Narra Joseph:
-Sé que no debí dejarla afuera, que no debí decirle nada de lo que le dije, sé que cometí un error en asumir lo peor de ella y tratarla de esa forma. Lo sé y lo siento tanto.-Me disculpo con sinceridad, porque sí no lo hago, Cristina Hale me va a matar por la desaparición de su hija, y detrás de ella, Richard Adams.
No debí hacerlo, y realmente lo siento.
Merezco el odio que estoy recibiendo en estos momentos por mi estupidez, pero lo que está haciendo es Alison va más allá de cualquier cosa malvada que alguna vez pueda hacerme. Este estúpido juego de las escondidas, estoy seguro, es su maquiavélico plan para vengarse de mí por lo que le hice.
-Si algo le llega a pasar...-Me señala con su dedo indice el pecho. Para querer tan poco a su hija Cristina finge muy bien ante Richard estar al borde de un ataque de pánico por la preocupación.
Aquí el verdadero al borde de un ataque de pánico por la preocupación soy yo, aunque sé que lo más probable es que ella esté en casa de algun amigo, pasándola de lo más de relajada mientras yo me enloquezco de culpa y remordimiento por lo que paso. Alison es malvada, me está torturando, alegrándose de la desesperación que estoy experimentando por su retiro vacacional de tres días.
La última vez que la vi, fue el sábado por la noche, cuando fui el idiota más grande del mundo y, literalmente, la deje afuera bajo la lluvia. Estaba furioso, así que no medí mis actos; aunque estar enojado no es excusa suficiente para dejar una mujer embarazada afuera en la lluvia.
Ambos tuvimos la culpa. Yo no debí dejarla afuera, ella no debió golpear a mi madre en una de las Galerías de Arte más importantes del país, mucho menos el día que mi padre presentaría una obra. No diré que lo que sentí ante todo el maldito escándalo que paso fue humillación, eso sería quedarse corto al momento de explicar la monumental vergüenza y degradacción social que sufrí. Por su culpa.
Conozco a Alison, y algunas veces pueden llegar a ser imprudente e impulsiva, y digamos que ahora que está embarazada su tolerancia bajo un par de grados. Lo que hizo estuvo mal, dependiente de cualquier gesto que mi madre le haya hecho, Alison no debía golpearla, lo que hizo fue una falta de respeto.
Yo nunca sería capaz de ponerle una mano encima a Cristina, y eso que ella en verdad es una mostruosidad que sí merece un par de bofetadas. Lo he pesando, lo he deseando, pero nunca lo he hecho, ni lo haré, porque Cristina es su madre a pesar de todo y tengo que respetarla por esa simple razón.
Kat cruza el umbral del salón, me regala una mirada mortífera.-Llamé, y hablé con todas las personas en la universidad con las que Alison podría estar, ninguno de ellos sabe nada.-
-Llamaré a la policía.-Anuncia Cristina, de nuevo. Ha pensando en llamar a la policía desde ayer por la noche, luego que yo marqué su número como un imbécil preguntándole sí Alison estaba con ella. Luego, llamé a Kat, y ninguna de ellas tenía razón del paradero de mi futura esposa.
Sí llaman a la policía, las cosas suben a otro nivel. No creo que sea necesario, gran parte de mí está segura de que Alison está bien, comiendo dulces en la casa de quién sabe quién.
-Alison me llamó.-Dice Kat, viendo la pantalla de su teléfono confundida.-Me llamó el sábado, por la noche...No recuerdo haber hablado con ella.-
-¿A qué hora lo hizo?-Pregunto.
-Supongo que luego de que la dejaras afuera, maldito idiota.-Me responde venenosamente. Me odia, y tiene razón para hacerlo.-Si dices que lo sientes de nuevo, juro por Dios que te abro la garganta con mis manos ya mismo.-Suelta bruscamente, cortando la línea de disculpas que planeaba recitar.
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For You- Joseph Morgan
FanfictionAquellas series de vampiros no eran importantes para Alison Hale, mucho menos el rubio de encantadores ojos azules y un acento hipnotizador. Sin embargo, tras conocer a Emma Adams se ve arrastrada a una de las conveciones multi-género de entretenimi...
