Capítulo 62; Helena Morgan Hale

2.7K 182 33
                                        


Mayo 16.

¿Alguna vez han sentido como toda tu vida se detiene, todo lo que consideras importante pierde valor y las cosas se vuelven absoletas? Eso es lo que siento, durante al menos dos segundos de mi vida antes de tenerla tan pequeña entre mis brazos. Nunca creí que era posible amar tanto a alguien.

Todo lo que consideraba importante deja de serlo, y lo único que puedo pensar es en la pequeña recién nacida cubierta aún de sangre que llora entre mis brazos, sólo puedo pensar en lo perfecta que es, en lo mucho que la amo, y en que es completamente mía. Mi bebé.

El ruido del mundo exterior se apaga, los médicos, mi mamá...todos ellos pierden brillo en la percepción de mi campo visual, sólo puedo ver a mi hija. Sólo con ver sus ojos azules como el cielo, y como los míos, sé que la amaré por el resto de mi vida, sé que no hay mejor sensación que tenerla entre mis brazos y sentirla tan cerca de mí, sé que daría todo por ella.

-Ali...-La voz de Joseph llega a mí oído, él está aquí, con los ojos llenos de lágrimas de felicidad admirando a nuestra pequeña.-Es tan preciosa.-Dice, con la voz quebrada por el nudo de emociones que ambos sentimos dando vueltas en nuestros cuerpos. Somos padres, nuestra pequeñita oficialmente ya está aquí.

-¿Quieres sostenerla?-Pregunto. Él asiente, nervioso. Me alegra que esté aquí, lo necesita aquí, a mi lado, sino, probablemente no hubiese podido hacer esto.-Feliz cumpleaños, papá.-Susurro, y él se derrumba de inmediato. El mejor regalo de cumpleaños que pude haberle dado a este hombre es a su preciosa hija.

Helena nos observa a ambos, con esos preciosos ojos azules. Es tan pequeña, y tan hermosa, nunca había amado tanto a alguien, como la amo a ella.

Joseph la sostiene entre sus brazos, y es inevitable que no derrame un océano de lágrimas, pero no es el único conmovido dentro del quirófano, mi madre está hecha un desastre.

Cierro mis ojos durante un segundo, y tomo un respiro...Tenerla ha sido infernal, aún puedo sentir el dolor que conlleva dar a luz, sin embargo, ha valido la pena cada maldito segundo de sufrimiento...Comienzo a sentir ésta extraña felicidad, paz, y calma.

Puedo sentir como dejó atrás cosas que ya no necesito.

-Mami.-Llamo, sin aliento, mi madre acude junto a mí de inmediato.-Es tan preciosa.-Le digo, llorando de felicidad. Mamá acaricia mi cabello con tanta dulzura y delicadeza, que me recuerda los viejos tiempos cuando aún solía ser su hija.

-Lo es.-Asegura, viéndola en los brazos de Joseph. La enfermera se acerca e él para pedirle a Helena, tiene que lavarla y vestirla, él duda en entregarla, pero finalmente cede.

-Mami, estoy tan cansada.-Susurro, siento que pierdo todas mis fuerzas.

-Está bien, está bien, descansa tranquila.-Me tranquiliza mamá.-Todos esperan ansiosos allá fuera por verlas a ambas.-Anuncia, puedo imaginar la sala de espera, a reventar de amigos y familiares...A Daniel siendo escándaloso como sólo él sabe.

Esas personas son nuestra familia, la familia de Helena, y no puedo estar más agradecida con ello, porque mi niña siempre tendrá a todos ellos para apoyarla. Siempre me tendrá a mí, y siempre tendrá a Joseph.
 

***

La lista de visitantes parece infinita, al igual que los globos rosas y los regalos.

Daniel entra por décima vez a mi habitación cargando entre sus brazos a Charlotte.

Joseph, que no se ha movido ni un centímetro de mí en las últimas horas se extiende para recibir a la pequeña Gillies entre sus brazos.-Hola, dulzura.-

For You- Joseph MorganHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora