Soñar es Posible - Capítulo 44

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Zack: Cariño.- dijo tiernamente.

Anabel: Déjame.

Zack: Pero cariño...

Anabel: ¡Déjame, no soy tu cariño, no soy tu nada. Vete, aquí no pintas nada, no habéis querido saber nada de nosotras en años. No queremos veros, ni a ti ni a Laguna. Sois dos simples personas más para nosotras. Iros!.

Zack: Está bien, como quieras.- salió de la sala de espera dando un portazo haciendo que comenzara a llorar de nuevo y más fuerte.

Dos horas, dos horas sin saber nada de mi hermana. Dos horas dando vueltas de izquierda a derecha mientras todos me siguen con la mirada como si vieran un partido de tenis. Ando de un lado a otro con un vaso de tila en las manos y con la mente en otro sitio. De nuevo ando hacia la maquina de refrescos y la fuente. Ya han intentado que me sentara pero no soy capaz de estarme quieta ni cinco segundos. Miro los refrescos y me doy media vuelta andando hacia el gran ventanal con vistas al mar. Llego y miro el faro. Ahora mismo deberíamos de estar allí, viendo el paisaje, cogiendo cangrejos y fantaseando de muchas cosas. Suspiro y contengo las ganas de llorar de nuevo. Una puerta se abre haciendo que todos nos giremos.

Doctor: Familiares de Anais Celeste.- ando rápidamente hacia el doctor.

Anabel: ¿Cómo está?

Doctor: Verá señorita, a la señorita Anais la han atropellado. Ha sufrido una contusión en la cabeza y hemos tenido que someterla a un coma indefinido.

Anabel: ¿Qué?, ¿por qué?.- las lágrimas de nuevo salían sin previo aviso.

Doctor: No estamos seguros de que halla podido tener un derrame entonces necesitamos tenerla en coma. Ya lleva una hora y media pero no hemos sido capaces de encontrarle nada aún. Debería de despertar de un momento a otro si es que no tiene nada.

Anabel: ¿Podemos pasar a verla?

Doctor: Si, pero de dos en dos o de cuatro en cuatro, no más.

Anabel: De acuerdo, gracias.- volví con los chicos y les comenté lo que el doctor me había dicho así que decidimos entrar Niall, Eleanor, Harry y yo.- Oh Anais.- corrí hacia la cama y la abracé con fuerza.- Vamos, despierta, despierta e insultame. Despierta y dime que parezco un gato pisado cantando. Dime lo que quieras pero despierta por favor.- dije llorando. Eleanor estaba abrazada a Harry y ambos estaban abrazados a la vez a Niall mientras miraban a mi hermana desde los pies de la cama. Entonces recordé algo.- Anais, ¿recuerdas que una vez me dijiste que cuando te pasara algo y te metieran en un hospital te cantara?, ¿recuerdas que me enfadé contigo porque me pedías que te cantara la bella y la bestia de porta?. ¿Quieres que te la cante?. Bien, te la cantaré...

Ella era bella,

frágil como una rosa,

él era una bestia

esclavo de sus impulsos

Único día que les ataron esposas

ya no eran niños,

crecieron,se hicieron adultos juntos

Todo marchaba bien,

o eso parecía en su primera luna de miel

juró serle de por vida fiel

y ella a él,

una historia como otra cualquiera

Soñar es PosibleHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora