Mantener el secreto ha sido complicado.
Joseph se la vive detrás de mí tanto tiempo como se le es posible.
Aunque ahora ha tenido que viajar a Atlanta, y sin exagerar, me llama como cien veces al día.
Y llora.
Llora más de lo que alguna vez imagine, el sentimentalismo se apodera de él cada vez que habla conmigo.
Ni siquiera yo lloro tanto como él. No he dicho ni hola, cuando él ya está, en medio de lágrimas:
-Yo quiero estar allá contigo.-Sollozo.-Yo quiero estar con mi bebé.-Otro sollozo, peor que el anterior. Y se la pasa toda la maldita media hora así.
Y cinco minutos antes de colgar, entonces comienzo a llorar yo. Y él me dice que tomará el primer vuelo hasta Los Ángeles, y me veo obligada a calmarme y convencerlo de que no es necesario y de que estoy bien.
Ambos estamos perdidos.
Dejo el libro de lado cuando veo a Lucas cruzar por el pasillo. He pensando en cómo decírselo. A él y a mi madre, sin embargo, no he logrado conseguir ni una sola idea adecuada sobre como darles la noticia. Y lo peor, ya he gastado una de las dos semanas que Joseph me ha dado para contarles.
Mi hermano se da la vuelta, y se apoya en el marco de la puerta.
-Vamos a cenar.-Me dice de repente, mostrándome una sonrisa brillante a la qué jamás me negaré.-Querías tiempo hermano/ hermana, aquí lo tienes. Te llevaré a cenar.-
-El señor importante finalmente ha designado un espacio para mí en su ocupada agenda.-Digo venenosa, levantándome del escritorio.
Mi hermano me observa fijamente.-Te llevaré a un restaurante en donde sólo sirvan vegetales, está más gorda.-Su observación me hizo sentir nerviosa.
-Gracias por la sensibilidad y el cuidado al hacermelo saber.-Respondo, ocultando el nerviosismo y fingiendo estar molesta.
-Desde que sales con ese tipo pareces un tanque de guerra.-Lucas sigue insistiendo.-Si sigues engordando así, va a dejarte botada antes de Halloween, o peor, aún, te sacará a comer disfrazada de vaca.-Él se ríe, pero no es para nada gracioso.
Dejo la chaqueta sobre la cama y me giro hacia él.
-Creo que prefiero morirme de hambre antes de cenar contigo.-Digo, apenas conteniendo las lágrimas.
-Espera, ¿Vas a llorar?-Él se muestra sorprendido.-¿Estás enojada?-Me pregunta con una expresión mordaz al verme a punto de llorar.
Deja las pendejadas, Alison. No llores. No llores.
-¿Qué diablos te pasa?-Suelto, al borde de la indignación. Enterrándome las uñas en la palma de la mano para no romper a llorar cómo una estúpida sentimental.
Se mujer y no vayas a llorar.
-¿Qué diablos me pasa a mí?-Mi hermano me suelta, completamente indignado.-¿Qué diablos te pasa a ti? ¿Por qué no me lo dijiste?-El corazón me da un vuelco dentro del pecho.
-¿Decirte qué?-Respondo, perpleja por lo que su pregunta supone. Qué él ya sabe la verdad.
Mi hermano ha comenzando a llorar primero que yo.
-¿Por qué no me lo dijiste?-Pregunta, llorando, con los brazos cruzados sobre su pecho.
-¿Cómo lo sabes?-
Pienso en las posibibles forma de que él se haya enterado. Alguien ha tenido que decírselo.
-¿Quién te lo dijo?-Exijo saber.
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For You- Joseph Morgan
FanfictionAquellas series de vampiros no eran importantes para Alison Hale, mucho menos el rubio de encantadores ojos azules y un acento hipnotizador. Sin embargo, tras conocer a Emma Adams se ve arrastrada a una de las conveciones multi-género de entretenimi...
