*Narra Demi
Sentí un enorme calor en mi cara, un aire fresco que hizo que mi piel se erizara, traté de abrir los ojos pero un enorme rayo de luz me lo impidió. Hacía calor en mi rostro y frío en el resto de mi cuerpo, era extraño pero se sentía bien.
El cuerpo me pesaba y dolía en algunas partes, como pude y haciendo fuerza me giré hacia el otro lado en el que estaba acostada para evitar que el rayo de luz me cegara la vista. Al hacerlo mi cuerpo se enfrió por completo dejando mis pelos de punta.A continuación froté mis ojos con mis dedos y los abrí no completamente. Miré mi cuerpo el cual estaba tapado por una fina sábana blanca y luego debajo de estas. Abrí del todo los ojos sorprendida al ver que estaba completamente desnuda, me senté de golpe en la cama y sentí una especie de bombeo o punzada demasiado fuerte en mí cabeza.
Miré a mi alrededor, me encontraba en un cuarto, me resultaba familiar, aún así no podía reconocerlo del todo. Era de día, miré hacia la ventana y vi el rayo de sol el cual cegaba mi vista y calentaba mi rostro. Luego miré hacia el otro lado de la cama, el cual estaba ocupado por otra persona. Sea quién sea el que esté acostado allí espero que esté con ropa.
Me acerqué al chico el cual estaba profundamente dormido boca abajo y lo miré bien. Abrí grande los ojos, tanto que creí que se me iban a salir, era imposible, no era real, no podía serlo. Algo me dijo que mirara debajo de la sábana y así lo hice, enorme error. El chico el cual estaba dormido en la cama y completamente desnudo era ni más ni menos que Justin. Mi respiración se descontroló, comencé a agitarme demasiado y a negar incontables veces.
— No, no, no, no —susurraba.— No puede ser real, no. Es solo un sueño Demi, un horrible sueño del cual ya estás por despertar, tranquila. —me decía a mí misma para tranquilizarme. Tenía mi rostro entre mis manos y seguía negando con la cabeza.
De un momento a otro sentí que alguien se movía, escuché un bostezo leve. No quería mirarlo, no lo pensaba hacer.
— ¿Demi? —se acercó a mí colocando una mano en mi espalda.— ¿Qué tienes? ¿Estás bien? —preguntó. Lo miré y me senté correctamente frente a él.
— ¿Qué sucedió? —me miró confuso.
— ¿Con qué?
— ¿Qué hemos hecho anoche? Por favor, dime que no es lo que yo creo.
— ¿No lo recuerdas?
— Tú sí. —dije más afirmando que preguntando. ¿Cómo puede ser que recuerde lo que sucedió anoche, si tomamos la misma cantidad de alcohol?
— Sí. —sonrió.
— No. —susurré cubriendo mi rostro nuevamente.
— ¿Qué pasa? —me quiso tocar pero me alejé de él rápidamente sentándome en el borde de la cama, buscando mi ropa interior y vestido, seguía con la sábana cubriendo todo mi cuerpo delantero y dejando al descubierto mi espalda.— Demi...
— ¿Qué quieres? —hablé molesta. Porque así me sentía, molesta, conmigo misma, por no saber controlarme, por no saber beber y siempre hacerlo hasta perder la noción de las cosas que digo y hago.
— Toma. —me volteé mirándolo y tenía mi ropa interior junto con mi vestido. Lo tomé y dándole la espalda comencé a vestirme. La vergüenza que sentía era enorme al igual que las ganas de salir de esas cuatro paredes.
Al terminar de vestirme me levanté por completo, ahora buscando mis zapatos con la vista, miré a Justin quien estaba ya vestido y mirándome sentado todavía en la cama. Continué buscando mis zapatos hasta que los encontré, uno en una esquina del cuarto y otro cerca de la puerta del baño. Miré a Justin ya estando por abrir la puerta y luego bajé la mirada al suelo.
— Adiós. —dije, mínimo debía despedirme, no es su culpa que yo sea tan irresponsable e inconsciente de mis actos.
— Espera, Demi. —pidió parándose de la cama y acercándose a mí tomando mi mano, al hacerlo lo miré y luego me solté.— No te vayas, hablemos. —tomó mi mano nuevamente dirigiéndome hacia la cama. Nos sentamos y él seguía con su mano entrelazada a la mía.
— Creo que no hay nada de que hablar. Fue solo un error, estábamos inconscientes, no teníamos noción de lo que hacíamos. Lo entiendo, ya está hecho, ahora pido que hagamos como si nada hubiera pasado. —alejé mi mano de la suya. Justin estuvo por unos segundos en silencio hasta que asintió y salió del cuarto.
No iba a seguirlo, iba a ser mejor así. Sólo fue un error, provocado por el exceso de alcohol, un enorme error.
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Lo que nos une - [CANCELADA]
FanficDemi Lovato, joven de 25 años, asiste a la fiesta de cumpleaños de su mejor amiga Miley Cyrus. Entre los invitados se encuentra un chico atractivo llamado Justin Bieber, con el cual se le van las copas de las manos y terminan envueltos en la fría sá...