Capítulo 37; No puedo.

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Me siento perdida en medio de la conversación a mí alrededor.

Nunca he sido buena para las típicas charlas de chicas. Eso de hablar de ropa, o de chicos nunca me ha resultado interesante.

-Oh, sí. Sus botas, no lo pude creer. ¡Eran rojas y tenían perlas!-Phoebe Tonkin se muestra horrorizada ante el reciente conjunto que lució Kendall Jenner en la semana de la moda en Nueva York.

-Vi las fotos, lo peor de todo es que se veían increíblemente bien en ella.-Comentó Claire, dejándose caer sobre las alomohadas. Presto atención a la gran cama de Julie, tengo la extraña sensación de que ya la he visto  antes.

Todas las mujeres a mí alrededor soltaron un suspiro y asintieron de forma sincronizada.

-Mami, ¿ya podemos bajar al lago?- Nos giramos hacia la niña en la puerta. Es una de las hijastras de Candice Accola, sí mi memoria de mala calidad no me falla, su nombre es Ava. Detrás de ella, llega su hermana mayor, su nombre sí lo recuerdo perfectamente, se llama Elise.

Candice se levantó del sillón y se acerco a ellas.-Cielo, aún no hemos almorzado.-Para no ser su madre, puedo decir que yo las encuentro muy familiares.-Papá dijo que debíamos esperar.-

-Estoy aburrida.-Se quejó Ava, tiene cerca de doce años, y hasta el momento es una de las niñas con más energía que he conocido en mi vida entera.-Quiero jugar a algo.-

-¿A qué quieres jugar, cariño?-Preguntó Julie.-Tengo un par de juegos de mesa, si quieren pueden subir a la terraza y jugar allá arriba.-

Ambas chicas asienten, y Julie se acerca a su armario para sacar varias cajas.

-Esté juego es súper cool.-Elise avanza en la habitación para escoger la caja de Preguntas y Respuestas rápidas. Aunque ella sólo tiene quince años, es al menos siete centímetros más alta que yo, todas las mujeres en la habitación son más altas que yo, incluso Nikki Reed que es la segunda más baja.

-¿Puedo jugar?-Pregunto, es mí oportunidad perfecta para escapar del infierno. Ava sonríe encantada, y su hermana asiente algo insegura. Me levanto del sillón, y de manera automática todos los los ojos en la habitación corren a ver mi vientre. Me he cambiado la sudadera por algo más fresco, la blusa ajustada permite que mi abdomen un poco abultado se marque a la perfección.

Algo me dice que cuando abandone la habitación, todas ellas estallaran a hablar de mí, y de mi repentino embarazo. Ni quiero escuchar que dirán. Todas ellas se han mostrado amables, aunque de vez en cuando puedo sentir la mirada de Nikki Reed que me deja en claro a la perfección que no soy ni remotamente de su agrado.

Ella tampoco es del mío, siempre prefería a Alice antes que a Rosalie en Crepúsculo. 

Sigo a las niñas escaleras arriba, al llegar a la terraza vemos que no está vacía. La sobrina de Julie está sentada en una de las mecedoras con un libro en las manos.

-Hola.-Saluda Ava, la chica castaña levanta la mirada del libro y nos sonríe.

Escucho los gritos y las risas estrepitosas, me acerco al borde del balcón y veo que los hombres han armado una parrilla cerca del lago. Veo a Daniel con una cerveza en la mano mientras se reía, se supone que debería estar cuidando de Charlotte. Busco con la mirada rápidamente a la prqueña, la encuentro en los brazos de Joseph a orillas de lago, ambos se están riendo.

Puede que sea un maldito traidor, pero tengo que admitir que los bebés se le ven increíblemente de maravilla.

-¿Quieres jugar?-Pregunta Elise a Alexa. La chica asiente, y deja el libro a un lado.-Yo haré las preguntas.-Ella anuncia, abre la caja sobre el centro de mesa de madera.

For You- Joseph MorganHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora