Había pasado mas de un mes desde que había visto, en la televisión en blanco y negro de su cuarto, que Anibal había muerto, y que se había mostrado al mundo la clase de animaña que este era. Seguía viviendo en el viejo apartamento de su madre, es mas, le había comprado algunas cosas para hacerlo mas hogareño, como un nuevo televisor a color, una cama nueva, unas sabanas... un juego de sala, unas cortinas, una cafetera, un juego de vajillas.... bueno, en realidad le había comprado muchas cosas, y todo con el dinero que le habían dado a cambio de las joyas que Anibal le había comprado; y al que, sorpresivamente, continuaba en sus cuentas de ahorro, las cuales habían sido creadas por Anibal.
Al comienzo se había preguntado porque no habían sido incautadas, como todas las cosas de Anibal; pero luego se dio cuenta que estas estaban a su nombre y que, de seguro, Derrick había metido mano en los papeles de Anibal y había borrado su nombre de todos estos. Y si no habia sido él, había sido el tal Alfonso por petición de Derrick. En fin.... había sido él.
Ese era un acto muy poco patriótico de su parte... pero, personalmente se lo agradecía de corazón.
Abrió la puerta de su apartamento, luego de malabarear con las llaves y las bolsas de mercado, y tras dejar las bolsas en el mesón de la cocina volvió a la sala cerrando la puerta y encendiendo las luces, vislumbrando el resultado de un mes de arduo trabajo: las paredes estaban ahora pintadas de un amarillo claro, en vez del blanco, que mas bien parecía gris, que había encontrado en esta estancia, y en todas las del apartamento, el día que había llegado a este. Había comprado un nuevo juego de sala, sencillo, pero en mejores condiciones que el polvoriento y mohoso sillón que había encontrado en su primer día.
En fin, la verdad es que no todo se lo debía al dinero de Anibal, sino que también había optado por tomar un curso de pintura country y habia hecho unas cosas muy lindas y utiles para el apartamento, dandole un aspecto mas hogareño.
Volvió a la cocina y empezó a sacar los víveres de las bolsas para meterlos en la nevera, otro bien comprado gracias al dinero de Anibal. Y luego de terminar aquella "ardua" misión tomó un paquete de papas fritas y una soda de dieta, y fue hacia su habitación tirándose en su cama y encendiendo el televisor. Eran las 8, hora en que solía ver un programa de decoración que le sacaba de lo que hasta ahora había sido su escape del mundo. O mas su plan de vida a futuro, porque esperaba aprender todo lo que pudiese para dedicarse a eso en cuanto el dinero de Anibal se le acabase; es mas, aquel día habia paseado por algunas universidades para averiguar el coste de sus carreras de diseño interior.
Sin embargo, aunque el programa estaba muy interesante, no había logrado concentrarse ya que, como le pasaba todos los días, sus pensamientos se iban, peligrosamente, hacia él.
¿que sería de su vida? ¿estaría bien? y aun peor... ¿la habría olvidado...? -hace quince días había decidido encencer el celular, y aun asi no había recibido ni una llamada de su parte.
El ocupaba sus sueños en las noches, y sus pensamientos en sus días. Había optado por llamarlo, pero esta vez era su celular el que estaba apagado- ¿acaso no quería verla? ¿acaso ya no queria saber nada de ella? había necesitado de tiempo para darse cuenta que, a pesar de haberle mentido, el no lo había hecho porque quisiera hacerle daño, o porque quisiera aprovecharse de ella. Lo había hecho para protegerla: algo por lo cual no habían acuado ni su pade ni Anibal... todo lo que los movia a estos era su avaricia y, al parecer, uno que otro problema mental.
De lo unico que se arrepentía, con respecto a la muerte de Anibal, es no haber sido la persona que había disparado el arma... o el medico que había apagado el respirador, luego de declararle la muerte cerebral; para verle morir poco a poco... y agónicamente. Y si sabía todo eso era porque había hecho su propia investigación juntando todos lo que se había dicho en periódicos y en noticieros acerca de ña muerte de este.
Es mas... en una ocasión había fantaseado con que se hubiese vestido de enfermera, y hubiese entrasdo a la habitación donde estaba un Anibal despierto, pero paralizado de cuerpo completo, que dependiera del respirador. Y asi... desconectarlo, y decirle todas las cosas que tenía que decirle, mientras él intentase respirar, muriendo agónicamente frente a sus ojos...
Cualquiera podría condenarle por esa fantasía, le dirían loca, y hasta perversa... pero la segunda parte de esa fantasía les haría cambiar de opinion: la parte en que justo despues que Anibal exhalaa su ultimo aliento, aparecería Derrick y la acogería en sus brazos, consolandola, mientras ella le decía una y otra vez "tenía que morir...". Y entones, cuando se hubiese calmado, el la tomaría de la mano, le confesaría su amor, y se escaparían de aquel hospital hasta el fin del mundo, viviendo de su amor mutuo.
Sonaba a telenovela barata, debía confesar, pero habría dado todo lo que tenía porque se hiciera realidad... aunque solo fuera la parte en la que escapaba con Derrick.
