Alee…
–¡Corre! ¡Corre! ¡Corre! –le grite a Hayley que me miraba tranquila sentada en la cama de mi habitación.
–Oye tranquila –murmuro y se levanto para cerrar la cortina y la ventana de la habitación– ¿feliz?
Asentí y respire profundamente, estábamos en la casa de playa de Ted, no podía creer que Ted tenia una casa de playa. Estaba peinándome y una brisa había entrado por la ventana, y no quería que arruinara mi peinado, Hayley se acerco cuando la peinadora termino y empezó a maquillarme, ¡amaba como maquillaba!
–Alejandra, respira ¡todo saldrá bien! Tienes un hermoso vestido, un hermoso peinado y maquillaje, el novio es un poco tonto –iba a golpearla pero estaba embarazada así que no podía– tu familia esta aquí, todo será lindo.
–Gracias Hayley –dije y quería llorar pero ella me advirtió que me golpearía si lo hacia– iré a ver si ya están todos, termina de vestirte.
Me levante y me puse el vestido color blanco, tenia el escote en la espalda donde mi cabello caía en cascada hasta la cintura, mis zapatillas blancas las cuales no soportaría mucho así que unos converse blancos de encaje que Hayley me regalo me esperaban para después.
–Hija ¿estas lista? –me pregunto papá y solo asentí, tome el ramo y salimos.
Vi a Hayley en la entrada de la puerta, de donde empezaba un camino de pétalos que nos llevaría al altar.
–Todo esta listo Alee, solo salgan y luzcan bonitos.
Papá y yo reímos y vi como Hayley salió por el camino y se puso al lado de Cody. Entrelace mi brazo con el de mi papá y salimos, la música nupcial empezó a sonar y sonreí al verlo, Ted estaba mirándome fijamente y tenia esa sonrisa real, de felicidad, sabia que este era el mejor momento de mi vida y sabia que también el de él. Llegamos hasta el final del altar y mi papá me dijo que me amaba y le dije que yo a él, Ted me extendió su mano y la tome entrelazando nuestros dedos. El cura empezó con la ceremonia, nos daba un discurso sobre el amor, la fidelidad, de soslayo mira a Ted, él solo sonreía y asentía a las palabras que nos decían.
–Es hora de que digan sus votos –dijo el cura– Alejandra.
–Yo Alejandra Mayboca, prometo cuidarte, respetarte en los momentos buenos y malos de nuestra vida, amarte por siempre, Ted eres lo mejor que me ha pasado en la vida, cuando te vi por primera vez supe que serias tu, el elegido.
–Bien, Ted tu turno.
–Yo Ted DiBiase, te prometo cuidarte, respetarte y protegerte por el resto de mi vida, porque también cuando te vi por primera vez el mundo se detuvo, como si solo estuvieras tú y yo, todo me dijo que serias tu, la chica con la que compartiría el resto de mi vida y mi amor, no tengo ojos para nadie mas que no fueras tu, te amo.
–Yo los declaro marido y mujer, puede besar a la novia.
Me beso. Sentí como mi mundo se detenía y a la vez daba una giro de 360 grados, solo sentía el amor que irradiábamos, que simplemente éramos nosotros y no que mis padres y los demás nos miraban, nos separamos lentamente y lo abrace.
–No puedo esperar a la luna de miel –me susurro en el oído, quería golpearlo pero tenia mis brazos aprisionados– te amo Alejandra.
–Te amo Ted.
–¡Oh basta! –Dijo Hayley separándonos– felicidades a los dos, no saben cuanto los quiero –añadió abrazándonos a cada unos, Cody igual nos abrazo y mis padres y hermanas nos felicitaron.
Disfrutamos de un banquete en la playa y estuvimos platicando hasta que Ted me dijo que camináramos por la playa.
–Estoy tan feliz –me dijo Ted tomando sus zapatos y los míos para dejarlos a un lado– siento que todo es un sueño.
–No es un sueño, todo esto es real –mencione y me puse de puntitas para alcanzar sus labios besándolo fugazmente– ¿ves? Si esto no fuera real, no lo hubieras sentido.
–Tienes razón, siempre tienes razón.
–¡Lo se!
–¿Qué tal si nos escapamos?
–¿En serio? ¿A donde iríamos? –pregunte curiosa.
–A donde tú quieras –respondió Ted sonriéndome.
–No podemos dejarlos ¿o si? –pregunte viendo a lo lejos a Hayley con Cody y a mi familia.
–¿Porque no?
–¡Quieres corromperme señor DiBiase!
–Claro que no señora DiBiase, me encanta que seas la señora DiBiase –musito besando mi frente.
–Ted, te tengo un regalo de bodas.
–Oh ¿en serio? ¿Que es? ¡Quiero verlo! –dijo emocionado.
–No puedes verlo hasta unos meses…
–¿Qué? ¿Entonces como? –su ceño fruncido me encantaba, tome su mano y la puse en mi vientre.
–En unos 7 meses tal vez…
–Oh dios… ¿en serio? –pregunto sonriendo y con un brillo en los ojos.
–Me entere hace unos días –confesé y quite la lagrima que corría por la mejilla de Ted.
–Oh Dios –mascullo de nuevo y me abrazo levantándome en el aire– tu Alejandra DiBiase ¡me haz echo el hombre mas feliz de mi vida!
–¡Tu me hiciste la mujer mas feliz en mi vida! –replique sonriendo.
–Te amo Alee, hoy y siempre.
–Yo te amo a ti, hoy y siempre –conteste sonriendo.
–¿Siempre?
–Siempre.
ESTÁS LEYENDO
My Criminal Love
RomansCuando se conocieron no sabían que estaban determinados a estar juntos, en una típica relación puede haber celos, drama por una que otra cosa, pero... ¿como serian las cosas en una relación de criminales?, robos, falsificaciones, ser prófugos del FB...
