Jo:
Miro a Harry mientras nos preparamos para salir del hospital.
Comienza a lucir familiar para mí, solo que no recuerdo nada con él.
No sé como se supone que viva con esto. Ni siquiera recuerdo como es mi casa.
—¿Qué te gustaría hacer? —Pregunta Harry tomando mi mano y sacándome por la puerta.
En realidad no quería tomar su mano. No me siento cómoda con él, porque bueno, no recuerdo.
No es él. Si fuera cualquier chico me siento un poco incómoda, pero se supone que sea así.
Él nota eso y suelta mi mano.
—Lo siento, es un hábito, —dice rascando su nuca.
Sonrío—. Está bien.
—Bueno, —dice fuerte—, puedo llevarte a tu casa para que veas a tu hermana. Puedo llevarte a la mía, o a un sitio que conocemos. —Sonríe.
Me encojo de hombros—. No lo sé.
—No sabes muchas cosas, —musita.
Río.
—Pareces del tipo de persona sarcástica. Por favor no me digas que estoy saliendo con un idiota sarcástico.
Suspira con una sonrisa—. Supongo que tendrás que descubrirlo. Por supuesto, estamos casados.
Mi mandíbula cae y observo mi mano, pero Harry la sujeta mientras lo hago.
—Bromeo, —dice mientras deposita un beso en mis nudillos.
Aparto mi mano, avergonzada sonriendo.
Muerdo mi labio inferior y lo observo—. Ese lugar que nos gusta. ¿Qué es?
Ríe—. No esperes que sea grande, —se encoje de hombros—. Es solo un lugar donde podemos ir a conversar. El primer sitio donde te di un beso.
—Bueno si es un lugar donde podemos ir a hablar, llévame ahí. Y conversemos, —digo girando mi cabeza hacia él.
*
Cuando llegamos al parque y al lago, y miro a Harry mientras él sigue caminando.
Se dirige hacia esta banca y solo se sienta.
—¿Es esta? —Pregunto arqueando las cejas.
—Esta es, —dice Harry cruzando sus piernas y estirando sus brazos.
Me siento junto a él—. ¿Ahora qué?
—Hablemos.
Harry ladea mi cabeza un poco—. ¿Ves ese árbol?
Asiento.
—Fue ahí donde te besé. Estaba lloviendo. Muy romántico si me preguntas, —se encoje de hombros.
—¿Y cómo fue que llegamos a ese beso?
—Bueno, la historia que debería contarte es muy loca. Es larga y mucho para contar.
—Tengo todo el tiempo del mundo Harry. Deberías poner muchos detalles, —digo señalando mi cabeza.
Harry empieza a negar con la cabeza—. En realidad no sé por donde comenzar.
—Puedes empezar cuando nos conocimos.
La mandíbula de Harry se tensa—. Um, sí.
Arqueo mis cejas y muevo mi cabeza hacia él—. ¿Ocurre algo malo?
Se queda callado por un rato—. No. Solo... pienso.
Asiento, volteándome para mirar el lago.
¿Sobre qué hay que pensar? Si él me ama, recordaría de inmediato como nos conocimos.
A menos de que haya más.
—Estábamos en un bus, —empieza y giro mi cabeza hacia él para darle toda mi atención—. De camino al gobierno.
—¿Gobierno?
—Verás, existía esta ley. Una ley de almas gemelas. Un hombre elegía a una mujer para estar con ella de por vida, las damas no tenían el derecho.
Arqueo mis cejas—. Es terrible.
—Lo sé. Ese es el motivo exacto por el cual estabas en el bus. Ibas allí básicamente todos los días, luchando por los derechos de las personas.
—¿Lo hacía? —Pregunto un poco sorprendida.
Ríe—. Hiciste mucho.
—¿Cómo?
—Eras la persona más valiente que conocí. Aún lo eres. Todo en ti era tan increíble. Ni siquiera puedo explicar el impacto que tuviste en mí. En todos.
Sonrío—. Vaya. Quien sabe.
—Hay muchas partes malas claro. Y sé que quieres escucharlas, aunque también no quieras.
—¿Qué clase de cosas malas?
Suspira—. Con la ley. Tu familia. Yo.
¿Quería saber?
Claro que recordar todo. Pero lo que digo es, tengo la oportunidad de olvidar las cosas malas por un momento. Quizá debería seguir así.
—Solo dime las cosas buenas.
Harry arquea sus cejas hacia mí—. ¿Estás segura?
—Tengo la oportunidad de saber lo bueno ahora. Quizá no quiero saber lo malo.
—Si es eso lo que quieres. Bueno, estamos nosotros. Nuestra historia es bastante fuerte, si me preguntas. Todo lo que nos derrumbó y fuimos capaces de levantarnos, más felices que antes.
Sonrío—. Es bueno saberlo.
Harry me observa, sonriendo. Mira mis labios y suspiro.
—Tengo tantas ganas de besarte ahora.
—¿Y qué te detiene? —Pregunto.
Niega con la cabeza y se encoje de hombros—. Aún no.
Río—. ¿Y por qué no?
—Apenas me conoces ¿recuerdas? Oh espera... —Divaga con una risa.
Golpeo su hombro y se frota, fingiendo que le dolió.
—No tienes que burlarte de mi por esto. Podría haber muerto, —niego con la cabeza, sonriendo.
—Pero... no lo hiciste. Estás bien aquí conmigo, —me guiña un ojo y se pone de pie.
—¿A dónde vas?
—Creo que ahora lo mejor para ti es estar con tu hermana. Ella te extraña.
Asiento—. Bien.
© stripperstyles
Al menos la personalidad de yo esta intacta :D su memoria debe regresar a como de lugar.
¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!
Sigamos con el maratón.
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Destine | Harry Styles
Fiksi Penggemar----secuela de chosen---- amar a alguien nunca es irreal, solo a veces el amor ocurre en el tiempo equivocado. © stripperstyles
