Anais: Volviendo al tema, ¿cómo estás tan segura de que está enamorado?
Anabel: Por una simple frase: “Se me crea un zoológico cuando hablo con ella y sudo como un cerdo”
Anais: -chilló.- ESTÁ ENAMORADO.
Anabel: SI.
Eleanor: ¡SUPER!.- mi hermana y yo la miramos mientras fruncíamos el ceño.- Ahora...¿podemos acabar de cenar?.- asentimos.
Acabamos de cenar y después de limpiar lo que habíamos utilizado cada uno se fue a hacer lo que e dio la real gana. Subí a mi habitación y salí al balcón. Me apoyé en la baranda y miré hacia las estrellas.
Anabel: Abuelo, llevabas razón, soñar es posible.
Niall: ¿Hablando sola?.- dijo abrazándome por detrás.
Anabel: Eso parece.
Niall: Seguro que está orgulloso de ti, princesa.- lo miré con los ojos cristalizados mientras le sonreía.- Ven, vallamos a dormir, aquí hace demasiado frío.- asentí y me adentré junto a él a la habitación. Nada más tumbarnos y abrazarnos ambos caímos en un profundo sueño rodeado de recuerdos imborrables.
El sol reluce bañando toda la habitación, el sonido del mar tan agradable entra por las ventanas y una puta gaviota que está aposada en la ventana no me deja dormir. ¡Puta!. Busco una almohada o un cojín sin resultado por lo que opto por la segunda opción. ¡A por el zapato!. Alargo la mano, cojo la zapatilla y la lanzo con fuerza contra la gaviota la cual sale volando. Mientras, Niall me miraba divertido en la puerta del cuarto de baño. Refunfuñé algo inaudible y me di media vuelta para volver a dormirme. Puta gaviota. Daba vueltas mientras escuchaba a mi novio riéndose. Ahora no soy capaz de dormirme. Estupendo. Gracias a la puta gaviota estaré hoy de mal humor. Yuju.
Niall: Arriba, no me hagas hacerte cosquillas.- se tumbó encima mía y me dio un pequeño beso en el cuello. No sé por qué pero sonreí.
Anabel: Déjame, tengo sueño.- dije intentando taparme con las sábanas.
Niall: Está bien, tú lo has querido.- sentí como se quitaba de encima y como de golpe me ponía sobre su hombro. Resoplé y pataleé. Segundos después me soltó dejando que el agua fría de la ducha me despertará y empapará por completo.
Anabel: ¡Horan, te odio, está te la guardo!.- el susodicho salió corriendo por la puerta mientras reía como loco.
Niall: ¡Recuerda que te amo!.- chilló desde fuera.
Bufé, le pegué a la pared y apagué el grifo de agua. ¿Cómo hacía este chiquillo para estar siempre tan feliz?. Salí a por ropa seca, me quité la que tenía puesta y me adentré a darme una ducha caliente. Cuando salí me puse el vikini, unos shorts y una camiseta que dejaba ver mi ombligo. Al mirarme al espejo me di cuenta que los shorts no tapaban mucho. Me encogí de hombros mientras mi conciencia negaba haciendo aspavientos con las manos y salí del baño. Recogí el cuarto un poco, me miré de nuevo al espejo y salí a desayunar. El estómago me rugía más con cada escalón que pisaba. Cuanto más escalones bajaba más olía a tortitas con nutella. Mmm, se me hace la boca agua. Aceleré el paso topándome así con Eleanor. La abracé, le di un beso de buenos días y andé hasta la cocina. Al traspasar la puerta me encontré a todos los chicos juntos. Se giraron a mirarme mientras yo fulminaba a mi novio con la mirada el cual reía a carcajadas. Andé a paso decisivo aguantando la risa hacia el patio. Anoche vi algo y quería ver si seguía allí. Andé hacia el árbol que hay cerca del porche. Antes de poder apoyarme en el tronco de este alguien me interrumpió.
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Soñar es Posible
FanfictionHola, somos Anabel y Anais Celeste, dos hermanas gemelas de 18 años. Vivimos en un piso en Madrid independientemente de nuestros padres. Tenemos una media de 10'5 y 10'4 respectivamente. Estudiamos para los exámenes de selectividad para poder o int...
