[7; con Justin]

156 10 0
                                        

*Narra Demi

Me sentía mal, demasiado mal. El solo hecho de pensar que podía estar embarazada me producía algo difícil de explicar, más sabiendo que podría ser de Justin. Luego de esa noche no volví a  tener relaciones con ningún otro hombre.

— Yo...me acosté con Justin Bieber en la fiesta de Miley. —dije entre sollozos.

— ¡¿Qué?! ¿Hace cuánto sucedió esto? ¿Por qué no me has contado? —dijo Sirah enojado y alterada.

— No lo sé, capaz fue porque bebí de más y no lo recuerdo muy bien.

— Si no lo recuerdas, ¿Cómo sabes que pasó?

— Porque al otro día desperté en la cama completamente desnuda al igual que él y según Justin lo hicimos.

— Por Dios, ¿Y hace cuánto fue la fiesta? —preguntó mirando a Miley.

— Ya se cumplirá un mes. ¿Hace cuánto no te baja, Demi? —dijo Miley mirándome.

— Bueno, eh...—jugué con mis manos nerviosa.— desde fines del mes pasado.

— Y luego de que te acostaste con él, ¿No se te cruzó por la cabeza haberle preguntado en el momento si se cuidaron, o mínimo que podría ser ese el motivo por el cuál no te bajaba? —habló Sirah alterada.

— La verdad no, y no sé por qué no. —dije nuevamente entre sollozos.

— Sé que podríamos ir a la farmacia y comprar un test, también que ya pasó bastante tiempo y que podría ser raro pero, ¿Por qué no lo llamas por celular y le preguntas? O lo citas en algún lugar y lo hablan. —propuso Miley.

— Creo que es buena idea que lo llames. —dijo Sirah y las miré a ambas algo confundida sin saber qué hacer. Opté por lo que dijo Sirah y me paré.

— Creo que no sería capaz de hablarlo en persona. —dije y tomé mi celular.— Miley, ¿tienes su número? —asintió y me lo escribió mirando su celular.

— Espera, ¿Y qué le dirás? "Hola Justin, soy Demi, escucha ¿Por casualidad nos cuidamos la última vez que lo hicimos?" —dijo Marissa y mis nervios aumentaron.

— Déjala, yo sé que lo podrá manejar. Llámalo Demi. —dijo Miley sonriéndome y eso hizo que me tranquilizara un poco. Tomé aire y marqué su número. Al tercer tono atendió.

(Llamada)

— ¿Hola?

— Ho-hola. —dije tartamudeando de los nervios.— Justin...soy Demi

— Oh, Demi ¿Cómo estás?

— Bien, bueno no tanto, pero bien, digo... —hablé rápido con nervios y solté aire.—Estoy...bien ¿Y tú? —se escuchó una leve risa al otro lado del celular.

— Estoy bien...¿A qué se debe tu inesperada llamada?

— Bueno, me gustaría saber algo. Más bien tengo que preguntarte algo. —volvieron mis nervios.

— Claro, dime.

— ¿Recuerdas...e-el día...que, tú y yo...? —estaba tan nerviosa y comencé a caminar por el cuarto mientras pasaba mi mano por mi cuello, sentía la mirada fija de las chicas sobre mí y eso me ponía aún más nerviosa.

— Que...¿Lo hicimos? —dijo y al oirlo tragué saliva.

— S-sí.

— Lo recuerdo, ¿Por qué la pregunta?

— Por nada, solo quería saber si...¿Nos cuidamos? —mis nervios aumentaron más, si era posible, por miedo a la respuesta de Justin. Al terminar la pregunta un silencio gobernó nuestra llamada.— ¿Justin? —miré a las chicas nerviosa y mis ganas de llorar volvieron.

— No. —respondió y mi respiración se aceleró, comencé a sollozar y corté la llamada.

(Fin de la llamada)

Corrí hasta las chicas ya en un mar de lágrimas y las abracé.

— ¿Qué fue lo que te dijo? —preguntó Sirah.

— Ha dicho...que no.

— ¿Y qué le dijiste?

— Nada, solo corté la llamada.

— ¿Y ahora?

— Vayamos a la farmacia. —dijo Miley y asentí limpiando las lágrimas de mi rostro.— Voy a buscar las llaves de mi coche, esperenme abajo. —asentimos y Sirah bajó conmigo abrazándome.

*Narra Miley

Agarré las llaves que se encontraban sobre mi mesa de noche, mi chaqueta y ya cuando estaba por salir del cuarto mi celular sonó. Era una llamada, atendí.

— ¿Qué quieres?

— Hola Miley, ¿por casualidad estás con Demi?

— Sí Justin, ¿Por qué?

— Me acaba de llamar y antes de cortar oí que estaba casi llorando, ¿Está bien? ¿Qué tiene?

— Nada, ella está bien.

— ¿Segura? Dime la verdad Miley.

— Justin, creo que será mejor que te lo diga ella. Adiós. —corté.

Salí de la habitación y bajé las escaleras. Las chicas ya estaban en la puerta, salimos y subimos a mi auto. Conducí hasta la farmacia y al llegar estacioné junto a la vereda. Entramos y compramos un test de embarazo. Volvimos a casa y subimos a mí habitación nuevamente.

*Narra Demi

— Bien, ¿Cómo se usa esta cosa? —pregunté y Miley rió encogiéndose de hombros.

Sirah me explicó qué hacer y entré al baño. Estaba nerviosa. Salí del baño y puse una alarma en el celular.

— Tranquila, Demi. —dijo Sirav ya que no podía quedarme quieta y caminaba de un lado hacia otro en la habitación. Sonó la alarma y frené de golpe mirando a las chicas.

— Vamos, ¿Qué esperas? Que vayamos nosotras o ¿Qué? —dijo Miley y negué caminando hacia la puerta del baño. Entré y tomé el test, rápido cerré los ojos.

Me senté sobre la tapa del retrete y despacio fui abriendo mis ojos con el test agarrado por mis dedos. Lo miré y al verlo tragué saliva fuertemente. Cerré mis ojos nuevamente dejando salir algunas lágrimas. Estaba shockeada, no lo podía creer. Me levanté y caminé hacia la puerta con el test oculto entre mis manos. Observé a las chicas que me miraban atentas y volví a soltar unas cuantas lágrimas.

— ¿Y? —dijo Sirah.

— Pos-positivo. —dijo apenas en un susurro y solté el llanto. Las chicas se miraron, se pararon y me abrazaron.

— Tranquila, Demi. No es para tanto. —dijo Sirah.

— Claro más bien, es algo lindo. —dijo Miley y la miré seria.

— ¿En serio Miley?. No...no sé si estoy lista. —dije y me miraron mal.

— ¿Qué mierda dices Demetria? —dijo Sirah enojada.

— Demi, es solo el momento. Ya cuando lo tengas en brazos o veas crecer la panza cambiarás de opinión. —dijo Miley, la miré con los ojos bien abiertos y volví a llorar negando al imaginarme en ese estado.

— No. No es el momento. Chicas, apenas tengo 25 años, tengo una carrera, todavía no hice las miles de cosas que tenía pensado y deseado hacer, con un bebé ya no las podré cumplir. Mi carrera se volverá un infierno, tener que estar con el bebé en el estudio, buscando niñeras cuando tenga conciertos o tours. Eso no es vida. Creo que será mejor que aborte, todavía estoy a tiempo...

Lo que nos une - [CANCELADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora