Capítulo 17-No puede ser

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La respuesta a mi pregunta llegó pronto. Kress al ver que por mucho que trataba de volver a activar la corriente no funcionaba llamó cortésmente pero a la vez con autoridad a un par de soldados para que me llevaran a una celda.

-No pienses que te vas a librar tan fácilmente- me advirtió cuando mientras hacía un gran esfuerzo para poder dar unos pasos.

Salimos de la sala y Kress los guió hasta la celda donde estaba Zulay, de la misma forma encantadora me lanzaron a su interior.               Estuve a punto de caer pero Zulay paró el golpe. Su pecho seguía mojado por el sudor así que, me aparté de inmediato bueno, y aunque no lo hubiera estado también, en cuanto más lejos estemos el uno del otro mejor.

-¿Se puede saber qué carajo le has hecho?- preguntó con rabia.

-Tranquilízate, no le he hecho nada que no se buscara- contestó sin darle mayor importancia. –Eso le pasa por no decirme dónde está la Piedra Primaria- concretó su respuesta.

-“Pos” que mala memoria tienes dónde va a estar. He venido a robarla está claro que tiene que estar aquí- se chanceó.

Kress acostumbrado a este tipo de burla se dio la vuelta sin escucharle y junto a los Flaps de las Sombras desapareció entre los pasillos.

-¿Qué coño le has contado?- me preguntó de manera violenta cuando se aseguró que se habían ido aunque por desgracia aquí sigue el otro soldado que se quedó antes vigilando.

-Nada- contesté molesta. Me parece increíble que dé por hecho que me he ido de la lengua.

-¿Seguro? Mira, que para sacarte cosas sin que te des cuenta es todo un mago-

-“Sep” me he dado cuenta-

No habló más y lo agradezco porque es lo último que me apetece ahora, me senté en el suelo. Eso me ayudó a recuperar un poco mis fuerzas.

Unos minutos más tarde oímos unos pasos que venían hacia la celda con bastante prisa.

Para nuestra sorpresa (o al menos pa’ la mía sí) eran unos soldados (bueno esto no es raro) que traían a J y no solo a ella, a Kai también ¿qué coño hace él aquí?

¡Qué bien, ya estamos todos juntos (ironía total)! Y a los pocos segundos (como no) apareció Kress.

-Es verdad, no había un tercero- me dijo. –Sino un tercero y un cuarto os conocéis ¿verdad?-

Les miré con dolor ¿debería mentir y decir que no? ¿O será mejor decir la verdad? Si miento puede que los saquen de la celda para adelantar su fatal destino y si digo la verdad sabrá que he mentido y tratará de volver a sonsacarme lo de la Piedra Primaria.              No pude contestar nada, me faltó valor pa’ tomar una decisión. En su lugar agaché la cabeza y todos quedaron mirándome pero todas las miradas tenían una expresión diferente. La de Kress reflejaba satisfacción, ahora ya nos tenía a todos; la de J reflejaba terror, es una Flap de Luminosa y ello supone obtener electricidad  con su sangre; Kai también manifiesta miedo aunque también dolor y angustia pero la que más me duele y no sé por qué es la de Zulay. Sus ojos color ámbar me miran con rabia por la impotencia de no poder hacer nada.

-Lo que yo decía- dijo con satisfacción.           -Preparen las diferentes salas y asegúrense que llegan vivos a ellas, que Dunkel no meta las narices- ordenó y cada Flap de las Sombras desapareció en una dirección diferente, por fin estábamos solos aunque no es motivo de alivio.

-¡Espera, espera! ¡Arthi!- gritaba Zulay mientras lo veíamos desaparecer entre las sombras. -¡No los conocemos!- gritó desesperado pesando que sería lo mejor pa’ mantenerlos a salvo pero sus gritos desaparecían entre los pasillos sin ser escuchados. -¡Mierda!- gritó y golpeó las paredes al ver que Kress se había marchado sin ni siquiera haber girado la cabeza.

El fuego de mi interiorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora