana esperando una llamada, su llamada, pero, ¿a quien quería engañar? No tenia ninguna intención de llamarme, me lo había dejado muy claro la noche anterior. Me preparé algo de comer, algo sencillo, ya que la cocina no era mi punto fuerte. Una buena ensalada, una tortilla francesa y una manzana, comida sana. Me senté en el sofá y comencé a comer a la vez que veía la tele. Había una programación horrible, así que decidí seguir viendo Glee, esa serie había conseguido engancharme, era súper divertida. Como no era raro en mi, al poco rato me quedé dormida y cuando me desperté eran las siete de la tarde. Para mi asombro, los platos de la hora de comer estaban todos recogidos, por lo que supuse que Amanda ya estaba en casa. Me apetecía plan de chicas, salir de casa y desconectar. Subí a mi habitación a ver si estaba allí, y allí estaba, sentada en la cama con mi portátil y los cascos puestos. Le di un susto por detrás y la propuse un plan.

-No te he querido despertar, he llegado hace un rato. -dijo mientras sacaba los cascos de sus orejas.

-Gracias, ¿que tal con tus padres? -pregunté.

-¿Me vacilas? ¿En un museo? -dijo casi gritando. -Pues un coñazo, pero bueno. ¿Tu mañana que tal?

-Pues bastante aburrida, estudiando y haciendo deberes. Un coñazo, pero bueno...-puse cara de cachorrillo y comencé a suplicar a Amanda. -Dime que te apetece salir, hacer algo divertido. -Necesitaba que dijera que si.

-Si por favor, llevo toda la mañana viendo obras de hace 8 siglos...necesito salir un poco. -dijo sonriendo.

-Dimelo a mi, que llevo todo el día en casa, estoy hasta en pijama...

-¿Que te apetece? -preguntó mientras me miraba de arriba a abajo confirmando que llevaba todavía puesto mi pijama.

-¿Vamos a cenar y luego ya veremos? -contesté en tono de pregunta, aunque en realidad fue casi una afirmación.

-¡SUBWAY!

-¡SUBWAY! -conseguimos decir casi a la vez. Menos mal que nos gustaba lo mismo y no nos costaba mucho decidir.

Me metí en la ducha inmediatamente y al salir, Amanda, que esta vez había sido mas rápida que yo, ya estaba vestida y se estaba maquillando. No nos arreglamos mucho. Solamente íbamos a ir a cenar y a tomar algo después. Así que nos pusimos algo sencillo y salimos dirección al restaurante. Terminamos de cenar, riquísimo todo, como siempre y fuimos a dar una vuelta por Londres. Paseamos por el Tower Bridge y paramos en un bar en el que había bastante ambiente. Decidimos entrar y tomar algo. Habíamos salido para despejarnos.

Al entrar nos dimos cuenta de que había gente bastante interesante, alguna que otra un poco rara, pero bastantes grupos de gente joven. Nos acercamos a la barra y pedimos algo de beber, para nuestra sorpresa, el chico que atendía en la barra nos dijo que un chico al otro lado nos había invitado a lo que fuéramos a tomar. Nos giramos pensando que seria algún hombre mayor, el típico viejo verde, pero no, era un chico rubio bastante guapo. Pedimos cada una lo que quisimos y nos acercamos a darle las gracias.

-Muchísimas gracias por invitarnos... -dije algo cortada. -No hacia falta, pero gracias.

-En realidad ha sido mi amigo el que se ha empeñado...-dijo el chico rubio, que debía tener solo un par de años mas que nosotras.

-¿Tu amigo? -dijo Amanda algo sorprendida.

-Si, no he podido evitarlo. -contestó el amigo mientras se daba la vuelta para saludarnos.

-¡Liam! -que coincidencia, debía haber mas de 200 bares en Londres y nos encontramos con los amigos de Zayn, y a saber si con el también en este. -Hola...

-¿Porque conoces a gente que yo no conozco? -dijo Amanda intentando poner cara de enfadada.

-Amanda, este el Liam, es amigo de... Es amigo de Zayn. -les presenté. -Al que no te puedo presentar es al rubio, porque no tengo ni idea de quien es...

-Hola, soy Liam, encantado. -dijo mientras le daba dos besos a mi amiga. -Este es Niall, otro de los cinco, el único rubio, no tiene perdida...-dijo, esta vez refiriéndose a nosotras dos.

-Encantada, soy Amanda.

-Hola. Niall, soy Patricia, un placer.

-Podéis quedaos con nosotros un rato si queréis...-nos ofreció Liam.

-No queremos molestar. No hace falta -mis palabras salían a la vez que mis ojos se dispersaban por todo el local con miedo de encontrarle.

-Por supuesto que no molestáis. -dijo el rubio.

Si soy sincera no me preocupaba molestar, lo único que me preocupaba era que Zayn apareciera en cualquier momento. En ese momento noté un susurro en la oreja.

-No va a venir si es lo que te preocupa...-me dijo Liam, sabiendo exactamente lo que me pasaba.

-¿Quien? ¿Zayn? No estaba preocupada por eso. -mentí.

-¿Estas segura? -dijo sin confiar nada en mi respuesta anterior.

-Bueno, no me gustaría, la verdad. -dije aceptando que me había pillado.

-¿Quieres contarme que ha pasado? -dijo sonriendo levemente.

-¿Te apetece salir un momento fuera y te explico? -pregunté.

-Claro...-dijo mientras posaba una mano sobre mi espalda, indicándome que saliera primero.

-Amanda, vamos fuera un momento, ¿te quedas? -pregunté.

-Si, me quedo aquí con Niall.

No me hacia demasiada gracia habérmelos encontrado, aunque sentía que podía contarle a Liam lo que me pasaba, sentía que era alguien en quien podía confiar, me lo había dejado claro desde el día que fui a su casa.

LITTLE THINGS. [EDITANDO].Donde viven las historias. Descúbrelo ahora