Pero él se había olvidado de ella, y ella tenía la culpa por haberse demorado tanto en darse cuenta que el dolor que el le hubiese hecho sentor, por cualquier mentira que le hubiese dicho, era insignificante en comparación con el dolor que sentiría al perderlo: el dolor que en ese momento sentía en el corazón.
Apagó el televisor y, abrazando el peluche que había sido su salvación, por haber llevado en su interior el titulo de propiedad de su actual hogar, se acostóa dormir, para poder encontrarlo a su lado, asi fuese tan solo en sus sueños. Pero entonces un toque del timbre de su puerta le hizo despertarse... por lo que, levantandose de su cama y poniendose una bata sobre la camiseta y el short de likra que usaba para dormir, y que no dejaban mucho a la imaginación, salió de la habitación y atravesó la pequeña sala hasta llegar a la esta. Quedando paralizada al ver el rostro que estaba tras los diez centimetros de madera.
¿no era un sueño?... quizás nunca había sonado el timbre de la puerta y ahora mismo estaba en su cama soñando que el hombre de sus sueños se encontraba en la puerta de su apartamento.
¿si se pellizcaba, despertaría...? si era así, entonces ni lo intentaría... le gustaba mucho este sueño.
Derrick: -pasando una mano por su cuello y dándole una media sonrisa- hola...
Paula: ho... hola... -tartamudeó; estaba paralizada. ¿por qué estaba paralizada...? ¡¡¡era un sueño!!!- ¿qué... qué estas haciendo aquí? -pregunta tonta... ¡muy tonta! en los sueños todo el mundo sabe donde encontrar a todo el mundo.
Derrick: necesitaba verte... -suspiró- asi que le pedí a Alfonso que te encontrara...
Paula: Claro Alfonso... -puso un dedo sobre sus labios, y simuló estar pensativa- y me imagino que habrá mandado a algun agente a investigar mi pasado, hasta encontrar este apartamento, y cuando se hubiese dado cuenta que aca vivia, te dijo a tí. -era su sueño, y en su sueño quería bromear con él-
Derrick: en realidad... investigó donde sacabas dinero de la cuenta, y yo mismo me quedé parqueado allí, hasta verte. -le respondió, un poco apenado, y volviendo hacer eso del cuello-
Paula: -levantando una ceja- ¿te quedaste parqueado allí hasta verme..? -que sueño raro estaba teniendo, en ninguno de sus pasados sueños el habría confesado algo asi- entonces te quedaste parqueado fuera de un banco... durante yo no se cuantos dias...
Derrick: -interrumpiendola- cuatro...
Paula: ok... -suspiró, y sus pulmones de llenaron del delicioso olor de su colonia; momento, en los sueños no se sienten olores ¿no...?- te quedaste cuatro dias parqueado en un banco, y luego me seguiste a mi casa... -se quedó un segundo pensativa- espera... hoy no fui al banco... la ultima vez que fui fue...
Derrick: la semana pasada...
Paula: si, la semana pasada -parpadeó varias veces, y le miró sorprendida- este no es un sueño... -dijo de un momento a otro, dándose cuenta que, en efecto, él estaba frente a ella... él le estaba mirando con sus ojos azules, y él le estaba sonriendo de esa forma que le dejaba sin aliento- ¿verdad...?
Derrick: -sonriendo y negando con la cabeza- no, no es un sueño.
Se quedaron mirando un par de minutos, él tenía razón... no era un sueño, de verdad estaba allí, no la había olvidado... y la había buscado hasta encontrarla...
Sin pensarlo dos veces se lanzó a sus brazos y lo besó perdiendose en sus labios. un sonido gutural salió de los labios de él, quien la alzó en vilo entrando en el apartamento y cerrando la puerta tras de si... y entonces sus mentes estubieron en blanco; él pensaba que ella no queria verle, pero ahi estaba besandolo con ansias. Ella pensaba que él se había olvidado de si, pero estaba en su puerta y la estaba besando con las mismas ansias con las que ella le besaba. De un momento a otro sintieron un obstaculo en su camino, y cayeron en el sofá de la sala; él sobre ella...
sus labios se separaron, y tras unos segundos de silencio, ambos estallaron en risas...
Paula: llevas una semana sabiendo donde estaba... ¿y no me habias buscado?
Derrick: me he parqueado todos los días ella abajo... pero no sabía si querias saber de mi, así que no me atrevía a subir y tocar tu puerta... -ella le sonrió y le acarició el rostro- te vi llegar al apartamento hace mas de una hora, con las manos llenas de bolsas... y quise ser quien te ayudara a cargarlas... luego abrí y cerré como veinte veces la puerta de mi auto, decidiendo si subía o no... y luego, cuando me decidí, vi que apagabas la luz de tu habitación... asi que subí corriendo, y cuando llegué la puerta... casi me acobardé; pero toqué.... y segundos despues abriste la puerta y.... no se me ocurrio decir otra cosa diferente a un "hola".
Paula: Yo pensé que no querías saber más de mi... -admitió ella, perdida en sus ojos-
Derrick: ¿por qué no querría volver a verte? -dijo, sorprendido-
Paula: porque me demoré mucho... -suspiró- encendí el celular y te llamé hace mas de dos semanas... pero tu celular estaba apagado... -volvió a suspirar- pensé en buscarte en tu apartamento, pero me acobardé, pensé que quizás estarias enojado y no me dejaras decirte ni una palabra. No hubiese podido soportarlo.
el rozó sus labios con los de ella.
Derrick: nunca estaría enojado contigo... -sus labios volvieron a rozar los de ella- si te dijera que te amo... ¿me creerías? ¿o pensarías de nuevo que estas soñando? -le sonrió, y ella rió-
Paula: te creería, porque también te amo... -le acarició el rostro- perdón por haberme ido asi de tu apartamento, pero es que vi esos papeles y pensé que... que solo te habías acercado a mi para conseguir información de Anibal. Y estaba cansada que las personas se aprovecharan de mi, que me usaran como un instrumento para conseguir sus fines...
Derrick: -negando con la cabeza- yo nunca te consideraría un instrumento... -suspiró- ¿me crees...?
Paula: -sonriendo- si... te creo completamente. -uso sus codos para levantarse, y el se puso de pie, ayudandola también a hacerlo y luego atrayendola hacia su abrazo... no quería tenerla lejos de sí, no en ese momento- ¿te gusta mi apartamento...?
Derrick: lindo y acogedor como la dueña... -le besó- lo que no entiendo es porque dices que para encontrarlo tenía que buscar en tu pasado.
Paula: este apartamento era de mi madre... -volvió a besarlo, abrazándose a su cuello- cuando tenia unos quince años me puse a revisar los papeles de mi padre....
Derrick: -interrumpiéndola- veo que esa es una costumbre vieja... ¡auch! -espetó en broma, cuando ella le dió un golpe flojo en el hombro-
Paula: no me interrumpas... -le volvió a besar- que eso te mantenga callado -él hizo como si se pusiera una corredera en los labios- como dije, revisaba los papeles de mi padre y encontre el título de propiedad de este apartamento, el cual estaba a nombre de mi madre... y no se porque, pero me guardé los papeles y los escondí en uno de mis peluches favoritos; que mantuve conmigo aún cuando Anibal me llevó consigo. -hizo una mueca al decir ese nombre, pero luego volvió a sonreir- era gracioso ver a mi padre corriendo arriba y abajo de nuestra casa buscando los dichosos papeles... aunque un día agarró mucha rabia y me... -se le quebró la voz y luego esbozó una sonrisa triste- bueno, Anibal no era el unico que alguna vez usó la fuerza conmigo... -miraba hacia el suelo... y Derrick le tomó, delicadamente, de la barbilla, alzandole el rostro.
Derrick: -limpiandole una lagrima- nadie... escuchame bien: NADIE va a volver a golpearte ni a hacerte daño, mientras yo esté con vida... ¿me entiendes? -ella asintió lentamente y el la estrechó contra su cuerpo tratando de aliviar con su abrazo años de dolor... -te amo... -susurró-
Paula: yo también te amo... -repitió ella, con el mismo tono de voz, y entonces sus miradas se volvieron a encontrar, mientras sus rostros se acercaban al del otro, para culminar en un dulce beso, aquel que expresaba todo lo que sentían el uno por el otro... aquel que se fue convirtiendo, poco a poco, en un beso hambriento y lleno de pasión. tanto, que la bata que ella llevaba puesta cayó al suelo, y los botones de la camisa de él fueron uno a uno desabrochados.
Sus labios se separaron y ambos rieron...
Paula: -acariciando el rostro de él- no te vayas, por favor, quedate esta noche conmigo...
Derrick: -perdiendose en sus ojos- me quedaré a tu lado todo el tiempo que quieras que lo esté -sus labios volvieron a rozar los de ella, lentamente, y esta soltó un gemido leve.
Paula: cuidado agente, esa es una proposición verdaderamente comprometedora de su parte... -mordió levemente su labio inferior y se pegó a su cuerpo, queriendo sentirlo perdido dentro de sí- puede sufrir el terrible destino de permanecer conmigo hasta el final de la eternidad.
Derrick: -volviendola a alzar en vilo- es que allí es donde quiero estar...
Entonces sus labios fieros se volvieron a encontrar, descontrolados, las piernas de ella se enredaron en sus caderas, mientras sus brazos se aferraban a su cuello, como su este fuese su unico polo a tierra. Y entonces los pies de el los llevaron a la habitación, de la cual no salieron en toda la noche, y el siguiente dia entero, demostrandose el amor que sentían el uno por el otro, aquel que es mas fuerte... incluso, que cualquier temor, que cualquier duda.
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Armas de Seducción
FanfictionTacones altos cuyas cuerdas subían por sus piernas como enredaderas, esas piernas tan bien yorneadas que pareciera que estaban diseñadas para seducir. Autoría: @tikapradi
