Desde que despertó no podía dejar de pensar en Steve.
Tony lavó sus dientes frente al espejo, le costaba reconocerse, un brillo singular estaba en sus ojos, hasta tenia las mejillas sonrojadas, al regresar junto a Steve de la cena, cayo inmediatamente dormido, el cansancio logro apoderarse de su cuerpo la noche anterior, estuvo reacio a separarse del alfa más este le había recordado que el día de hoy pasarían el día juntos.
Steve lo había despedido con un largo y dulce beso frente a su habitación, sonrió al terminar de enjuagar su boca.
Al girar para salir del baño, un ligero mareo lo sorprendió, sacudió su cabeza confundido, al ponerse su camisa noto el sudor en su cuerpo.
—Viernes, ¿por qué hace tanto calor aquí? —exclamó extrañado.
—Es usted. —Miró su cuerpo— Por cierto, señor, el doctor Banner me pidió que le recordara que se verían en el taller.
—Gracias cariño... arregla la calefacción, este lugar está ardiendo.
Salió de su habitación en dirección al taller, mientras caminaba se tambaleo ligeramente, se sostuvo contra la pared ahora desorientado.
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Natasha entró junto a Pietro al área de entrenamiento, esperando encontrar a Steve como habían acordado la noche anterior, se quedó de pie en la puerta ante el aroma característico que flotaba por todo el lugar.
Pietro giró para mirarla extrañado.
Natasha soltó un gruñido mientras arrugaba la nariz ante el olor del otro alfa.
Steve permanecía de pie frente al saco de boxeo en el lado izquierdo de la sala, miró a Natasha y de igual forma soltó un gruñido.
—Basta de gruñidos y miradas de odio. —Pietro confundido levanto las manos en gesto conciliador.
—Tu olor... es molesto —soltó Steve con el cuerpo tenso y mirándola fijamente.
—Capitán eso fue grosero —comentó el beta presente.
Natasha se adentró un poco más al lugar, Steve gruñó.
—¿Qué rayos sucede aquí? —exclamó Pietro confundido mirándolos.
—Está entrando en celo. —Pietro la miró alarmado tras su declaración.
—Woow —dijo el chico.
—Vete —ordenó Natasha.
Steve se acercó repentinamente a Pietro para oler su cuello, el beta permaneció quieto sin saber que hacer hasta que el alfa dejo escapar un gruñido de desagrado y lo empujó lejos, haciendo que cayera.
Natasha observó como los ojos de Pietro se llenaban de lágrimas.
—Gracias por recordarme que nunca seré suficiente para ningún alfa —dijo levantándose para después salir corriendo.
Steve sacudió su cabeza desconcertado.
—Pietro no... es... lo siento —gritó.
—Olvídalo Steve, concéntrate, dime donde están tus supresores alfa —demandó.
Él la observo confuso, caminó hacia ella, notó el color rojo en sus mejillas y el sudor en su frente.
—¿Supresores alfa?, no, yo... no... nunca he... —Steve soltó un bramido molesto— ¿Por qué hueles tan mal?
Natasha comprendió la situación y maldijo por lo bajo.
—¿Nunca has entrado en celo como alfa verdad? —preguntó alarmada— antes, ¿lo recuerdas?
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Instinto omega
Fiksi PenggemarDeseaba profundamente tener un bebe. Anthony Edward Stark a sus treinta y ocho años ansía experimentar un embarazo. Quería ser llamado padre, quería cuidar, proteger y mimar a un pequeño que fuera completamente suyo. Claramente, eso es instinto omeg...
