Ya llevamos casi dos semanas andando y por fin, hemos llegado casi a la zona del lago. Durante todo este tiempo me he dado cuenta que ya no sé vivir sin estos Flaps, J es mi mejor amiga a pesar de que es rarita de narices ¡a ver, es amiga de una computadora parlante llamada Sici, es mu’ raro! Pero a pesar de ser bajita es muy grande y casi podría decir que se ha convertido en una hermana, la que nunca tuve. En cuanto a Zulay es un pesado, un sinvergüenza y un fresco pero no sé cómo ese asmático se te clava hondo es como ese hermanito pequeño que no deja de fastidiarte y quitarte cosas y el mejor ejemplo es mi pulsera (que J me devolvió al día siguiente de robar la Piedra Primaria) o la cartera de J, “sep” tiene las manos mu’ largas este chaval.
-¿“Hello Kitty” no te falta algo?- preguntó con chulería mostrándome la pulsera.
-Lo mismo digo- le respondí en el mismo tono y le enseñé la cartera de J que otra vez se la había vuelto a quitar.
-¡¿P… pero cómo?!- dijo sorprendido. –Vaya, vaya, si va a resultar que tienes manera de ladrona-
-Déjate de tonterías- le contesté mientras le daba la cartera a J.
-Déjalo Tiaret, dásela a él total, tampoco creo que yo le dé mucho uso bueno, ni él-
-No te creas rubia que con esto puedo hacer buenos tratos si llega la ocasión-
Zulay me acabó devolviendo la pulsera y yo le di la cartera aunque que no se crea que a mí me va quitar las cosas tan fácilmente, ya pensaré algo para que pare o al menos que yo también pueda fastidiarle.
En general siempre pasamos buenos ratos los tres (lo que no quiere decir que Zulay y yo no discutamos porque seguimos como el perro y el gato) o ¿debería decir los cuatro? Es que no sé si contar con Sici bueno, que hay que agradecerle bastante que ha sido la que nos ha guiado hasta ahora y “sep” digo “hasta ahora” porque su sistema GPS ha empezado a fallar con la cantidad de humedad que hay por aquí (es uno de los pocos sitios donde sigue lloviendo) y lo peor es que la humedad no solo la afecta a ella sino que a Zulay también y ya se sabe con su asma, el pobre está fatal y eso que ya durante los días ha conseguido controlarlo un poco pero por las noches lo pasa fatal y además como no se acerca demasiado por aquel temilla… así que, apenas pega ojo y yo parece que soy la única que se da cuenta; J ni se entera, duerme siempre como un tronco aunque no me extraña porque con tantos hermanos que tenía (y que tiene aunque ya no los vea por culpa de sus padres) tendría que haber un ruidazo en su casa impresionante y Sici como se insonoriza a sí misma “pos” tampoco se entera de na’.
-¿Estás bien?- le pregunté en voz baja y no sé pa’ qué porque aunque grite estoy segura de que J no se despertará y de que Sici no dejará de recargar su batería.
-J…jo…der otra… no…che que… no… t…te d…de…jo dor…mir, supon…go que… me odi…arás- ¡uf! Estaba fatal y lo que más miedo me da es que de tanto utilizar el inhalador se acabe y estemos lejos de conseguir otro porque creo que si eso pasara está vez no podría hacer que la respiración se le regulara como en aquella ocasión.
-“Sep” te odio pero no te preocupes, lo hago desde que te conocí, esto no cambia nada- bromeé, sé que no es culpa suya aunque la verdad se agradecería que alguna noche no le diera ningún ataque.
-La… mis…ma intr…agable… de siem…pre-
-¿No creerás que de un día para otro voy a cambiar mi forma de ser? Además tú tampoco lo haces sigues siendo el fresco de todos los días- quise hacer como si estuviera molesta a ver si así consigo que me conteste cualquier cosa subidita de tono y se le olvida el ataque un poco porque que el inhalador no sirve de mucho. Pero no me contestó eso es mala señal si se lo he dejado to’ fácil pa’ que me diga una de las suyas como “Mejor ser un fresco que una amargada ¿no crees “Hello Kitty”?” o cualquier cosa de éstas tan típicas suyas. Además empezó a toser y eso todavía me gusta menos que es señal de empeoramiento. –Acércate un poco al fuego- le dije.
-Ya… sa…bes q…que no… pue…do- lo suponía pero se lo tenía que decir, a lo mejor así mejoraba un poco pero eso impide que se acerque y le comprendo es como si a mí me piden que me acerque al militar que mató a mis padres.
Los minutos pasaban y no tenía mejoría más bien fue al contrario, cada vez estaba peor, oía como usaba el inhalador sin conseguir resultado y no pude aguantar más. Me levanté y le ayudé para que también lo hiciese, en estos casos es mejor que este incorporado, nos acercamos al tronco del árbol más cercano y nos sentamos, estamos más alejados del fuego pero esta postura favorece que respire mejor.
-N…no se…as… estú…pida y… acér…te al fue…go… que te… vas a… helar-
-Y tú te vas a ahogar así que, de aquí no me muevo hasta que empieces a respirar bien-
Estuve un buen rato tratando de que respirase mejor, me costó mucho pero al final conseguí alguna mejoría, por lo menos ahora no tosía y medio que respira normal pero me preocupa bastante, espero que pronto pasemos esta zona con tanta humedad que aparte deja el pelo fatal ¡¿qué?! To’ no va a girar entorno al asma de Zulay.
Y después de todo pudimos pegar ojo durante unas pocas horas aunque fue sin darnos cuenta porque cuando nos despertamos vimos que seguíamos en el tronco del árbol. No pude evitar preguntarme que ¡¿qué coño hacía durmiendo a su lado?! Si es que ni lo aguanto y aquí estoy a su lado, con la cabeza apoyada en su hombro derecho.
-Vaya, vaya “Hello Kitty”…. al final no te has podido resistir…- su voz seguía un tanto asfixiada pero eso no evitó que lo dijera con esa chulería de siempre. ¡Uf! Como lo odio.
-¡Déjate de tonterías y quita!- le contesté mientras le pegaba un empujón y me levanté. No sé si lo prefiero así o con el ataque de asma y me parece que es con lo segundo.
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El fuego de mi interior
Science-FictionUn miedo que jamás he superado, grabado en mi mente para siempre y clavado en lo más profundo de mi corazón me perseguirá hasta alcanzarme, irónico, pensé que podría huir de él siempre. A su vez hará despertar un sentimiento que nunca antes sentí ¿d...
