[11; Aprende a quererlo y aceptarlo]

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*Narra Justin

Luego de que cenaramos juntos Demi comenzó a hablarme de un tema del bebé el cual no tenía ni la más mínima idea de cómo era, cuándo se comenzaba ni que lo tendríamos que hacer cada bendito mes.

— Supongo que sabes que tendremos que ir con mi ginecóloga para un chequeo mensual, ¿Cierto? —me miró fijamente y abrí los ojos del tamaño de la barriga de Demi, igualmente asentí.— No tienes ni la mínima idea de lo que te estoy hablando, ¿Cierto? —me miró seria, negué y bufó.— Por Dios, ¿Nunca te dieron la típica charla en el cole o tu propia madre no te lo ha contado en alguna ocasión?

— Oh sí...pero no creí que era cada mes. —solté con miedo ya que en todo este día estuvo cambiando su humor repentinamente.

Antes de que cocinemos no paraba de reír por cualquier cosa que hiciera, luego no quiso hablarme en todo lo que tardamos cenando y ahora está con casi el mismo humor.

— Y sí. —habló obvia.— Tenemos que saber cómo va el desarrollo de nuestro hijo o hija según van pasando los meses. —dijo, y el haber escuchado las palabras "nuestro hijo o hija" me dió una sensación inexplicable. Sonreí y asentí.

— ¿Y cuándo irás a la primera? —pregunté y al parecer he dicho algo malo, no lo sé,pero su rostro cambió por completo y en este momento su mirada fulminante hacía que mis ganas de salir corriendo sean grandes.— ¿Q-qué sucede?

— ¡¿Qué sucede?! ¿No piensas acompañarme? —me dio una mirada molesta y sentí un alivio al saber que era eso.

— No, no he dicho que no te acompañaría. Sí lo haré, solo dime cuándo, linda. —sonreí nervioso y tomé su mano.

— No lo sé, mañana veré si puedo obtener una cita y te diré. —contestó seria pero ya con su mirada calmada. De repente Demi bostezó y sonreí.

— Tienes sueño, creo que llegó la hora de irme. —dije haciéndole un poco de puchero para tratar de convencerla y que dejara que me quedara con ella esta noche. Me miró frunciendo el ceño y negó.

— Sí tengo sueño pero no estoy de ánimo para tus intentos de ternura. Si te quieres quedar, solo dímelo.

Salió de la cocina. La seguí.

— Quiero quedarme. —la miré.

— Está bien.

Comenzó a subir los escalones que daban al segundo piso, en el cual supongo se encuentraba su cuarto. Cada escalón que subía era  tener que  ver un movimiento sensual de su parte, verla mover sus caderas, ver sus hermosas piernas, su cintura bien curvada, su especular, enorme y deseosa cola, y no poder hacer nada. Desesperaba.

Antes de que pudiera dar un único paso para poder quedar completamente dentro de la habitación, la abracé por detrás pegándola a mí y dando suaves y dulces veces en su cuello. Recibí un leve jadeo de su parte y fui con ella hasta la cama.

La volteé haciendo que me mirara, luego mi vista se fijó en sus labios, volví a mirarla a los ojos advirtiendole de lo que estaba a punto de hacer. En cambio, fue ella la que dió el primer paso uniendo por completo nuestros labios en un beso, un beso el cuál fue aumentando cada vez más, demostrando de parte de los dos todas las ganas, calenturas y deseos que teníamos el uno por el otro.

La recosté delicadamente sobre el frío acolchado y me subí con cuidado sobre ella. La besaba y en un momento despegue mis labios de los suyos para llevarlos hasta su delicioso cuello dejando un rico camino de besos y tomando sus manos por encima de su cabeza. Jadeaba fuertemente cerca de mi oído y eso causaba que mi exitacion aumente. Iba a quitar su playera cuando me detuve.

— ¿Qué pasa? —preguntó agitada y volvió a besarme, la alejé e hice que me mire a los ojos.

— No, Demi...—quise seguir hablando pero volvió a atrapar mis labios con los suyos.

— No te detengas ahora, solo disfrutemos. —dijo sobre mis labios y levantando mi camiseta. Antes de que pudiera quitármela tomé sus manos y la alejé nuevamente de mí.

— Créeme que muero de las ganas por hacer esto, pero...—me interrumpió con otro beso y susurró entre otros:

— ¿Pero qué?, No te conviene detenerte. —dijo entre besos y comenzando a desabrochar mi pantalón.

— No, espera Demi....No quiero. —dije como pude entre besos y se detuvo mirándome fijamente.

— ¿Cómo que no quieres? —me miró confundida.— No tendrías que calentar lo que no tienes pensado comer, Justin. Ahora terminemos lo que empezaste. — me sonrió y volvió a besarme.

— No, para. En serio, no lo quiero, lo siento pero no quiero correr el riesgo de lastimar al bebé, sabes que soy bruto en esto. —dije y bufó mirándome enojada.

— No lo sé, idiota. No recuerdo absolutamente nada de aquella noche. No te preocupes por el bebé, ni siquiera está formado aún. Yo te diré si estás siendo muy bruto. —me besó nuevamente.

— Lo siento Demi, pero prefiero dormir contigo. Ya tendremos tiempo para hacerlo luego del embarazo.

Ella me alejó con sus manos puestas en mi pecho haciendo que saliera de encima y se metió en el baño. Solo deje que lo hiciera sin darle importancia alguna, me quité parte de la ropa para luego meterme en la cama. Esperé a que Demi saliera del baño.

Al verla me arrepentí completamente de no haberlo hecho. La manera en la que estaba vestida para "dormir" hizo que mojara la mitad de las sábanas con mi baba. Ella cuando quiere, es jodidamente sexy...

Sé que ahora mismo debo estar con cara de idiota mirándola fijamente con deseos de pies a cabeza

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Sé que ahora mismo debo estar con cara de idiota mirándola fijamente con deseos de pies a cabeza. Supongo que lo hace por venganza, sabe que provoca y lo peor es que le sale tan bien. De todas formas no iba a darle el gusto de verme rogarle a que lo hagamos solo por como está vestida, así que espere a que se acostara, apagara la luz y se diera vuelta para así poder abrazarla. Así logré dormir; abrazado a ella y nuestro bebé.

Lo que nos une - [CANCELADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora