Me despierto pensando en el día de ayer, Austin animó mi día así que hoy nada lo arruinaría.
Fue otro típico día aburrido en la escuela.
Las últimas horas fueron mi desgracia y mi dolor de cabeza no quería desaparecer.
Al escuchar el timbre de salida, como de costumbre soy la primera en salir.
Pero no estaba Austin esperándome.
Saco mi celular y de inmediato lo llamo.
Apenas pongo mi celular en mi oreja, unas manos me toman por la cintura. Volteo rápidamente y era ¿Mateo?
Éste chico nunca deja de sorprenderme.
-¿Mateo? ¿Qué haces aquí? ¿Cómo...? Pero Austin... ¿Dónde...?- No podía terminar ninguna oración.
Él sólo ríe. -Imagino que tendrás bastantes preguntas pero deberías subir al auto, ahí te lo explico todo.
-Pero, tienes 15 años, no quiero morir tan joven.- Digo alarmada.
-Relájate, es el auto de mi madre, me dio permiso de usarlo, sé manejar no te preocupes.- Responde dándome tranquilidad.
-Está bien...- Contestó aún dudosa.
-Bien, puedes hacer tus preguntas.
-1.- ¿Qué haces aquí?
-Vine por ti a la escuela, ¿No es obvio?- Dice riendo.
-Si, pero...- Me interrumpe.
-Okay, siguiente pregunta.
Pongo los ojos en blanco. -¿Cómo sabías en qué escuela estoy?
-Tu mamá me lo dijo.
-¿Mi mamá?
-Maddie, una pregunta a la vez, siguiente.
-Bueno, ¿Mi mamá sabe sobre esto?
-Si, tienes su permiso así que puedes calmarte.
-¿A dónde vamos?
-Eso no puedo responderlo.
-Está bien.- Digo poniendo los ojos en blanco.
-¿Más preguntas señorita?- Pregunta sonriendo y mirándome.
-Creo que no, por ahora...
Pasé todo el camino callada, estaba nerviosa y ansiosa.
-Llegamos.
-Pero, no hay nada...
-No hemos llegado exactamente, caminaremos un poco, pero para eso, necesito que cierres los ojos, sin trampas
-Pero...
-Hazlo, llegamos hasta aquí y no regresaré.- Dice cruzándose de brazos.
-Está bien...- Digo antes de obedecer a regañadientes.
Mateo me fue guiando y cuidando para que mi cara no chocara con algún poste, o bien, con el suelo mismo.
-Bien, llegamos.- Dice sonriendo.
-Pero... ¿Esto?- Estaba desilusionada.
-Si, no es emocionante lo sé.- Dice con sus manos en la cintura.
-Entonces... ¿Porque tanto alboroto por venir aquí? Digo, ya hemos venido antes.
Pude escuchar su risa, y yo seguía bastante confundida.
-Maddie, no crees que te traje aquí ¿O si? Que buena sorpresa, un edificio de polvo, estás loca Maddie.- Dice entre risas.
-¿Pero que...?
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Amor de destellos...
Teen FictionMaddison Brooklyn. 13 años, nueva ciudad, nueva escuela, nuevos amigos y sobre todo, nuevos cambios. ¿Alguna vez has tenido que mudarte por razones del trabajo de tus padres? Si, puede parecer horrible y nefasto tener que hacer nuevos amigos y dejar...
