Capítulo 17- El momento se repite

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Logré reaccionar y acepté el videochat de Hanna.

Ambas nos quedamos mirándonos fijamente a través de la pantalla.

En mi defensa, ella inició la llamada, ella debía hablar primero, pero también sabía que no lo iba a hacer.

-Hola...

-Hola Maddie.- Dice esquivando mi mirada.

-Así que...- Hablo intentando llenar ese silencio incómodo.

-¿Cómo has estado?- Pregunta después de un rato.

-Oh, genial, después de que mi mejor amiga se mudó dejándome de hablar completamente a pesar de que me dijo que jamás me dejaría sola porque la distancia era muy pequeña para nosotras...

-Maddie yo...- Me interrumpe.

-No he terminado.- Digo alzando la mano.- He estado perfectamente bien después de que uno de mis mejores amigos se alejó completamente de mí haciéndome parecer invisible en la escuela, encontrando nuevos amigos y fingiendo tener una orientación sexual igual que la de cualquier otro. Sí, mis recesos son geniales, me la paso muy bien sola, los mejores 20 minutos de mi vida sentada en esa estúpida banca.- Digo irónica fingiendo una sonrisa de felicidad.

-Maddie, de verdad lo siento...

-Está bien, de verdad, ahora lo está. Ha pasado mucho, aprendí a entender las cosas, y ahora estoy mejor.- Digo asintiendo e intentando creerme mis propias mentiras.

-¿Haz conocido a alguien?- Pregunta intentando cambiar de tema.

-¿Por qué lo preguntas?- Digo nerviosa. No quería que Hanna se enterara sobre Mateo.

-Sólo es una pregunta.- Dice encogiéndose de hombros.

-No, no he conocido a nadie.- No me interesaba en lo más mínimo seguir hablando con Hanna, es por eso que no me esforzaba en continuar la conversación con ella.

-Y, ¿Cómo ha estado Dylan?- Pregunta ya más nerviosa.

-Como dije, Dylan se distanció de mí completamente, no sé nada de él desde que te fuiste.

Dylan se ha unido al videochat.

Genial, hablando del rey de Roma.

Al parecer no me percaté que Hanna inició el videochat, no sólo conmigo, sino en nuestro antiguo grupo de facebook.

Era incomodo, primero Hanna y ahora Dylan, quería abandonar el videochat e ir a dormir, pero una parte de mí quería seguir ahí.

-Hola Dylan.- Dice Hanna sonriendo.

-Hola Hanna.- Contesta Dylan algo serio.

Yo me limité a verlos, la verdad aún no entendía porque seguía ahí con ellos.

Hanna y Dylan comenzaron a hablar entre ellos como si yo no estuviera ahí, así que abandoné el videochat, apagué mi laptop y fui a dormir.

No estoy segura a qué hora desperté, pero aún algo adormilada bajé a la cocina por algo para comer y el sonido de alguien tocando la puerta me distrajo.

Supuse que era Mateo, así que corrí a abrir la puerta.

Me quedé helada, impactada, no podía describir todo lo que pasaba por mi cabeza en este momento.

Amor de destellos...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora