Narrador externo:
-¡Lo siento mucho!-Emma Adams mintió, levantándose del suelo sin ayuda de nadie.-No era mi intención, lo juro. No pude evitarlo.-Un mar de palabras salió disparado por su boca con rapidez, mientras mantenía una mirada de falso arrepentimiento en el rostro.-De verdad, Joseph. Lo siento muchísimo.-
-No hay problema.-Joseph aseguró, creyendo el arrepentimiento que aquellos ojos verdes reflejaban.-No es la primera vez que esto me sucede.-Comentó divertido, sintiendo las miradas atentas de todos sobre ellos.
-Bueno, deberíamos continuar.-Evan Parker anunció, rompiendo la tensión.-¿Puedes caminar?-Preguntó a la chica pelirroja. Emma asintió, observando de reojo la mirada atenta de sus guardaespaldas. Tenía que hablar con ellos para que no comentaran lo sucedido ante su padre.-Genial, todos detrás de mí.-Ordenó, haciendo sonreír burlón al chico de ojos grises delante de él, ¿En qué momento había dejado de ser el guía? Se preguntó Ian a si mismo, pensando en lo molesto que era Evan Parker.
Joseph se giró lentamente detrás de él, sus ojos se encontraron con una expresión asesina en el rostro perfecto de Alison Hale, y para su sorpresa, aquella mirada fría iba dirigida hacia él. Intentó ignorarla, sin embargo, fue imposible. No soportaba la idea de que ella estuviera molesta con él.
-¿Aún tienes frío?-Preguntó, acercándose a ella con cautela. Ella negó.
-No la necesito.-Respondió, comenzando a sacarse la chaqueta negra.-Toda tuya.-Inquirió venenosamente, estirando la prenda en dirección al rubio.
Joseph tomó la chaqueta, y contuvo una sonrisa. Una mezcla de emociones inundaron su mente, entre ellas la felicidad. No podía explicarlo, pero el hecho de qué Alison estuviera molesta demostraba que estaba interesada en él, o que al menos le importaba. Se detuvo un segundo, pensando en que aquella felicidad era incluso irracional, y entonces, sonrió. Una felicidad irracional era lo único que necesitaba, y estaba completamente seguro de que la única persona capaz de dársela era la chica que tenía a su lado.
Sólo le bastaba una sonrisa de su parte para sentirse feliz. Nunca antes había conocido a alguien que lo hiciera sentir tan bien con algo tan sencillo como una sonrisa. Nada de lo que había sentido por Persia White en tres años se comparaba con lo que había sentido al verla aquel día en San Diego, aquello se había convertido en lo que mejor que pudo sucederle. De manera inexplicable todo en ella le atraía, desde el dulce sonido de su voz hasta su aroma.
Superaba todo sus límites de cordura, se había vuelto una obsesión de la que le era imposible deshacerse. Decenas de veces, Joseph se había preguntado a si mismo, cómo era posible sentir todo aquello por un simple desconocido.
-Alison.-Llamó suavemente, intentando atraerla hacia él. La joven se deshizo de su agarre con brusquedad y caminó rápidamente para alejarse. Joseph dejó escapar un suspiro de frustracción y se mantuvo todo el resto del camino en silencio y observando como su cabello dorado caía en largos rizos sobre su espalda. Pensó en lo bonito que sería tocar su cabello.
Cuando todos estuvieron de regreso en el estacionamiento, Alison finalmente habló. Joseph la observó, una mirada fría inundaba sus ojos azules.
-No me toques.-Pidió, alejando a la chica pelirroja que había comenzando a entrelazar su brazo con el de ella.-Por favor.-Agregó, sintiendo las miradas de todo el grupo sobre ella.
Emma retrocedió.-Lo siento.-Mintió, intentando controlar la satisfacción que le corría por las venas.-¿Qué te sucede?-Preguntó, con una inocencia fingida.
-Sólo no me toques.-Respondió la rubia fríamente, dándose la vuelta para alejarse, sin embargo, Emma la detuvo de inmediato.
-Aún no termino de hablar contigo.-Anunció con voz cantarina. Alison dirigió la mirada con lentitud al agarre de Emma en su brazo.-No es amable dejar a las personas hablando solas, Ali.-Comentó.
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For You- Joseph Morgan
FanfictionAquellas series de vampiros no eran importantes para Alison Hale, mucho menos el rubio de encantadores ojos azules y un acento hipnotizador. Sin embargo, tras conocer a Emma Adams se ve arrastrada a una de las conveciones multi-género de entretenimi...
