*Narra Justin
— ¿Tu novia? —dijo observando a Demi de mala manera, quién seguía con su vista en el suelo y apretaba con fuerzas y nervios mi mano.
— Sí, mamá.
— ¿Qué clase de mujer traiciona de esa manera a su "mejor amiga"? —dijo riéndo sarcásticamente.
— Selena y yo ya no somos amigas, señora. —habló Demi.
— Sí eso me lo esperaba, quién querría tener una amiga como tú.
— Basta mamá, ¿Qué cosas estás diciendo? Por favor, para. No te reconozco. —hablé enojado.
— Lo siento hijo, pero es la verdad. No creo que dures mucho con esta mujer.
— Duraremos más de lo que crees. Porque la quiero y es lo mejor que me pasó este último tiempo. Y si no tengo tu apoyo, está bien, podré seguir viviendo y siendo feliz junto a ella y lo que viene.
— ¿Y lo que viene? ¿De qué hablas? —preguntó mirándome confundida y dirigí mi vista hacia Demi, seguía con la cabeza hacia abajo y su cabello me impedía ver su rostro.
— No importa, ya nos vamos. —dije al notar que Demi estaba sollozando. Últimamente estaba muy sensible y esto le haría mal a ella, y al bebé.
— ¡No!, Ahora me explicas. —ordenó tomando mi muñeca.
— Cuando te calmes, hablamos.
Tomé a Demi de la cintura e hice que se pare. Caminamos hacia la puerta con mi madre persiguiendonos detrás. Cuando estábamos por salir, apareció Jaxon. Corrió hacia mí y me incliné a su altura para levantarlo y abrazarlo.
— Hey campeón, ¿Cómo has estado? —dije cuando lo bajé y chocamos los puños.
— Muy bien, ¿Y tú? Ya no vienes de visita. —dijo triste y sonreí.
— Lo sé, lo siento. Te prometo que vendré todos los fines de semanas. —dije y sonrió asintiendo. Miré a Demi, que estaba con una pequeña sonrisa mirando la escena.
— Hola, ¿Quién eres? —preguntó Jaxon mirando a Demi.
— Jax, ella es Demi. —le dije y Demi se agachó a su altura para besar su mejilla.
— Hola, Jaxon. —le sonrió.
— ¿Eres la novia de Justin? —preguntó directo y Demi rió.
— Lo soy. —sonrió mirándome. Jaxon hizo una seña para que me acercara a él, me incliné y me habló al oído.— ¿Puedo quedarme con tu novia? —preguntó y reí sarcástico.
— Claro que no pequeño. —dije mientras acercaba a Demi a mí pasando una mano por su cintura y besé su mejilla.
— ¿Qué te ha dicho? —me preguntó sonriendo.
— Tonterías suyas.
— Eres muy linda, Demi. —dijo Jaxon tomando a Demi de la mano y sonriéndole.
Le guiñó un ojo y Demi rió.
— Gracias, igual tú. —dijo.
— ¿De dónde has aprendido eso, Jaxon? —preguntó mi madre enfadada.
— De Justin.
— JAJA claro que no mamá. —dije nervioso ya que odia que le enseñé mis métodos de coqueteo.
— ¿Te quedarás a cenar? —preguntó Jaxon suplicando con la mirada y miré a Demi quien sonreía tiernamente.
— ¿Qué dices? —le susurré.
— Por mí genial, pero... —miró de reojo nerviosa a mí madre y asentí.
— Lo siento campeón, otro día será. Lo prometo. —le dije.
— Eso has dicho la última vez. —dijo triste y respiré profundamente sintiendo el nudo que se armaba en mi garganta. Odio pasar tiempo lejos de él y mi familia.
— Está bien, espérame un segundo. —pedí y me acerqué a demi— Ya vengo. —le dije al oído y besé su mejilla nuevamente.— Mama, ¿podemos hablar?
Asintió. Caminamos hacia la sala dejando a Jaxon con Demi.
— ¿Qué quieres Justin?
— Quiero llevarme a Jaxon.
— ¿A dónde? No dejare que te lleves a mi hijo con esa cualquiera.
— Deja de ser tan inmadura y maleducada. Por Dios. Aceptalo de una vez, Selena ya es parte de mi pasado y lo tienes que superar así como yo lo superé. Ella está feliz con otro hombre, tomó tu camino y yo estoy haciendo el mío. Y mi camino es junto a Demi. —hablé molesto.— Ahora me llevaré a mi hermano a pasar la tarde con mi hermosa novia, y no quiero que vuelvas a hablar mal de ella. Nunca creí que seas capaz de dirigirte así ante la persona la cual hace feliz a tu propio hijo.
Fui hasta donde estaban Demi y Jaxon.
— ¿Te parece si vamos a pasear toda la tarde? Los tres juntos. —le pregunté y sonrió.
— Sí, sería genial. Espera un segundo. —dijo emocionado y subió las escaleras. Nos miramos con Demi y sonreímos.
— Perdona, no te he preguntado.
— No hay problema, me encantaría pasar la tarde don los hermanos Bieber. —dijo sonriendo y reí.— es igual a tí, hasta su forma de coquetear. —reimos.
— Perdona por lo que te he hecho pasar.
— Hey, está bien. No tienes la culpa, la verdad no sé qué esperaba. Era más que obvio que reaccionaría así, en parte tiene razón. —dijo e hizo media sonrisa, forzada.
— No, ninguna de las estúpidas palabra que salieron de su boca son reales. No tienes la culpa, ni tu ni yo. Sólo se dio, y creo que si el destino nos unió fue por algo, sea lo que sea ese algo le agradezco porque en este momento tu y el bebé son lo único que me hace sonreír. —dije mirándola a los ojos y luego la besé tiernamente.
Al terminar el beso Demi me abrazó, y fue de esos abrazos los cuales te hacen cerrar los ojos. Tenerla cerca me hacía tan bien, me completaba.
Al separarnos mi vista se enfocó en mi madre, nos estaba observando con una media sonrisa la cual se borró al instante que notó mi mirada en ella.
— Te quiero Justin, no te das una idea de cuánto. —dijo y al hacerlo noté el brillo especial que tenía en sus ojos cada vez que me miraba o hablaba, ese brillo el cual comencé a amar.
— ¿Ya terminaron con sus cursilerías? —preguntó Jaxon y reímos, no sabíamos que estaba allí.— ya estoy listo, ¿Vamos?
— Vamos. —dijo Demi sonriéndo y le extendió la mano a Jaxon.
— Mañana tiene clases, no lo traigas tan tarde Justin. —dijo mi madre.— Adios, rey. —le dijo a jaxon mientras besaba sus mejillas.
— No, mamá, lo prometo.
— Te conozco Drew y siempre dices eso para luego traerlo a media noche, por hoy, no le cumplas los caprichos.
— Está bien, ya oíste Jaxon, nada de diversión. —dije y Demi rió.
— No me hagas quedar como la bruja del cuento que sabes que no es así, solo por hoy.
— Esta bien mamá, adiós. —bese su mejilla y allí fua cuando vino el momento incómodo. Para evitarlo tomé a Demi de la mano e hice que caminara hacia la puerta. Pero se soltó de mi agarré y de todas formas se despidió de mi madre con un beso en la mejilla.
— Adios señora.
No obtuvo respuesta de parte de mi madre, así que la saque de la casa rápido antes de que la vuelva hacer sollozar. Esto sería imposible. Pero aunque no lo acepte no me alejaría de Demi. Tantos en el mundo que están en contra de nuestra relación, que aunque sea mi madre y me duela, no me importaría. Podremos contra todo y todos.
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Lo que nos une - [CANCELADA]
FanfictionDemi Lovato, joven de 25 años, asiste a la fiesta de cumpleaños de su mejor amiga Miley Cyrus. Entre los invitados se encuentra un chico atractivo llamado Justin Bieber, con el cual se le van las copas de las manos y terminan envueltos en la fría sá...
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