La luz del medio día se colaba ya por los enormes ventanales del enorme edificio de hotel. La mayoría de los hospedados ya esperaban sus respectivos platillos en el salón del comedor, dónde, el tema principal era ¿Qué pasó con el piano que decoraba el lugar?
Ya que la música en vivo siempre fue un atractivo principal y ahora las pistas de un CD eran las que ambientaban el salón. Sólo el gerente del lugar tenía la respuesta a esa interrogante, pero por su siempre confiable discreción jamás hablaría de lo sucedido...
Por supuesto se aseguró de borrar toda evidencia de lo ocurrido sobre ese pobre piano de cola.
°°°
Dos horas de sexo fueron a penas lo suficiente para satisfacer a un rubio y un castaño que ocupaban la suite más lujosa del mismo hotel. De no ser por el compromiso que tenían de asistir a una boba fiesta esa noche, tal vez habrían podido tener una nueva ronda de amor. Aunque Tony comenzaba a pensar que tanto sexo podría traerle... Inconvenientes, pues, su cuerpo de algún modo resentía el esfuerzo físico. Porque Steve lejos de ser siempre un dulce caballero, era la perfecta medida entre salvaje y cuidadoso.
De cualquier forma, sus pensamientos terminaron divagando hasta los acontecimientos de la noche anterior. Entre escuchar cómo Steve llegaba a un acuerdo con el gerente del hotel por comprar un nuevo piano, hasta recordar el fascinante beso que compartieron. Eso, aunque difícil de aceptar, lo descolocaba cómo ningún otro gesto de cariño lo había hecho hasta el momento. Era evidente que cruzó esa fina línea que no pensó pasar cuando hicieron el acuerdo mutuo con Rogers. Sin embargo, ya era demasiado tarde.
Por su lado, Steve sonreía como nunca estando junto a ese castaño. La razón: Tony le regalo un exquisito beso. Uno que creyó imposible, pues el menor ya había argumentado que eso no pasaría. No obstante, ahora, ambos se encontraban compartiendo otro de esos perfectos besos que tanto deseaban. Porque incluso estando Tony tan perdido en su reflexión, Steve lo traía de vuelta acariciándole y volviendo a irrumpir entre sus labios una y otra vez, como si nunca se fuera a cansar de ello.
Tony seguía el ritmo que el otro marcaba, besos y más besos, olvidando por milésimas de segundos de todo lo demás.
El celular de Steve sonó por primera vez en ese día, el propietario del aparatejo gruño por la molesta interrupción, pero Tony, con toda la calma del mundo le acaricio los pectorales con las palmas de sus manos y le sonrió condescendiente.
—Anoche no paraba de sonar, pero no me atreví a responder, si quiera a ver quién te llamaba.— Steve no dijo nada, pero le sorprendió lo cálido de la escena, Tony se notaba curioso, eso no lo iba a negar, pero al mismo tiempo, como si fuera la esposa abnegada que conoce el trabajo de su marido continuó: —Responde, debe ser algo importante de la oficina, eres todo un hombre de negocios y yo no iré a ningún lado, te esperaré.— Steve suspiró y sonrió.
¿Realmente estaba pensando en ese chico como el esposo perfecto que lo esperaría cada noche con cena caliente y la mesa preparada para después de llegar del trabajo?
Ni siquiera su ex esposa fue así de atenta cómo él. La diferencia era que a ella la amó y a Tony... ¿Qué sentía por él?
Steve se dio cuenta en ese momento que sus sentimientos vagos comenzaban a tomar forma y se asustó de las conclusiones a las que llegaba. Quería a Tony, sí. Pero el querer y el amar no es igual.
Alejando todos sus pensamientos que cruzaban como ráfagas su cabeza, tomó una de las manos de Tony y alcanzándola con sus labios le dio un beso en el dorso.
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Pretty Boy
FanficTony Stark no tiene un hogar soñado, tampoco un trabajo soñado, mucho menos una vida soñada, sin embargo Tony encontrará al hombre de sus sueños... o tal vez no... Warning: Slash(yaoi) Stony, Thorki, Bruclint (HulkEye) °°Por favor, si no te gusta e...
