[34; Dos meses después ]

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*Narra Demi


Dos meses después....


— ¡Justin! —le grité con todas mis fuerzas desde la habitación. A los segundos se oyen pisadas fuertes en la escalera y él aparece por la puerta agitado corriendo hacia mí.


— ¿Qué sucede? ¿Estás bien? —preguntó preocupado y subió a la cama sentándose a mi lado.

— Sí. Solo, dame la mano. —le pedí y me la extendió, se la tomé y la puse sobre mi barriga.— Espera... —dije. Pasó un minuto, nada.— Vamos, hazlo de nuevo. —susurré y Justin me miró confundido.

— ¿Qué estamos esperando?

— ¡Sh!. ¿Lo has sentido?. —pregunté ilusionada.

— ¿Qué cosa?

— Agh, pon la mano aquí.—le apunté con mi dedo y así lo hizo. Pasó otro minuto, nuevamente: nada.— Parece que no quiere que tú lo sientas.

— ¿De qué hablas? —preguntó y en ese instante sentí un golpe. Por fin lo había hecho otra vez, el bebé había pateado.

— ¡¿Lo has sentido?!

— Sí... —susurró sin despegar su vista de mi panza.

— ¿Estás bien?

— No puedo estar mejor. Ha sido el mejor golpe que me dieron en la vida. —dijo y solté una risa.— Hazlo de nuevo. —le habló al bebé, supuse.

— Ya no tiene ganas.

— ¿Cómo sabes?

— Porque me hace caso a mí ya desde allí adentro, y me duele asi que ya no lo hará.

— Vamos, una sola vez más. —pidió y luego reímos. Esperamos unos segundos y lo hizo nuevamente.

— Nunca sentí una sensación tan linda.

— Lo mismo digo. —dijo y se acostó quedando a la altura de mi abdomen.— No veo la hora de que salgas de allí dentro.

Justin depósito un beso sobre mi panza y sentí como el bebé pateaba nuevamente.

∆∆∆∆∆∆∆

Ya es de tarde y me encuentro en la sala de casa recostada en el sofá. Han pasado dos meses, en los cuales sucedieron bastantes cosas. Por ejemplo, Justin decidió que quería tenerme más cerca así se aseguraba mejor de que el bebé y yo estemos bien. Entonces me propuso vivir juntos.
Sí, así como lo leen. Justin y yo estamos conviviendo, por ahora no tengo quejas. Es mucho más ordenado y pulcro de lo que esperaba, hasta puedo decir que es más ordenado que yo. También su manera atenta y detallista no ha cambiado. Las 24 horas está atento a lo que necesito, por esa razón a veces discutimos ya que no deja que haga nada. Solo falta que me encierre en una caja de cristal, es aburrido no hacer nada en todo el día.

Como pasé toda la mañana con mi cuerpo en el sofá y hoy hacía mucho calor, decidí tomar aire y refrescarme un poco. Así que subí hasta el cuarto de Justin, el cual ahora era "nuestro cuarto". Por alguna razón me agrade decir "nuestro cuarto", "nuestra casa" y cosas así.
Del placar tomé mi bikini y me dirijo al baño para colocarmela.
Nuevamente bajé las escaleras hasta la sala. Caminé hasta la puerta corrediza que daba hacia el patio trasero de la casa. Fuera se encontraba la gran piscina y cerca de ésta una mesita con dos sillas a juego. También tenía dos repoderas.

Lo que nos une - [CANCELADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora