Se la empecé a echar por el vientre haciéndole así cosquillas. Después pasé a los brazos. Cuando intenté quitarle las pulseras para expalcírsela bien se negó a quitárselas. No le di importancia y acabé para luego tumbarme a tomar el sol.
Pasamos la tarde entre risas, cariños por parte de todos, bromas, piscina, sol... Nos lo pasamos de lujo. Sobre las 8 de la tarde Tyler dijo que tenía que irse porque sino sus abuelos lo matarían así que fuimos a la puerta a despedirnos de él. Después todos nos fuimos a cambiar para luego cenar y dormirnos. Las chicas y yo teníamos pensado para mañana pasar un día solo de chicas. La verdad, nos hacía demasiada falta. A demás llevaríamos a Kevin al veterinario para que le curaran el ala y esas cosas. El problema era, ¿cómo me arriesgo a dejar a los chicos solos en mi casa?.
Me desperté por los rayos de sol que asomaban por mi ventana. Miré hacia mi izquierda y vi a Niall dormido por lo que me levanté y cerré las persianas para que no se despertara ya que eran las nueve de la mañana. Cogí mi ropa, me metí al aseo a darme una ducha rápida, me peine, me lavé los dientes y me maquillé muy poco. Salí despacio sin hacer ruidos y cogiendo a Kevin antes de nada. Al salir vi a Eleanor saliendo de su habitación.
Anabel: Buenos días puti.- susurré.
Eleanor: Buenos días.- me susurró.
Bajamos a la cocina para encontrarnos con mi hermana desayunando. Yo hoy no desayunaría, luego más tarde me pasaría por algún Starbucks. No me gustaba desayunar tan temprano. Saludamos a mi hermana, le escribimos una nota a los chicos dejando al cargo a Liam, metimos a Kevin en una bolsita de viaje y nos fuimos. Primero nos pasamos por el veterinario ya que teníamos cita a las diez de la mañana y contando con que habíamos salido de casa a las nueve y media y que se tardaba media hora en llegar pues llegaríamos en punto. Cogimos la furgoneta negra de mi padre. Yo manejaba, Kevin iba en el asiento del copiloto y las otras dos locas iban sentadas detrás. Pusimos la radio y empezamos a cantar todas las canciones que salían. Cuando llegamos al veterinario las dos viejecitas que había con sus gatos, (de seguro que eran las típicas amargadas que mueren solas rodeadas de gatos xD) , nos empezaron a mirar raro y a decirnos que esto no era una pajarería sino una clínica veterinaria.
Anais: Mira, vieja amargada que no ha sabido lo que es vivir con algo más que no sea un gato, que mi mascota tenga plumas no significa que no pueda venir a un veterinario para que le curen algo, ¡SE ENTERA!.- dijo después de que la vieja se tirara como unos cinco minutos insultando a Kevin.
La señora fue a contestarle pero salió el veterinario llamándonos por lo que la vieja bruja gatuna amargada se quedó con la palabra en la boca.
Veterinario: Anabel, por favor.- dijo asomando por la puerta con una libreta en su mano.
Anabel: Yo.- dije levantándome con las chicas entrando en la consulta.
Veterinario: Veamos que le ha pasado a este pequeño con esta dueña tan hermosa.- dijo una vez que estábamos dentro de la consulta haciéndome sonrojar.
Eleanor: Te está tirando los tejos.- me susurró al oído.
Anabel: La recogí el otro día en un callejón y creo que tiene el ala rota.- dije pasando del comentario de Eleanor.
Estuvimos como media hora más mientras examinaba el ala de Kevin y me echaba piropos. Que asco de tío, creo que me confundió con una puta barata. Si esperaba que iba a conseguir algo conmigo iba aviado. Bueno, después de llevar a Kevin al veterinario fuimos a un Starbucks a tomarnos un café con unos pasteles. Mientras desayunábamos me acordé del tema de Tyler del cual tenía que hablar con mi hermana.
¿Y que haces que no se lo has dicho ya?
Si no me interrumpieras tanto quizás ya se lo habría dicho.
Es que si no no haría mi trabajo.
Aghh, déjame.
Anabel: Anais, tengo que comentarte algo.
Anais: skbfishgsdkñnvśdrjg.- dijo con la boca llena.
Eleanor: Traga primero bruta.- dijo dándole una colleja.
Anais: -tragó.- Dime.- dijo para después darle un sorbo a su refresco
Anabel: ¿Podríamos acoger a Tyler en casa?.- mi hermana escupió todo el refresco.
Eleanor: Si.- dijo levantándose para saltar y aplaudir como una foca.
Anais: Esta bien.- Eleanor y yo chillamos de la emoción.- Pero nada de estar todo el día de fiesta.
Anabel: A sus órdenes. Bueno, vallamos a...
Anabel, Anais y Eleanor: ¡Comprar ropa!.- no eramos chicas a las que les gustan las compras pero muy fondo eramos chicas.
Nos montamos en la furgoneta después de pagar todo lo del Starbucks y fuimos directas al primer centro comercial que viésemos. Una vez que llegamos nos bajamos, dejando a Kevin en el maletero con agua suficiente y comida, y fuimos corriendo hacia la primera tienda. Estuvimos como dos horas más comprando todo tipo de ropa, desde vestidos, zapatos y ropa urbana a ropa interior. Después fuimos a comprar palomitas, chocolate, batidos de chocolate, nutella y pañuelos, muchos pañuelos. Nos volvimos a montar en el coche. Miré el reloj y eran la una y media del mediodía así que decidimos volver para hacer de comer para luego encerrarnos en unos de los cuartos a ver películas románticas para llorar como bobas que somos. Aparcamos en la puerta, sacamos a Kevin y entramos en casa. Misteriosamente estaba todo en silencio y muy ordenado. Que raro. De repente vimos como un balón de plásticos se estampaba en la puerta que dividía el comedor del patio. Ahora todo encajaba, estaban en el patio en la piscina. Fuimos a los cuartos a soltar las cosas y a Kevin. Luego bajamos hacia la cocina pero nos paramos antes de llegar. No podía creer lo que veía...
ESTÁS LEYENDO
Soñar es Posible
FanfictionHola, somos Anabel y Anais Celeste, dos hermanas gemelas de 18 años. Vivimos en un piso en Madrid independientemente de nuestros padres. Tenemos una media de 10'5 y 10'4 respectivamente. Estudiamos para los exámenes de selectividad para poder o int...
