Capítulo 23; Charlas incómodas.

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La alarma sonó.

La escuché a la perfección, sin embargo no quería levantarme.

Un par de dedos presionaban mi vientre, giraban en círculos y acariciaban toda la piel del abdomen.

Joseph llevaba haciendo eso desde hace media hora. Al principio le pedí que lo dejara de hacer, y él comenzó a hablar algo sobre un bebé. O al menos eso creo, estaba medio dormida y tal vez solo haya sido un sueño.

-Tienes que levantarte, amor.-Susurra a mí lado. Su mano siguió dando vueltas sobre mí.-¿No vas a hacerlo?-Pregunta un par de segundos luego.

-Dame un par de minutos más.-Pedí. Mi voz me sonaba extrañaba, ronca, como sí hubiera gritado toda la noche.

-Llegarás tarde a la universidad.-Me anuncia. 

La universidad podía irse derechito al infierno en estos momentos.

Sus dedos subieron hasta mis pechos. Me giré hacia él y me encontré con una sonrisa traviesa de oreja a oreja en su rostro.

-¿Serías tan amable de dejar de manosearme los senos?-Solté. Sus dedos bajaron de nuevo a mi vientre.

-Tengamos un bebé.-Propusó, no bromeaba. Era la cosa más en serio que me había dicho.

-¿Un qué?-Pregunto solo para oírlo decir una vez más la palabra bebé. Él sonrió.

-Tengamos un bebé.-Repite.-¿Sabes? Antes no solía pensar en eso, en mí siendo padre.-Confesó.-Ahora, no sé que mierda me has hecho pero muero por que haya un bebé mío aquí dentro.-Comenta, palmeando mi vientre.

-¿No crees que es un poco apresurado?-Pregunto.-Podría ser un psicópata que planea matarte mientras duermes.-

Él se rió.-¿Tú? Pff. Amor, no te creo capaz ni de matar a una mosca.-

Puse los ojos en blanco.-Soy casi médica, podría matarte con facilidad. No he visto química avanzada para nada.-

-Puaj.-Soltó, volviendo a reírse. Su maldita risa era adorable.-Deja de tonterías y dame un hijo.-

-¿Para qué lo quieres? ¿Acaso tienes idea de lo llorones que son los bebés?-Comenté para que él reflexionara.-Lloran todo el día, toda la noche, y siempre quieren pasar comiendo.-

-No me importa.-Responde.

-Además, ¿Tienes idea de lo que debe ser nueve meses con algo vivo moviéndose dentro de ti?-La simple mención me aterrorizaba.-Y pasar todo el día llorando, o vomitando.-

-No seas tan exagerada. Sería grandioso.-Dijo.-Pero, está bien, algún día terminarás dándome un hijo. Estoy seguro.-

-Hoy no es ese día. Tengo que ir a la universidad, y de hecho voy a llegar tarde.-La alarma volvió a sonar, estaba a punto de levantarme cuando su mano me detuvo.

-Al menos podríamos intentarlo...-Dijo. Él se da la vuelta para subirse sobre mí.

-Jesús.-Dejo escapar al ver las marcas rojas que le corren por el pecho desnudo. Él se inclina para besarme.-Joseph, espera un segundo.-Lo detengo, mientras su boca se desliza hacia mi cuello, dentro de poco dejaré de pensar con claridad y no seré capaz de detenerlo.

-¿Qué sucede?-Me pregunta.

-En verdad tengo que ir a la universidad.-

Su miembro se introduce en mí, mientras una sonrisa se forma en su rostro.

-¿De verdad?-Pregunta divertido. Dejo escapar un gemido sin poder evitarlo, su sonrisa se hace más grande.-¿Qué tal se siente?-Quiere saber, aumentando el ritmo. Mis uñas buscan su piel para enterrarse de manera involuntaria.

For You- Joseph MorganHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora